Mostrando entradas con la etiqueta Creedence. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Creedence. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de septiembre de 2024

Lodi - Creedence Clearwater Revival




Nuestra canción de hoy habla sobre los inicios de una banda de música aunque podría trasladarse a cualquier ámbito. Salvo que seas un privilegiado con contactos en las altas esferas (entonces todo es más fácil y te ríes de la igualdad de oportunidades, considerándola una excusa de gente pobre que no se esfuerza), la gente corriente, para cumplir sus sueños, debe empezar desde abajo y, con trabajo, esfuerzo, y un poco de suerte, tal vez logre alcanzar el ansiado objetivo.

La Creedence Clearwater Revival, con una trayectoria musical de apenas 5 años, logró cotas que la mayoría de grupos, con toda una vida dedicada a la música, ni siquiera soñaron con alcanzar. Considerados como una de las bandas de rock más grandes de todos los tiempos y una de las más influyentes a lo largo de la historia, en este temazo que pone banda sonora al blog, nos relatan sus inicios.

Se hacían llamar The Golliwogs y se dedicaban a tocar en bares y garitos de mala muerte en pequeños pueblos donde, la mayoría de las veces, el poco público del local estaba, en su mayoría, borracho y ni siquiera se molestaba en escuchar su música.

Concretamente relatan la historia de un músico que actúa por la zona y recala en Lodi, una pequeña localidad a 70 millas de Berkeley, donde la actividad fundamental de sus gentes es la agricultura. Queda claro que nos están contando los inicios de The Golliwogs y, en su letra, Tom Fogerty nos cuenta que ese músico lo único que quiere es salir de ese pueblo para probar suerte en otro lugar y triunfar, por fin, o si no, acabar de una vez y enterrar para siempre el sueño de ser famoso. 

El batería Doug Clifford, en una entrevista en Rolling Stone, narraba acerca de esa actuación en Lodi "...solo habían 9 personas en el local, esas nueve personas además estaban borrachas y reclamaban para que bajemos el volumen de los instrumentos ya que querían dormir".

Con su característico estilo, una vez más, la Creedence nos llena el corazón con su música y nos transporta a esos días de duro trabajo y esfuerzo, de calvario para poder alcanzar la meta y convertir en realidad nuestros sueños, con la impresión de que, tal vez, nunca lo logremos pero, sintiendo al mismo tiempo la satisfacción de intentarlo con denuedo y sin desánimo.

Espero que la disfrutéis y que logréis alcanzar vuestros sueños o, al menos, que no dejéis de intentarlo.

¡Salud e igualdad de oportunidades para tod@s!

domingo, 17 de septiembre de 2023

Need someone to hold - Creedence Clearwater Revival




El abrazo (Juan Genovés, 1976)

Te abrazo porque te quiero, te abrazo porque te echo de menos, te abrazo porque quiero olvidar, te abrazo por amistad, te abrazo por compañerismo, te abrazo porque todo ha acabado, te abrazo porque todo va a empezar. Te abrazo para celebrar, te abrazo para consolar, te abrazo porque sí, te abrazo por si no puedo hacerlo más. Te abrazo fuerte, te abrazo delicado, te abrazo estrecho, te abrazo de corazón, te abrazo hasta quedarme sin aire, te abrazo sin miedo, te abrazo con miedo, te abrazo sin saber por qué.

Te abrazo para despedirte, te abrazo para recibirte, te abrazo por la buena nueva, te abrazo por la mala noticia, te abrazo por lo que vendrá, te abrazo por lo que fuimos, te abrazo por los recuerdos, te abrazo por la memoria, te abrazo por el olvido, te abrazo por la hermandad. Te abrazo sin pensarlo, te abrazo pensándomelo, te abrazo sin pretensiones, te abrazo con intención. Te abrazo sólido, te abrazo líquido, te abrazo porque lo mereces, te abrazo aunque no lo merezcas, te abrazo porque lo necesitaba, te abrazo porque tú lo necesitabas. Te abrazo sin más, te abrazo sin menos, te abrazo por el día, te abrazo por la noche, te abrazo al mediodía. Te abrazo a hurtadillas, te abrazo a plena luz, te abrazo con testigos, te abrazo en la clandestinidad, te abrazo sin saber si será la última vez, te abrazo en la penúltima ocasión. Te abrazo siempre, te abrazo ahora, te abrazo en este instante mejor que luego, te abrazo luego también, te abrazo antes, te abrazo después, te abrazo sin prisas, te abrazo atropellado, te abrazo normal. Te abrazo.

