«Llovió esta tarde y frente a mi casa, en el empedrado lleno de baches, se ha formado un charco. Parece un pedazo de espejo tirado en medio de la calle. Al anochecer, sereno ya el tiempo, unos gorriones que tienen sus nidos enfrente, en el cerco de las campanillas azules, vinieron a beber de él. Fue luego un can vagabundo, flaco y peludo, que se acercó a apagar su sed en el charco. Ahora, al reflejar un trozo de cielo, se ha llenado de estrellas. Y mañana, al alba, se irisará con todos los colores de la aurora. Pero después, cuando pasen para el mercado los carros de verdura y de fruta, más de un pesado casco de mulo desgarrará su agua serena. Y el sol, más tarde, lo absorberá gota a gota, hasta que el bache vuelva a quedar seco, con un triste aspecto de esqueleto. El charco, entonces, se habrá ido a las nubes, como dicen que las almas de los buenos se van al cielo después de haber vivido su vida como un hombre noble y soñador: apagando bondadosamente la sed de los dulces pájaros y de los perros sin dueño; reflejando estrellas; sintiendo en sus entrañas vivas la dura pezuña de los mulos que pasan. O, lo que es lo mismo: amando, soñando, sufriendo»
«El repulsivo engendro enmudeció y me miró fijamente esperando una respuesta. Pero yo me hallaba desorientado, perplejo, incapaz de ordenar mis pensamientos y comprender la trascendencia de aquello que me pedía. Continuó:
-Es necesario que me proporcionéis una compañera con la que compartir mi vida, con la que llevar a cabo un intercambio de simpatías y afecto sin el que no puedo vivir.
[…] No pude contener mi furor.
-Me niego -le dije- y ningún tormento conseguirá que lo haga. Eres libre de convertirme, si lo deseas, en el más desdichado de los hombres, pero jamás conseguirás que me rebaje hasta este extremo a mis propios ojos. ¡Dios del cielo! ¿Crear un nuevo ser como tú y permitir que ambos, con vuestra inaudita maldad, sembréis la desolación en toda la tierra? ¡Vete! Ya conoces mi respuesta. Tortúrame si quieres, pero jamás lograrás nada de mí.
-Estáis equivocado -respondió el infame monstruo-. Pero, a pesar de todo, estoy dispuesto a discutir con vos en vez de proferir amenazas. Os he contado ya cómo mi maldad proviene, tan sólo, de mi desdicha. ¿Acaso no me rechaza toda la humanidad? Vos, mi creador, deseáis destruirme y, de este modo, vencer. Pero reflexionad, decidme, ¿por qué debo ser misericordioso para con los demás si ellos se muestran tan implacables conmigo? Para vos no sería un crimen si me arrojarais en un abismo para destruir este cuerpo que construisteis con vuestras propias manos. ¿Por qué debo respetar al ser humano cuando éste alberga para conmigo tales deseos? Que conviva en buena hora conmigo; si aceptara, lejos de causarle el menor daño yo le haría todo el bien que de mí dependiera y, llorando de felicidad, le daría pruebas de mi gratitud. Pero no, eso es imposible. Los sentimientos de los humanos se levantan como un muro e impiden este acuerdo. Nunca me avendré a tamaña servidumbre. Tomaré venganza de todo mal que me han causado. Si no pueden sentir amor por mí, ¡allá ellos!, sentirán miedo; y seréis vos, mi primer enemigo, quien lo sentiréis principalmente. Os juro que execraré para siempre vuestro nombre. ¡Tened cuidado! Me entregaré a la tarea de destruiros y no me consideraré satisfecho hasta que vuestro corazón se haya hundido en las oscuras profundidades de la desolación, hasta que os oiga maldecir el día en que nacisteis.»
