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domingo, 12 de noviembre de 2023

Black velvet - Alannah Myles




Elvis Presley


Ese muchacho de pelo engominado
que ofreció
por todo tesoro
el rítmico movimiento de su pelvis
que propagó la peste del rockanrol
a lo largo y ancho del último imperio
que se alistó
patriota
en el ejército pulcrísimo de su país
que enloqueció a las niñas
blancas
y a las niñas negras
que se armó hasta los dientes
para asegurar su vida
contra iconoclastas rabiosos
que engordaba como venus de Willendorf
y hacía dietas de insomnio
y estimulantes
para reaparecer
-dador de feeling-
que murió tal vez
entre las aperturas de un silencio metabólico.

Óscar Torres Duque

lunes, 30 de enero de 2023

In the ghetto - Elvis Presley

 


«Pero en este mundo yo soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada y hasta la tranquilidad de la nada se les niega. Nosotros - me refiero a los hombres de significación intelectual y educados en el ambiente medio de las clases que podemos llamar acomodadas - estamos llamados al sacrificio. Aceptémoslo. En el mundo ya no luchan fuerzas humanas, sino telúricas. A mi me ponen en una balanza el resultado de esta lucha: aquí, tu dolor, tu sacrificio; y aquí la justicia para todos, aún con la angustia del tránsito hacia un futuro que se presiente, pero que se desconoce, y descargo el puño con toda mi fuerza en este último platillo»

Federico García Lorca
Diario El Sol, 15 de diciembre de 1934

sábado, 22 de enero de 2022

Are you lonesome tonight - Elvis Presley




La soledad es eso

La calle
tras la última sesión;
veinte llamadas
perdidas
sin respuesta;
otras tantas cervezas;
en el frío gélido del amanecer,
un tipo
atravesando un parking
hacia su coche...

La soledad es eso,
ahora lo sé:
lo que hay
antes y después de tu nombre.


*************************************************************

Cuando es tarde o demasiado pronto y además para qué

Lleva un rato
despierto,
tirado
entre las mantas,
con la tele
sin voz.
Al fin,
como quien da
a la llave
de contacto,
enciende
un cigarrillo.
Se levanta. Mira
por el cristal:
una pareja
acelerando el paso
ante lo que parece
un inminente
chaparrón.
Aquí y allá
van encendiéndose
las luces.
En el reloj
de su muñeca
son las seis.
Vuelve a tumbarse.
Fuma. Enreda
en el dial.

                                           Karmelo C. Iribarren

lunes, 24 de diciembre de 2018

Merry Christmas baby - Elvis Presley




A lo largo de la historia de la música rock han sido muchos los artistas que han grabado canciones e incluso discos enteros dedicados a la Navidad. No dudo de la fe y de las creencias de dichos artistas pero es fácil suponer que muchos de ellos han intentado aprovechar la espiral consumista que nos invade al llegar estas fechas, para multiplicar sus beneficios a través de las ventas y derechos de autor.

En octubre de 1971 Elvis publicaba "Elvis sings The Wonderful World of Christmas" que constituía su segundo disco dedicado a la navidad. La canción que suena en la entrada de hoy fue lanzada un mes después como sencillo de dicho álbum.

La canción es un clásico de rhythm and blues, cuyos autores son Lou Baxter y Johnny Moore y que fue grabada por primera vez en 1947. La letra habla fundamentalmente de sentirse bien amando y escuchando música en la radio y besando a su amada debajo del muérdago. Un mensaje del rey sobre la importancia del amor para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás.

Esta noche cuando escuchéis (o no) el mensaje del otro rey (el impuesto) lleno de palabras rimbombantes y vacías de contenido, absolutamente alejadas de la realidad de este pais (probablemente nos hablará de la unidad de España y de la igualdad ante la justicia...ja, ja, ja y de otras mentiras que ni él mismo se cree y que pretende que nosotros creamos, ¡que ganas de república, coño!) acordaos del mensaje del verdadero rey y brindad y abrazad a vuestros seres queridos y disfrutad de una auténtica noche buena.

Decía Octavio Paz que el amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos, pues eso ¡salud y mucho amor para todos !

¡Feliz Navidad!