Te quiero, te echo de menos, no te olvidaré nunca. Has sido mi amigo, mi compañero y aunque todo se haya acabado quizá dentro de un tiempo volvamos a coincidir. Hemos celebrado muchas victorias y nos hemos lamido las heridas en la derrota. Tengo miedo y necesito tus brazos, fuertes y delicados, que quizá no tenga más. Toca decir adiós, pero vendrán otras batallas aunque las pasadas caigan en el olvido. Hemos sido hermanos, cómplices, hemos querido conquistar un mundo cruel, hemos saltado en los parques y nos hemos escondido en esquinas. No fuimos siempre los mejores, pero cada día lo intentamos. Hemos sido ayer y hemos sido hoy y quizá dentro de un tiempo seamos mañana. Abrázame sin más. Abrázame.

Carlos del Amor (Emocionarte-La doble vida de los cuadros, 2020)

sábado, 6 de agosto de 2022

Susie Q - Creedence Clearwater Revival




Continuamos con las canciones con nombre de mujer y lo hacemos con un auténtico clásico de un grupo mítico,  nada más y nada menos que la Creedence Clearwater Revival.

Con sólo cinco años de actividad como grupo consiguieron entrar, por la puerta grande, en la historia de la música del siglo XX y se convirtieron en uno de los grupos imprescindibles en cualquier recorrido por la música y la cultura de la pasada centuria.

Fueron cinco años frenéticos en los que grabaron siete discos de estudio y lograron un buen puñado de canciones que se acabarían convirtiendo en himnos del rock con influencias del blues y del folk y con raíces en la música tradicional norteamericana.

El tema que suena hoy en el blog forma parte del primer disco de la banda que se llama igual que el grupo. Es una versión de un tema de 1957 del guitarrista de Louisiana, Dale Hawkins y que fue todo un éxito en Estados Unidos.

En sus comienzos, John Fogerty y sus compañeros se llamaban The Golliwogs y solían cerrar sus conciertos con una versión ultrapsicodélica de esta canción que duraba casi diez minutos y, posteriormente, decidieron incluirla en su álbum de debut.

La protagonista de la canción parece ser que era una bailarina de nombre Susie Jane Quealy , nacida en 1915 que gozó de gran popularidad en su momento y que dio nombre a un paso de baile del Big Apple (forma originaria de baile de los negros norteamericanos de principios de siglo)  y que incluso la segunda esposa de Louis Armstrong, Lil Hardin, grabó una canción en su honor y cuyo título era "Doin the Suzie Q".

Sea como fuere, lo cierto es que la canción supuso uno de los primeros grandes éxitos del grupo y es el único de ellos que no está firmado por John Fogerty.

¡Salud, que disfrutéis este temazo y que viva Susie Q!

lunes, 1 de junio de 2020

The old man down the road - John Fogerty




POEMA DE CUMPLEAÑOS

Alguien dijo que un año

Karmelo C. Iribarren
tan solo dura un año.
Razón no le faltaba.

Para qué contar años.
Contemos utopías, esperanzas, amores,
incluso desamores.
Pero, para qué años.

La vida son instantesy etapas. Nunca años.
La vida son segundos
que empujan a segundos.


Para qué llevar cuentas
de estas muertes minúsculas
y además anunciadas,
estas muertes en vida
que crecen con nosotros
y se agotan
cuando ya se han usado, emborronando pulsos,
certezas y almanaques.

¿Porque qué recordamos
de lo que dura un año?
Recordamos seis días
o siete, como mucho.
A lo sumo un viaje,
dos sonrisas, tres llantos.


¿Y qué recordaremos
cuando pase la vida?
¿Una luz o una sombra
en ese año?
¿Una celebración o una tristeza?

Para qué contar años.
Mejor contar los libros que leímos,
las personas que amamos,
los sueños que logramos hacer nuestros.

Y cuando nos pregunten
¿qué edad tienes?,
sepamos responder:
la edad exacta.