Duerme, Joana. Y que este Loverman oscuro y trágico del saxo de tu hermano en Montjuïc te pueda acompañar toda la eternidad por los caminos que son bien conocidos por la música. Duerme, Joana, duerme. Y a poder ser no olvides tus años en el nido que dentro de nosotros has dejado. Mientras envejecemos, conservaremos todos los colores que han brillado en tus ojos. Duerme, Joana. Esta es nuestra casa, y todo lo ilumina tu sonrisa. Un tranquilo silencio: aquí esperamos redondear estas piedras del dolor para que cuanto fuiste sea música, la música que llene nuestro invierno.
Joan Margarit i Consarnau (1938-2021)
Hoy en el blog, como en la vida, la muerte proyecta su inquietante y perturbadora sombra.
El pasado martes murió Joan Margarit, premio Cervantes 2019, arquitecto de oficio y poeta magistral tanto en catalán como en castellano.
En 2002 perdió a su hija Joana y escribió un libro de poemas que tituló con el nombre de la joven. Apasionado y al mismo tiempo reflexivo, confesó, en una entrevista, que es la única vez que escribió en caliente, sin meditar lo que escribía, volcando en sus versos su dolor y su rabia.
La música de Warren Zevon pone la banda sonora perfecta a un poema tan triste como bello y que forma parte de ese libro.
La canción que suena cerraba The Wind, elúltimo disco del músico y cantautor estadounidense que murió en 2003 , apenas una semana después de la publicación del álbum.
En 2002 le habían diagnosticado un cáncer de pulmón con una esperanza de vida de tres meses. Zevon se aferró a la vida, se apoyó en la música y durante un año combatió a la muerte.
En ese mismo disco aparece una versión de Knockin' on Heaven's Door de Bob Dylan donde participa el actor Billy Bob Thornton, amigo del músico. Warren hace unos proféticos coros que, conocida la historia, al escucharlos ponen la piel de gallina... "Open up, open up for me".
A buen seguro que, tanto Joan y su poesía, como Warren y su música, volverán a recorrer muy pronto la bitácora del Comandante Ternura, para ponernos la piel de gallina, los pelos de punta y el alma en pie.
Dos
caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, y
apenado por no poder tomar los dos
siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
mirando uno de ellos tan lejos como pude,
hasta donde se perdía en la espesura; entonces tomé el otro, imparcialmente,
y habiendo tenido quizás la elección acertada,
pues era tupido y requería uso;
aunque en cuanto a lo que vi allí
hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente, en
medio de hojas que ningún caminante había ennegrecido ¡Oh,
había guardado aquel primero para otro día! Aun
sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro
de aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
yo tomé el menos transitado,
y eso hizo toda la diferencia.
Según el calendario gregoriano, que es el que se utiliza mayoritariamente en casi todo el mundo, estamos en el año 2020.
Pero no en todo el mundo estamos en el mismo año. Así podríamos establecer algunas excepciones:
En China, donde se rigen por el calendario chino, están en el año 4717.
En los países musulmanes que se rigen por el calendario islámico están en el año 1441.
El antiguo calendario persa, que rige en Irán y Afganistán, los sitúa en 1398.
El calendario armenio determina que el año actual es 1468.
El calendario hebreo, vigente en Israel y en algunas comunidades judías, dice que el año en el que estamos es el 5780.
El calendario budista, que se usa en Sri Lanka, Laos, Camboya, Tailandia y Birmania sitúa la actualidad en el año 2563.
El calendario norcoreano, que empieza a contar a partir del nacimiento de Kim Il-Sung, fundador de la República Popular Democrática de Corea, dice que el año actual corresponde a 108.
En Etiopía, donde se rigen por el calendario etíope, basado en el antiguo calendario alejandrino, transitan ahora mismo por el año 2012.
El calendario hindú controla el tiempo en la India y dice que el año actual es 1941.
En España, aunque parezca el año 2020, no es así si miramos otros calendarios.Así, según el calendario abascalocasadiano (aunque tiene otros muchos seguidores y/o adeptos), estamos transitando el año cero, el año final, el año en que comienza el Apocalípsis y España estalla y desaparece en el universo con una gran implosión.