jueves, 16 de agosto de 2018

Living in the past - Jethro Tull




                                                                       El día que murió Elvis

El día que murió Elvis yo había quedado con ella en los relojes de La Concha. Venía de atravesar Francia, desde Le Havre, en donde me había dejado el barco que me traía de vuelta a casa desde Irlanda. Primero a dedo y luego en tren, después de una mala experiencia con un camionero. Me sentía joven, vivo, enrollado, con mi melena rizada, mi mochila de armazón de hierro, como las que llevaban los turistas americanos entonces. Retrasé todo lo que pude la llegada al piso familiar, caminando por una San Sebastián que reconocía esquina a esquina, tan solo de los veranos, todos los de la infancia, y el último antes de la adolescencia, ese en que no pude aguantar más mi amor por ella y se lo declaré por carta al volver a Madrid. Cuatro años habían pasado desde entonces. Cuatro años en los que ella se convirtió en la primera obsesión del adolescente al que pronto secuestraría el flautista del rock. Cuatro años en los que besé otros labios distintos a los soñados, atendiendo a todo lo nuevo, contemplando a veces sin crédito al ser que me miraba desde el espejo. Amigos, música, tus propias canciones, el viaje, Irlanda mística y unos estudios que aún tardaría en abandonar para abrazar los que luego me auparían en la vida. En ese momento llegué a San Sebastián, busqué su teléfono en la guía y la llamé. Ella me había rechazado por carta, “un arranque de amor, se te pasará”, como en las novelas que había leído o leería. Seguí adelante, sí, pero no la olvidé. En ese verano de 1977, con 18 años, melena y mochila, llegué a casa de mis padres, el piso familiar enfrente del Londres, al mismo salón en que cuatro años antes había sentido la llamada de la música nueva, el rock a través de un disco de Jethro Tull, Living in the Past, que un hermano mío había grabado en un cassette. La nostalgia del tema principal envolvió la carta que le escribí al final del verano. Y ahora, cuatro años después, mis padres aparecían más mayores, cansados, contentos de verme, aunque no muy felices por el pelo largo, confiando en que mi viaje a Irlanda hubiera aplacado mis tormentas para dejar los estudios. Miré por la ventana, vi la luz de mediodía reflejándose en la fachada blanca del Londres y comprendí que aquel flautista me había arrancado de ellos. Con tantos hermanos, tantos veranos, tantas infancias, luego adolescencias, y ahora estaban solos, en la incertidumbre de los nuevos tiempos de España. Me voy, he quedado. Nunca fui tan puntual. En los relojes de la Concha, nada menos. Apareció con su caminar lento y sólido, como la recordaba de niña. No estaba cómoda. Yo me sentía más suelto. Había recorrido adolescencia desde aquella carta. Mi melena lo probaba. Qué quieres que hablemos. Solo quería verte, pasaba por San Sebastián. Hace cuatro años que no vengo por aquí. Tengo un grupo de música, no me gusta lo que estudio, alguna vez me he emborrachado. Pues yo no entiendo a la gente que se emborracha porque sí.

En seguida caí. Cuando dos caminos se separan, incluso sin haber llegado a estar juntos más que en ilusión, es la vida lo que sigue. Ella templó algo su conversación, yo había viajado desde que le escribí aquella carta. Al llegar de vuelta a casa, mis padres me dijeron que acababan de anunciar por la tele que Elvis Presley había muerto en su mansión de Estados Unidos. Yo me sentía recién nacido.

                                                                                   Carlos Herrán


domingo, 3 de junio de 2018

Calling Elvis - Dire Straits



Elvis culpable

Elvis juzgado.
Culpable de


      comer demasiado
      gastar demasiado
      mimar a su hija
      filmar películas caseras
      de sí mismo con niñas
      de catorce años
      de vestirse exageradamente
      de ser excesivamente generoso
      de decir que los negros sólo servían

      para lustrarle los zapatos
      por no protestar contra el Ejército      

      por disparar contra el techo
      de su suite de hotel

Culpable de miedo y duda
Culpable de ser humillado
Culpable de confianza
Culpable de paranoia
Culpable de tedio

de ocultar problemas psicosexuales
bajo la capa de místicas religiones
como nunca volver a tocar a su esposa
después de que parió a su hija.
Culpable de magnetismo personal.
Dulce sol del huracán
la nube lo cubrió
desde un lejano terreno.

Culpable de necesitar compañía.
Daba un concierto, la mitad del tiempo
con bromas y juegos con el público,
obsesivos

Culpable de separarse de
la humanidad
y vivir un sueño
            

                  Carlos Fuentes Lemus (París, 1973 - Puerto Vallarta, 1999)

miércoles, 16 de agosto de 2017

Can't help falling in love with you - Elvis Presley




NO ES NADA DE TU CUERPO

No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.

No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.

No son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.

No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.

Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.

No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.


                     Jaime Sabines


sábado, 23 de junio de 2012

You where allways on my mind - Elvis Presley



¿Preferiría un médico que le coja la mano mientras se muere o uno que le ignore mientras mejora? Aunque yo creo que lo peor sería uno que te ignore mientras te mueres

Todo el mundo miente

Resulta que tus opiniones no dan buenos resultados. Te aconsejo que uses las mías

Sólo voy al teatro si me obliga una mujer a la que quiero ver desnuda

Si hablas con Dios eres religioso, si Dios habla contigo, eres psicópata

Un pequeño magreo para el hombre. Un gran culo para la humanidad

Si tienes pensado tocarme el culo, no empieces lo que no puedas acabar

No soy el único de mi equipo, pero en mi equipo soy único

La naturaleza de la medicina hace que si la cagas, alguien la palme. Si no podeis asumirlo escoged otra profesión

El lóbulo temporal controla el habla, el oído y la memoria. Si pierde todo eso, será la mujer ideal, pero por lo demás...

             Gregory House M.D.
             Jefe del equipo de diagnóstico del Hospital Universitario Princeton-Plainsboro                     


miércoles, 5 de mayo de 2010

Yesterday - The Beatles




Ayer todos mis problemas parecían tan lejanos
Ahora parece como si estuvieran aquí para siempre
¡Oh, creo en el ayer!

De repente
No soy ni la mitad del hombre que era antes
Hay una sombra que se cierne sobre mí
¡Oh, de pronto llegó el ayer !

¿Por qué tuvo que irse ella?, no lo sé
No me lo quiso decir
Yo dije algo que no debía
¡Ahora anhelo el ayer!

Ayer el amor era como un juego fácil
Ahora necesito un lugar donde esconderme
                                                             
¡Oh, creo en el ayer!



Posiblemente sea la canción más versionada de la historia; se calcula que se han hecho de ella más de 3.000 interpretaciones diferentes.

Gentes tan distintas como Bob Dylan, Frank Sinatra, Elvis Presley, Ray Charles, Marvin Gaye, Marianne Faithfull, Smokey Robinson & The Miracles, Cilla Black, The Supremes, Tom Jones, The Temptations, Wet Wet Wet, Plácido Domingo,The Mamas and the Papas, Michael Bolton, Joan Baez y un largo etc…han decidido interpretar, unos con más fortuna que otros, esos poco más de dos minutos que conforman una de la más bellas canciones que se han escrito jamás.