José Manuel Díez "Duende Josele"

miércoles, 28 de agosto de 2019

Bad moon rising - Creedence Clearwater Revival



DESPUÉS 

No los del bunker, 

no los que tengan reservas de alimentos, 
ninguno de ciudad,
se salvarán los indios, cachemires, masai,
beduinos protegidos del viento, mongoles a caballo;
también uno de Nápoles escondido en el Vesubio,
y un judío envuelto en un enjambre de palabras,
ilesos por pura tradición en un horno que arde.
Se salvarán más mujeres que hombres,
más peces que mamíferos,
desaparecerá el rock and roll, quedarán las plegarias,
desaparecerá el dinero, y volverán las conchas.
La humanidad serán pocos, mestizos, nómadas,
se moverán a pie. Y su botín, la vida:
la riqueza más grande que se puede transmitir a un hijo.

 
                                                                                               Erri De Luca (Nápoles, 1950)

domingo, 28 de julio de 2019

Train of fools - John Fogerty




Carta al Futuro

Estimado señor Futuro,
De mi mayor consideración:

Le estoy escribiendo esta carta para pedirle un favor. Usted sabrá disculpar la molestia. 

No, no tema, no es que quiera conocerlo. Ha de ser usted un señor muy solicitado, habrá tanta gente que querrá tener el gusto, pero yo no. Cuando alguna gitana me atrapa la mano, para leerme el porvenir, salgo corriendo a la disparada antes de que ella pueda cometer semejante crueldad.

Y sin embargo usted, misterioso señor, es la promesa que nuestros pasos persiguen queriendo sentido y destino. Y es este mundo, este mundo y no otro mundo, el lugar donde usted nos espera. A mí, y a los muchos que no creemos en los dioses que nos prometen otras vidas en los lejanísimos hoteles del Más Allá.

Y ahí está el problema, señor Futuro. Nos estamos quedando sin mundo. Los violentos lo patean, como si fuera una pelota. Juegan con él los señores de la guerra, como si fuera una granada de mano; y los voraces lo exprimen, como si fuera un limón. A este paso, me temo, más temprano que tarde el mundo podría no ser más que una piedra muerta girando en el espacio, sin tierra, sin agua, sin aire y sin alma.

De eso se trata, señor Futuro. Yo le pido, nosotros le pedimos, que no se deje desalojar. Para estar, para ser, necesitamos que usted siga estando, que usted siga siendo. Que usted nos ayude a defender su casa, que es la casa del tiempo.

Háganos esa gauchada, por favor. A nosotros y a los otros: a los otros que vendrán después, si tenemos después.

Lo saluda atentamente,

Un terrestre 

Eduardo Galeano


Este mundo es un tren de locos, conducido por unos cuantos locos/cuerdos, que nos llevan directamente, por una vía sin retorno, hacia el desastre.

martes, 9 de abril de 2019

I heard it through the grapevine - Creedence Clearwater Revival




"Algo muy grave va a suceder en este pueblo"

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:

—No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.

Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

—Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta:

—Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice:

—Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

—¿Y por qué es un tonto?

—Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Entonces le dice su madre:

—No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero:

—Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice:

—Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.

Entonces la vieja responde:

—Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.

Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice:

—¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?

—¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!

(Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.)

—Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.

—Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor.

—Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:

—Hay un pajarito en la plaza.

Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito.

—Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.

—Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

—Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen:

—Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:

—Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

—Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.

                               Gabriel García Márquez (Aracataca, 1927-Ciudad de México, 2014)


jueves, 2 de noviembre de 2017

Long as i can see the light - Creedence Clearwater Revival




La verdadera muerte de mamá

A las pocas horas de que muriera mamá, con su cuerpo aún en el tanatorio, tuve que ir a su casa a buscar unos documentos. Me sorprendió encontrar en su mesilla un teléfono móvil porque siempre se había manifestado en contra de ese aparato. Comprobé que la pila estaba cargada y me lo llevé junto con el cargador. Durante el resto de la jornada, mientras atendía a la gente que pasó a darme el pésame, fui consciente de que llevaba aquel trasto de mamá en el bolsillo. De vez en cuando, me separaba de los demás y comprobaba que continuaba encendido. La verdad es que estaba ansioso por que sonara. ¿Quién podría estar al otro lado? Quizá la propia mamá, me dije, o alguna relación que yo no le conocía y que era la causante de que hubiera incorporado a su existencia ese artefacto del que decía abominar.