Si miramos el año actual, a través de la esperanza y las ilusiones que despierta en muchísimas personas el nuevo gobierno formado en España, podríamos decir que estamos en el año uno, el año en que puede empezar la Era de la justicia social y de la igualdad real entre españoles, el año en que se empiecen a cumplir los artículos importantes de la Constitución Española y se adapte esta a la nueva realidad de este país (sí, la Constitución se puede cambiar y no pasa nada, de hecho cuando ha interesado se ha cambiado con diligencia y alevosía), el año en que las leyes miren a las personas y no a los intereses económicos de unos cuantos.
Habrá que estar atentos y seguir movilizándose en defensa de esa justicia y esa igualdad, el gobierno deberá trabajar y hacer su parte pero los ciudadanos tendremos que hacer también lo que nos toca, sólo entonces podremos esperar que no se pierda la esperanza y que las ilusiones no se rompan, que podamos decir, como Bob Dylan, que las cosas han cambiado.
Te amé de tantas maneras y de tantas formas, de vida en vida, de época en época, Siempre…
Mi corazón hechizado, hizo una y otra vez un collar de canciones que tomaste como un regalo y usaste alrededor de tu cuello, a tu modo y de tantas formas, de vida en vida, de época en época, Siempre…
Donde quiera que escucho las viejas historias de amor, su antiguo dolor y ese viejo cuento de estar juntos o separados, me detengo y una y otra vez miro al pasado y al final de todo, emerges TÚ, revestida con la luz de una estrella polar, traspasando la oscuridad del tiempo, y te conviertes en una imágen que recordaré por siempre.
Tú y yo flotamos aquí, en la corriente de un corazón lleno de amor de uno por el otro. Jugamos al amor al lado de millones de amantes, hemos compartido la tímida dulzura del primer encuentro, las mismas lágrimas de angustia en cada despedida.
El viejo amor, el que se renueva una y otra vez, Siempre… Hoy, este amor está a tus pies, encontró su morada en tí. Ese amor, el amor cotidiano de todos los hombres, el amor del pasado, el amor de siempre, el regocijo universal, la pena universal, la Vida misma, la memoria de todos los hombres, las canciones de todos los poetas del pasado y de siempre, se funden en este Amor, que es el Nuestro.
«¿El pueblo pide una auténtica justicia? Nosotros en cambio conseguimos que se conforme con una menos injusta. Los trabajadores gritan basta ya de la vergüenza de la explotación bestial, y nosotros procuraremos sobre todo que no se avergüencen más; pero que sigan siendo explotados... quieren no morir más en las fábricas, y nosotros pondremos alguna protección complementaria, algún premio para las viudas. Quieren ver como desaparecen las clases... y nosotros haremos que ya no haya tanta diferencia, o mejor aún, ¡qué no se note tanto! Ellos quieren la revolución... y nosotros les daremos reformas, muchas reformas... los ahogaremos en reformas. O mejor aún, los ahogaremos en promesas de reformas, ¡porque tampoco se las daremos nunca!.»
Muerte accidental de un anarquista (1970, Darío Fo)
Me gustaría que esta entrada sea un pequeño homenaje a dos premios Nobel de Literatura. Un Nobel que se va y otro que llega, uno que intentó cambiar las cosas a través de la sátira y la risa y otro que lo sigue intentando a través de la música y la poesía.
Gracias Darío por tu humor, tus dardos y tu lucidez,por dignificarel oficio de bufón.
Los tiempos están cambiando..., ¡no sé yo, querido Robert! ... seguiremos buscando en el viento...
