El pasado sábado, en el escenario O'Haras del Cáceres Irish Flead , el dios de la música nos regaló un espectacular concierto de dos extraordinarios grupos de música irlandesa.
Abrieron el espectáculo la Peter Browne Band, compuesta por 4 excelentes músicos y de la que me gustaría destacar a John Joe Kelly y sus grandiosos solos de bodhrán (tambor típico de la música irlandesa).
Pusieron colofón a una noche espléndida (tanto en lo climatológico como en lo musical) los excepcionales músicos de la banda Dervish que desde hace 30 años llevan la tradición músical irlandesa por los escenarios de todo el mundo.
Todos sus miembros están entre los mejores músicos actuales de la escena del folklore irlandés y a eso se une la potente y magnífica voz de Cathy Jordan que también se encarga de la percusión.
El tema que suena hoy en el blog es una canción tradicional que habla de un irlandés que cruza el océano, abandonando Ulster huyendo del hambre y la miseria dejando atrás a su amada Nancy, en busca del sueño americano.
El irlandés ha sido un pueblo tradicionalmente emigrante que ha recorrido todo el mundo en busca de esperanza y oportunidades, al igual que hacen ahora estos irlandeses errantes llevando su música y su arte por todo el planeta.
¡Salud, disfrutad de la música y que nunca os veáis obligados a abandonar vuestro hogar!
Este fin de semana se desarrolla en Cáceres una nueva edición del Irish Fleadh. Desde hace 14 años, durante unos días, la ciudad se llena de sonidos y música celta.
Los artistas celebran conciertos como en cualquier festival al uso pero además, en los bares y en las calles se mezclan con el público en general y comparten cervezas, risas y, sobre todo, ese lenguaje universal que es la música.
Buscando un tema que ambientara la entrada y que de alguna manera estuviera relacionado con la música celta , encontré la canción que suena hoy en el blog y, por el camino, me fuí encontrando con algunas historias de nombres y hombres. Creo que el tema de mezcla y convivencia entre hombres y culturas forma parte del espíritu del Irish Fleadh y, por supuesto, del blog.
Woody Guthrie, cantautor y poeta americano, muy apegado a la tierra y a las raices , compuso infinidad de canciones en las que trataba sobre todo de rendir un homenaje a la gente común, a los pobres y a los oprimidos que luchaban por sobrevivir en una época difícil. Como él mismo dijo "sólo puedes escribir sobre lo que ves" y en los años de la Gran Depresión lo que veía era eso, gente que tenía que abandonar su tierra huyendo de la miseria para buscar trabajo e intentar sobrevivir junto a su familia.
Él mismo tuvo que abandonar su tierra natal e irse a California, dejando a su mujer y a sus hijos, en busca de una vida mejor.
Descendientes de inmigrantes irlandeses en la ciudad de Boston, influidos por la cultura punk pero manteniendo sus raices celtas, Dropkick Murphys musicaron y convirtieron en un auténtico himno de la ciudad que los vió nacer , este poema de Guthrie.
Los irlandeses, al igual que Woody Guthrie y mucha gente más, tuvieron que abandonar su tierra, especialmente a finales del siglo XIX y principios del XX, huyendo de la miseria y en busca de una vida mejor emigraron en masa a los EEUU. Los irlandeses son gente muy apegados a su tierra y han sabido mantener sus raices y costumbres durante generaciones.
Desgraciadamente durante toda la historia de la humanidad los pobres y oprimidos han sido mayoría y han sido obligados a luchar para sobrevivir. Desgraciadamente para ellos, para siempre los mismos, las épocas difíciles y duras se han encadenado una detrás de otra en toda la historia del mundo. En la actualidad todo sigue igual, agravado además por las pocas, casi nulas, posibilidades que el mundo desarrollado económicamente les da para salir de sus hogares. O sea que además de seguir muriendo de hambre y en guerras alimentadas por el mundo "civilizado", ahora ni siquiera le damos la oportunidad de dejar su tierra y venir al primer mundo en busca de sus sueños.
¡Salud, que disfrutéis de la música, que nunca tengáis que dejar todo y a todos para sobrevivir y si lo tenéis que hacer que nadie os lo impida y que os digan, como la canción de Woody Guthrie, esta tierra es tu tierra!
Date tiempo para trabajar:
es el precio del éxito.
Date tiempo para pensar:
es el origen del poder.
Date tiempo para amar y ser amado:
es el privilegio de los dioses.
Date tiempo para jugar:
es el secreto de la eterna juventud.
Date tiempo para leer:
es el fundamento de la sabiduría.
Date tiempo para soñar:
es como enganchar tu carro a una estrella.
Date tiempo para hacer amigos:
es el camino de la felicidad.
Date tiempo para mirar a tu alrededor:
el día es muy corto para ser egoísta.
Date tiempo para reír:
es la música del alma.
Los chicos del agua ponen banda sonora a una antigua oración celta que, además, supone una excelente lista de objetivos que,si somos capaces de cumplir, nos harán ver el mundo de una forma distinta y, sobre todo, nos hará más felices.
El Irish Fleadh supone una excelente oportunidad para sumergirse en la música y la cultura celta e irlandesa y empezar a seguir las instrucciones de nuestra oración; ya que la risa es la música del alma, riamos y cantemos para darle al alma lo que necesita...
Canción tradicional escocesa interpretada por The Waterboys, grupo formado por músicos de Escocia, Inglaterra e Irlanda, fundado por Mike Scott en 1983. Aunque han pasado por varias etapas, su música podría denominarse como rock con raices en la música folk tradicional. El grupo está notablemente influido por la literatura inglesa, en varios temas rinden tributo a C.S. Lewis y han musicado poemas de William Butler Yeats, George MacDonald y Robert Burns.
El tema narra la huida de una señora de la alta sociedad con un grupo de gitanos atraida por la vida nómada y errante que disfrutan; en otras versiones huye enamorada de un gitano, atraida por su música o tal vez víctima de un hechizo.
Por undécimo año, llega a Cáceres el Irish Flead y los amantes de la música en general y de la irlandesa y celta en particular estamos de enhorabuena. Por delante tenemos un fin de semana completo para rendir tributo a los dioses celtas.
Los músicos que nos visitan por los escenarios y las tabernas, se convierten en los modernos druidas que con la pócima de su música nos hacen caer bajo el influjo de su hechizo y les seguimos al compas de violines y gaitas, como si de flautistas de Hammelin del siglo XXI se trataran.
Alcemos nuestra copa y brindemos: ¡¡Que vivas todo el tiempo que quieras. Que quieras todo el tiempo que vivas!!
Para ir entrando en ambiente, escuchamos a un grupo de los grandes, la Oyster Band que, por cierto, nos visitaron en el WOMAD del año 1993.
Durante los próximos tres días Cáceres se viste de Dublín o de Belfast, todos somos irlandeses y nuestro corazón da un brinco al escuchar la alegría de la gaita y el bullicio del violín.
La música de estos británicos, con raices en Canterbury, nos transporta a una taberna irlandesa, con una pinta de cerveza en la mano al calor de la estufa y mirando la lluvia a través de la ventana, hechizados por el humo y atrapados por la música, como si se tratara de alguna poción mágica preparada por un viejo druida.
¡¡Buen Irish a todos, que las runas os sean propicias y que los dioses os sonrían !!