Tras el entierro, volví a casa y me preparé una infusión. Vivo solo, como mamá, pero no soy viudo, como ella. Nunca he tenido una relación que me durara más de dos meses. Cuando falleció papá, con quien me llevaba muy mal, le sugerí a mamá que viviéramos juntos, pero ella adujo que teníamos hábitos muy distintos y que era mejor que cada uno se quedara en su casa. Así lo hicimos. Por lo general, iba a verla una vez a la semana y comíamos juntos, aunque la telefoneaba a diario. Nunca supe si mis llamadas la alegraban o la fatigaban. Ella procuraba no hacerme daño, pero siempre me transmitía la impresión de que yo dependía más de ella que ella de mí.

Mientras me tomaba la infusión, saqué el móvil del bolsillo. Estaba vivo, pero se le había borrado una rayita de las que indican el estado de la batería. Lo puse a cargar, pues si se apagaba, no conociendo su clave secreta, no podría volver a encenderlo. Luego entré en el menú y busqué la agenda, pero la tenía vacía. Durante los días siguientes, me quedaba a veces mirándolo durante largos minutos, esperando el milagro de que sonara y averiguara algo que no sabía de mamá. Lo guardaba dentro del bolsillo interior de la chaqueta y de vez en cuando me llevaba la mano al aparato, como quien se la lleva al corazón, para comprobar que continuaba allí. Más de una vez me dio la impresión de que vibraba, pero no era él, era mi corazón.

Hace algún tiempo, se quedó vacío el apartamento contiguo al mío. Sabía que no vivía nadie en él porque me lo dijo el portero, pero a veces me parecía escuchar ruidos. En más de una ocasión apliqué mi oído al tabique de separación, para cerciorarme de que no vivía nadie. También fantaseé con la idea de hacer un pequeño agujero en la pared para descubrir al fantasma que habitaba en ese piso vacío. Manías de soltero, de persona solitaria con demasiado tiempo libre. Establecí con el móvil de mamá una relación semejante a la que tengo con el tabique. Me lo colocaba a veces en el oído, para ver si había alguien al otro lado. Y tenía que haberlo, pues de otro modo mamá jamás se lo habría comprado. Alguien se lo tuvo que regalar, alguien que utilizaba el móvil a modo de cordón umbilical con ella.

El tiempo pasó sin que el teléfono sonara. Miento: sonó un par de veces, pero eran llamadas de personas que se habían equivocado, o eso creo. La primera se produjo un domingo por la mañana. Estaba preparando un zumo de naranja que fue a parar al suelo, por el susto. Al otro lado había un hombre que preguntaba por Rosario. Le dije que el teléfono no pertenecía a nadie con ese nombre, por lo que pidió disculpas y colgó. La segunda vez estaba en el cine. Había activado el mecanismo de vibración, para que no sonara. De súbito sentí una especie de taquicardia fuera del pecho. Al principio creí que se trataba de una alucinación, pero me llevé la mano al bolsillo y lo sentí temblar. Me levanté para salir de la sala, pero al llegar al vestíbulo, cuando me disponía a atender la llamada, cesó la vibración. En la pantalla del aparato apareció la leyenda: “Llamada perdida”. Busqué información, pero el número del llamante estaba oculto. Creo que blasfemé.

Mañana hará un año que murió mamá. Creo que es absurdo continuar manteniendo esta atención a un teléfono mudo. Quizá ha llegado el momento de desprenderme de él. Pero no sé si arrancarle la batería de golpe, para que muera de manera instantánea, o dejar que se vaya agotando poco a poco, asistiendo tercamente a su agonía como si asistiera a la mía y como no asistí, por cierto, a la de mamá, que murió de repente, sin que me diera tiempo a despedirme de ella. Haré esto último: dejar que la batería se agote poco a poco. ¿Cuánto puede durar? ¿Dos días? ¿Tres? ¿Cuatro? Serán los que me queden a mí para cambiar de vida. Mamá habrá muerto del todo cuando su móvil deje de respirar. Qué absurdo para alguien que, como ella, odiaba la tecnología.