¿Que les queda por probar a los jovenes en este mundo de paciencia y asco? ¿solo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo? tambien les queda no decir amen no dejar que les maten el amor recuperar el habla y la utopia ser jovenes sin prisa y con memoria situarse en una historia que es la suya no convertirse en viejos prematuros
¿que les queda por probar a los jovenes en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaina? ¿cerveza? ¿barras bravas? les queda respirar abrir los ojos descubrir las raices del horror inventar paz asi sea a ponchazos entenderse con la naturaleza y con la lluvia y los relampagos y con el sentimiento y con la muerte esa loca de atar y desatar ¿que les queda por probar a los jovenes en este mundo de consumo y humo? ¿vertigo? ¿asaltos? ¿discotecas? tambien les queda discutir con dios tanto si existe como si no existe tender manos que ayudan abrir puertas entre el corazon propio y el ajeno sobre todo les queda hacer futuro a pesar de los ruines del pasado y los sabios granujas del presente.
Mario Benedetti
Para mi María y toda su generación, porque el futuro anida en ellos y brotará pletórico e imparable.
Gasta sombrero de castor y viejas botas, luce un bigote menos Groucho que Chaplin, sin él mi vida hubiera sido más idiota, dicen que Dylan anda suelto por aquí.
Rasca el piano y la guitarra a su manera, sopla una armónica, canta con la nariz, she’s like a woman me tiró por la escalera, dicen que Dylan anda suelto por aquí.
Los de la Expo lo han sacado en rogativas, claro que sé quién me ha robado el mes de abril, no hay mejor musa que un amor a la deriva, dicen que Dylan anda suelto por aquí.
Look talibán de trovador de Minnesota, del Greenwich Village al Olimpo de París, atina más si desafina cualquier nota, dicen que Dylan anda suelto por aquí.
Aunque un mal día le besó el anillo al papa se lo perdono porque blowing in the wind porque sacude el corazón por la solapa dicen que Dylan anda suelto por aquí.
Hace unos años nos cruzamos por la calle, llevaba puesta su camisa de arlequín, no me atreví a balbucear nunca te calles, dicen que Dylan anda suelto por aquí.
Por su diván cruza la noche una autopista, brilla en su cuello una medalla de carmín, el escenario es el hogar del trapecista, dicen que Dylan anda suelto por aquí.
No esperes nunca que vomite o finja un hola, genio y figura, Kansas City es Chamberí, si muere el cielo, si es agosto y estás sola, dicen que Dylan anda suelto por aquí. Joaquín Sabina
"Pero a partir de hoy mi vida, toda mi vida, independientemente de lo que pueda pasar, no será ya irrazonable, no carecerá de sentido como hasta ahora, sino que en todos y en cada uno de sus momentos poseerá el sentido indudable del bien, que yo soy dueño de infundir en ella."
Para la primera entrada del mes de Agosto vamos a recurrir a un clásico del blog (es de los que tienen más entradas publicadas, si no el que más) y de la música del siglo XX. Creo que no es mala manera de empezar...soñando. En 1989, Dylan publicó el disco "Oh Mercy" y esta canción que suena en la entrada de hoy fué descartada para formar parte del álbum.
Finalmente aparecería en 1991 en el disco"The Bootleg Series Volumes 1-3 (Rare &; Unreleased) 1961-1991" y en el recopilatorio "Bob Dylan's Greatest Hits Volume 3" de 1994.
Con una letra muy dylaniana enumera una serie de sueños que son simplemente eso, sueños, pues al final de la canción nos recuerda que "ya había recorrido el trayecto" convirtiéndose en una especie de biografía onírica de la carrrera del poeta de Minnesota.
Al escritor y periodista argentino Rodrigo Fresán, le leí una definición de esta canción que me parece bastante descriptiva y acertadísima: "Aquí, Dylan suena como jamás llegará a sonar U2"
¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles los automóviles serán aplastados por los perros.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar sino los que quieran cumplirlo.
Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajaremos para vivir.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie, nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas, condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo.
La Iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios, "amarás a la Naturaleza de la que formas parte".
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.
Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses.
Pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última.
Esta canción fue incluida en el disco de 1964, "Another side of Bob Dylan" y, como muchas de las canciones del genio estadounidense, ha sido versionada por numerosos artistas de toda índole y procedencia. Tal vez una de las más famosas sea la del grupo angelino The Byrds. Esta versión que escuchamos en la entrada de hoy, corresponde al concierto celebrado en el Madison Square Garden de nueva York, el 16 de Octubre de 1992 y que sería publicado en Agosto de 1993 para celebrar los 30 años dedicados a la música de Robert Allen Zimmerman.