Juan José Millás


sábado, 31 de diciembre de 2016

Midnight special - Creedence Clearwater Revival



El último tren que recorre el blog, en este 2016 que encara sus últimas horas, es el especial de medianoche.

En su disco de 1969 titulado "Willy and the poor boys", los chicos de la Creedence incluian esta versión de un tema tradicional de los Estados Unidos que posiblemente proviene de finales del siglo XIX.

Tiene su origen en las cárceles del sur de USA y cuenta una leyenda muy extendida en los ambientes carcelarios.

Con su inconfundible estilo John Fogerty y sus chicos, nos hablan sobre el tren que partía a las 12 de la noche y recorría el sur de los EEUU, probablemente por Texas y Louisiana. Era muy esperado por los presos que se apiñaban junto a los barrotes de las ventanas de sus celdas pues, según la leyenda, aquel que recibiera sobre él la luz de la máquina del tren conseguiría muy pronto la libertad.

Así pues, despedimos el año con este tren que simboliza la esperanza de aquellos que carecen de libertad y que lo ven como una forma de cambiar su vida y salir al mundo a disfrutar de él en libertad.

Me gustaría que el año que llega os alumbre a todos con su luz y os de la libertad y el coraje de vivir y disfrutar de este mundo manifiestamente mejorable. Que el objetivo de todos y cada uno de nosotros sea mejorar, aunque sólo sea un poquito, nuestro entorno cercano, para acercarnos al objetivo global que debe ser conseguir un mundo más justo, mejor, menos feo.

¡Salud y que la luz de vuestras vidas inunde vuestro mundo y a las personas que en él habitan!


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Who’ll stop the rain - Creedence Clearwater Revival




RECOMENDACIÓN

Prométeme,
prométeme hoy mismo,
prométeme ahora,
cuando el sol está sobre nuestras cabezas
exactamente en el cénit,
prométeme:

Aun cuando te golpeen
con una montaña de odio y violencia,
 © Don MacCullin
aun cuando te pisoteen y te aplasten
como a un gusano,
aun cuando te desmiembren y destripen,
recuerda, hermano,
recuerda: el ser humano no es nuestro enemigo.

Lo único digno de ti es la compasión,
invencible, ilimitada, incondicional.
El odio nunca te dejará enfrentar
al animal salvaje que hay en el hombre.

Un día, cuando te enfrentes solo a este animal salvaje,
con tu valor intacto, tus ojos llenos de bondad,
tranquilos,
(aun cuando nadie pueda verlos),
de tu sonrisa
se abrirá una flor.
Y aquellos que te aman
te verán
atravesar diez mil mundos de nacimientos y muertes.

Solo de nuevo,
caminaré con la cabeza inclinada,
sabiendo que el amor se ha hecho eterno.
Sobre el camino largo y rudo,
continuarán brillando
el sol y la luna.

                       Thich Nhat Hanh (maestro zen, 1926)



martes, 21 de julio de 2015

Proud Mary - Ike & Tina Turner




Cuando en 1976, Tina Turner decide que la relación con Ike se ha terminado, ponía fin a una de las parejas musicales más exitosas del momento pero, sobre todo, ponía fin a años de peleas y maltrato, de drogas, infidelidades y escándalos que incluían la bigamia.

En 1959 Anna Mae Bullock tenía 18 años, conoce a Ike Turner en una actuación en un club de St. Louis. Se une a él y comienza una carrera salpicada de éxitos en el aspecto profesional, pero llena de altibajos en su vida matrimonial.

El carácter de Ike Turner demuestra que es totalmente compatible el tener talento musical y ser un canalla y un auténtico capullo como persona. A la vez que cosechaban el fervor del público, en el aspecto personal entraban en una espiral de violencia, drogas, promiscuidad por parte de ambos y escándalos que incluso llevaron a Tina a un intento de suicidio.

Tras años de tocar en los circuitos de música negra, en 1970 se dieron cuenta que podían triunfar si se dedicaban a tocar para blancos y empezaron a realizar extraordinarias versiones de canciones del momento como "Come together", "Honky tonk women" o la fantástica "Proud Mary" que suena en la entrada de hoy y que ocupa nuestra cuota mensual de versiones.

Tambien grabaron fantásticas canciones originales como la famosa "River Deep – Mountain High" de 1966. Pero donde eran francamente extraordinarios era en las actuaciones en directo, donde la sensualidad de Tina y su físico rotundo, la convertían en la auténtica protagonista y relegaba a su marido y pareja musical a un segundo plano.

Cuando por fin se libero de la tiranía  de Ike comenzó una carrera en solitario que habría de reportarle muchos más exitos y en los años 80 viviría una nueva época dorada, pero sobre todo parece que alcanzó la estabilidad emocional una vez superada su turbulenta relación personal con Ike.

El tema que suena ya había sido un exitazo en 1969 grabado por la Creedence Clearwater Revival en su album "Bayou country" y dos años más tarde Ike y Tina se marcaron esta pedazo de versión que me gustaría que sirviera, por un lado como homenaje a todas las mujeres que han sido víctimas de la violencia y que han conseguido seguir adelante y dejar atrás esa vida, y por otro lado como un canto de esperanza a todas aquellas que aún no han logrado dejar atrás esa situación, para que les infunda la fuerza necesaria para lograrlo.

lunes, 6 de abril de 2015

Rockin'all over the world - Status Quo



La entrada de hoy es un claro ejemplo de versiones que han superado al original.

El tema fué compuesto por John Fogerty y formó parte del segundo album en solitario de la voz de la Creedence Clearwater Revival, en 1975, convirtiéndose en la canción de más éxito del disco.

Posteriormente en 1977, los británicos Status Quo, la incluyeron en el disco que tomó el nombre de la canción. La dotaron de su peculiar estilo y energía haciendola totalmente suya, convirtiéndose en un auténtico clásico de la banda.

La vuelta de vacaciones se hará un poco más llevadera al ritmo de "Rockin'all over the world" y de Status Quo. Dos nombres que quedarán asociados para siempre en la historia del rock and roll.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Someday never comes - Creedence Clearwater Revival




No sé si será a finales de 2014 o a principios de 2015, pero las 60.000 visitas están al caer. Aprovechando esta circunstancia y las fechas en las que estamos, me vais a permitir que comparta con vosotros unos ripios que ya publiqué en su momento, aunque con distinta banda sonora. 

Los he modificado un poco para felicitaros el año nuevo y para explicaros cuál era mi objetivo cuando empecé con el blog, objetivo que a día de hoy permanece inalterable.

Con este fantástico tema de la Creedence, sólo quiero desearos que pronto llegue el día, ese día que cada uno de vosotros estáis esperando

¡¡Salud y fuerza para todos!!


Bob Marley canta en Jamaica, desgrana Redemption song,
en Manhattan Leonard Cohen, Sinatra en  todo New York,
en  Dublín resuena  U2  y por la dulce  Alabama
la Creedence se desparrama con la Fortunate son.

Hay que mirar adelante, que el futuro empiece hoy,
¡derribemos el sistema!, clama el muro de Pink Floyd.
Milanés canta a Yolanda, Sabina nos da motivos
y el unicornio de Silvio nos hace sentirnos vivos.

En el Hotel California, el polvo flota en el viento,
la escalera va hasta el cielo, y la autopista al infierno,
la música suena a tope,  ACDC , Springsteen , Beatles,
J.J. Cale y Clapton, los Rolling, Willy Deville,
Rosendo con su guitarra y sus maneras de vivir.

Lennon imagina un mundo más justo, mucho mejor,
Lou tiene un lado salvaje, Harrison anuncia el sol,
y por encima de dogmas, de prejuicios y creencias,
Bob Dylan golpea las puertas y, de paso, las conciencias.

El comandante Ternura agradece tu visita,
te pone una musiquita y, a veces, da su opinión,
si la compartes, perfecto, y si no, pues cojonudo,
lo único que pretendo con la música que escojo
es empañarte los ojos y llenarte el corazón,
de nostalgia y sentimiento, de afectos, de libertad,
con ansias de rebeldía y de justicia social.

Para el año que ahora empieza, con un abrazo virtual,
como si fuera real, muy sincero y muy sentido,
te deseo lo mejor, que rebose paz y  amor,
pleno de felicidad y de deseos cumplidos.                                     

                                                                Comandante Ternura