Participaron un montón de artistas entre ellos, y ademas de los que participan en el tema de hoy, Lou Reed, Stevie Wonder, Sinead O'Connor, Tracy Chapman, Johnny Winter, Johnny Cash, Ron Wood, The Band, John Mellencamp, Willie Nelson y algunos más. Dotada de una letra enigmática e intemporal, está cargada con una buena dosis de rebeldía y de denuncia de las desigualdades y de las injusticias que se cometen en este planeta nuestro en todo tiempo y lugar, desde el principio de los días del hombre. Otras interpretaciones dicen que Dylan se arrepiente, no de lo que defiende, sino de la manera de hacerlo hasta entonces. De todas formas, creo que lo importante es que ni el tiempo ni el sistema te cambien y sigas defendiendo tus principios, con la misma fuerza que cuando eras más joven... "Yo era más viejo entonces, soy más joven ahora". ¡Que la disfrutéis!
Venid agruparos a mi alrededor gentes
que andáis errantes por cualquier lugar
y admitid que las aguas
alrededor de vosotros han crecido
y aceptadlo pues pronto
estaréis calados hasta los huesos.
si según vosotros vuestra época
merece ser salvada
entonces mejor comenzad a nadar
u os hundiréis como una piedra
porque los tiempos están cambiando.
Venid escritores y críticos
que profetizáis con vuestra pluma
y mantened vuestros ojos abiertos
la oportunidad no volverá a repetirse
y no habléis demasiado pronto
pues la rueda todavía está girando
y no está diciendo a quién
va a designar
pues el perdedor ahora
va luego a ganar
porque los tiempos están cambiando.
Venid senadores, congresistas
por favor haced caso de la llamada
no os quedéis en la puerta de entrada
no bloqueéis el vestíbulo
pues va a dañarse
aquel que se haya atascado
hay una batalla afuera
y está bramando
esto pronto sacudirá vuestras ventanas
y hará retumbar vuestras paredes
porque los tiempos están cambiando.
Venid madres y padres
a lo largo y a lo ancho de la tierra
y no critiquéis
lo que vosotros no podéis comprender
vuestros hijos y vuestras hijas
están fuera de vuestro control
vuestro viejo camino se está
haciendo viejo rápidamente
por favor, apartaos del nuevo
si no podéis echar una mano
porque los tiempos están cambiando.
La línea está trazada
la maldición está echada
es lento ahora
luego será rápido
como lo que ahora es presente
luego será pasado
el orden se está
desvaneciendo rápidamente
y el primero ahora
más tarde será el último
porque los tiempos están cambiando.
"Ya
nadie se acuerda de Dios en Navidad. Hay tantos estruendos de cometas y
fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos
inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por
encima de nuestros recursos reales que uno se pregunta si a alguien le
queda un instante para darse cuenta de que semejante despelote es para
celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace 2.000 años en una
caballeriza de miseria, a poca distancia de donde había nacido, unos mil
años antes, el rey David. 954 millones de cristianos creen que ese niño
era Dios encarnado, pero muchos lo celebran como si en realidad no lo
creyeran. Lo celebran además muchos millones que no lo han creído nunca,
pero les gusta la parranda, y muchos otros que estarían dispuestos a
voltear el mundo al revés para que nadie lo siguiera creyendo. Sería
interesante averiguar cuántos de ellos creen también en el fondo de su
alma que la Navidad de ahora es una fiesta abominable, y no se atreven a
decirlo por un prejuicio que ya no es religioso sino social." ...
"Todo
aquello cambió en los últimos treinta años, mediante una operación
comercial de proporciones mundiales que es al mismo tiempo una
devastadora agresión cultural. El niño Dios fue destronado por el Santa
Claus de los gringos y los ingleses, que es el mismo Papa Noél de los
franceses, y a quienes todos conocemos demasiado. Nos llegó con todo: el
trineo tirado por un alce, y el abeto cargado de juguetes bajo una
fantástica tempestad de nieve"
...
"Todo
eso, en torno a la fiesta más espantosa del año. Una noche infernal
en que los niños no pueden dormir con la casa llena de borrachos
que se equivocan de puerta buscando dónde desaguar, o persiguiendo a la
esposa de otro que acaso tuvo la buena suerte de quedarse dormido en la
sala. Mentira: no es una noche de paz y de amor, sino todo lo contrario.
Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere. La oportunidad
providencial de salir por fin de los compromisos aplazados por
indeseables: la invitación al pobre ciego que nadie invita, a la prima
Isabel que se quedó viuda hace quince años, a la abuela paralítica que
nadie se atreve a mostrar. Es la alegría por decreto, el cariño por
lástima, el momento de regalar porque nos regalan, o para que nos
regalen, y de llorar en público sin dar explicaciones. Es la hora feliz
de que los invitados se beban todo lo que sobró de la Navidad anterior:
la crema de menta, el licor de chocolate, el vino de plátano. No es
raro, como sucede a menudo, que la fiesta termine a tiros. Ni es raro
tampoco que los niños -viendo tantas cosas atroces- terminen por creer
de veras que el niño Jesús no nació en Belén, sino en Estados Unidos"
Extracto de "Estas Navidades siniestras" de Gabriel García Márquez
Cambia lo superficial cambia también lo profundo cambia el modo de pensar cambia todo en este mundo cambia el clima con los años cambia el pastor su rebaño y así como todo cambia que yo cambie no es extraño
Cambia el más fino brillante de mano en mano su brillo cambia el nido el pajarillo cambia el sentir un amante
Cambia el rumbo el caminante aunque esto le cause daño y así como todo cambia que yo cambie no es extraño
Cambia, todo cambia Cambia, todo cambia
Cambia el sol en su carrera cuando la noche subsiste cambia la planta y se viste de verde en la primavera
Cambia el pelaje la fiera cambia el cabello el anciano y así como todo cambia que yo cambie no es extraño
Pero no cambia mi amor por mas lejos que me encuentre ni el recuerdo ni el dolor de mi tierra y de mi gente
Y lo que cambió ayer tendrá que cambiar mañana así como cambio yo en esta tierra lejana. Julio Numhauser
Canción de Otoño Los largos sollozos de los violines del otoño hieren mi corazón con monótona languidez. Todo sofocante y pálido, cuando suena la hora, yo me acuerdo de los días de antes y lloro.
Y me voy con el viento malvado que me lleva de acá para allá, igual que a la hoja muerta.
Paul Verlaine
Al son de los largos sollozos de los violines del otoño, sonando a través de la BBC radio en Francia, comenzó una de las más grandes y sangrientas batallas de la historia del hombre.
El 6 de Junio de 1944 desembarcaban en Francia, unos 130.000 soldados aliados. En Normandia había más de 100.000 soldados alemanes aunque no todos estaban en las playas.
Estuvieron combatiendo hasta el 25 de Agosto de 1944, casi tres meses en los que murieron 70.000 soldados aliados (150.000 heridos o desaparecidos) y 150.000 soldados alemanes (150.000 heridos o desaparecidos).
Cada una de esas cifras representan una vida humana, con su familia, sus amigos, sus esperanzas, sus ilusiones, sus alegrías y sus tristezas... vidas que no deberíamos olvidar, para evitar que puedan repetirse acontecimientos similares.
Aunque mirando la historia del hombre antes y después de aquel mes de Junio de hace 70 años, resulta evidente que seguimos haciendo las mismas cosas, que no escuchamos el viento que nos trae la respuesta, que anteponemos el dinero a cualquier cosa, que no miramos al cielo, que no comprendemos que la vida está por encima de todo ... no hemos aprendido nada.