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domingo, 3 de mayo de 2020

Mama, i'm coming home - Ozzy Osbourne




Instrucciones a mis hijos

Jamás un conato de daros la vuelta
jamás una huida, por muchos que sean
jamás ningún miedo, y si acaso os diera,
jamás os lo noten, que no se den cuenta
jamás un “me rindo”, si no tenéis fuerzas
aunque fuese a gatas, llegad a la meta
que nadie os acuse… ¡miradme a la cara!
que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible…
(Si es que los hubiera)
yo no los conozco,
y mira que llevo yo sueños a cuestas.


Jamás, y os lo digo como una sentencia, ¡miradme a la cara!
jamás en la vida paséis por el lado de cualquier persona sin una sonrisa
no hay nadie en el mundo que no la merezca
hacedle la vida más fácil, ¡miradme!
a cada ser vivo que habite la tierra
jamás se os olvide que en el mundo hay guerra
por pasar de largo sin gloria ni pena delante de un hombre
y no preguntarnos qué sueño le inquieta
qué historia le empuja,
qué pena lo envuelve,
qué miedo le para,
qué madre lo tuvo,
qué abrazo le falta,
qué rabia le ronda,
qué envidia lo apresa…

Jamás, y os lo digo faltándome fuerzas,
si el mundo se para,
os quedéis sentados viendo la manera de que otro lo empuje,
remangaos el alma,
sed palanca y rueda,
tirad de la vida vuestra y de quien sea,
que os falte camino,
perded la pelea contra los enanos
no sed los primeros,
que os ganen los hombres que no tienen piernas
no sabedlo todo,
dejad que contesten los que menos sepan,
las manos bien grandes,
las puertas abiertas,
anchos los abrazos, fuera las fronteras
hablad un idioma claro, que se entienda
si estrecháis la mano, hacedlo con fuerza
mirando a los ojos,
dejando una huella
prestad vuestra vida,
regaladla entera
que a nadie le falte ni una gota de ella

¡Cantad!
Que cantando la vida es más bella
y jamás, os hablo desde donde nazca

el último soplo de vida que tenga,
jamás una huida,
por muchos que sean…


Magdalena Sánchez Blesa


domingo, 5 de mayo de 2019

I remember you - Steve Earle



Máter


Ya sé que no te acuerdas, Madre, no te acuerdas.

Bajo el cabello blanco, una goma de borrar –no como aquellas
de infancia que olían a vainilla– hecha de niebla
y humo que todo lo difumina, lo desvanece todo. Y sólo deja
tras de sí un hojaldre de escarcha, tan frágiles
esquirlas de cristal que la luz de mis ojos
las rompe si las toca.
Ya sé que no te acuerdas, madre,
pero yo soy tu hijo.
Tu hijo soy, y como tú a mí cuando era niño, ahora te digo yo: eso es azul,
se llama cielo.

Estoy aquí para ser tu memoria y la mano
que conduce tu índice por la línea del mapa que es un río o el rastro
que deja el hada Campanilla, estoy
para ser la linterna que sin miedo se adentra en saqueadas
galerías oscuras, y su haz no se agota porque es luz sin olvido,
porque es luz de luciérnagas. Estoy
para decirte, por ejemplo, Matar a un ruiseñor es tu película
favorita y habla de honestidad, de dignidad, de resistencia.
O vi también, vi tus lágrimas cuando en Los puentes de Madison
la Streep roza temblando el pomo de la puerta
mas no la abre, no la abre y no baja del coche, no baja,
no se atreve a la felicidad.
Y llueve
y el limpiaparabrisas y llueve en el semáforo.

Ya sé que no te acuerdas, pero las lilas
son tus flores, por eso cumples los años en abril, y ves
abejarucos en las multicolores pinzas que sujetan en el cordel
la ropa. Las enmeladas rosas son tu dulce, el rojo tu color, la Historia
tu carrera perdida, y reconócelo, madre, te pierde
un helado de chocolate fundido con naranja.

Esta es tu voz, escucha
cómo atrae a las olas y ahuyenta la tristeza. Cómo, a pesar de tanto,
aparta de mí la soledad.
Ya sé que no recuerdas
porque un maldito soplo aventa los vilanos y flotan
como pequeñas nubes con sus ángeles muertos dentro de la memoria,
pero sí, tú pronuncias palabras que los demás ignoran,
y tú conoces, sí, poemas de Rubén y de Bécquer,
de Machado, de Lorca…
Y me emocionas, madre, me derrumbas,
cuando de pronto,
como un relámpago de alas en la noche, recitas
lejanos versos míos, torpes, de adolescente confundido.
Versos que, tan cabrona la vida, hoy
misteriosamente cumplen el más alto destino:
sirven
para escuchar tu risa,
para que un hijo ría junto a su madre.

Para sanar.

Para vivir.

                      Juan Cobos Wilkins (Minas de Riotinto, 1957)


Dedicado a todas las madres del mundo y del tiempo, a las que son, las que fueron y las que serán, especialmente a aquellas que perdieron sus recuerdos. El suyo perdurará en el corazón de sus hijos hasta el final de los días.


domingo, 6 de mayo de 2018

Stand by me - Ben E. King



Esta carta debía haberla escrito hace dos años, así que, por esta vez permitidme hablar en primera persona y os prometo que ya acabo.

Mamá, me encanta escribir a ordenador, aunque detesto todo lo que trae el Word 2016 como predeterminado. Sonará extraño, pero es como si la existencia me hubiese concedido la habilidad de leer entre opciones de interlineado, y la verdad es que detesto el cuerpo del Calibrí, los once puntos y el 1,0 de espaciado.

Mamá, me enseñaste que la vida se resumía en pedir disculpas, dar las gracias y pedir por favor. Y, también, guardar cada cinco minutos los archivos de Word, porque en cualquier momento podía producirse un apagón y nos quedábamos días sin luz.

Mamá, gracias por tu gratitud, por todo lo bueno de preocuparte del cuándo, el dónde y con quién salía. Yo y mi juventud, a veces contestándote con mala actitud hasta que tú y tus collejas me recordabais que mamá eras tú.

Mamá, lo siento por entender demasiado tarde que, por más veloz que sea el amor a primera vista, siempre quedará segundo si se enfrenta al amor de madre. Por enseñarme que padre no es solo aquel que tiene un hijo. Padre son todos aquellos a los que los sueños se les quedan pequeños, a lo poco que duermen para cumplirlos y aparte. Lo siento por provocar lo extraordinario en otros planetas, por contestarte con mensajes cuando ya había encontrado vida en llamarte.

Mamá, ahora, ahora el mundo se detiene cuando hablo. Porque tú te casaste con la seguridad y no firmaste la separación de bienes. Y, ahora, jamás volverá a pasar por mi cabeza la idea de quitarme la vida; porque la felicidad me debe la mitad de todo lo que tiene.

Mamá, tal vez yo solo sea un instante, como una de esas faltas de ortografía que en el Word 2016 se corrigen solas o se borran. 

Mamá, tal vez yo sea eso. Pero yo te quiero recta, a doble espacio y en Times New Roman. Gracias.

                         César Brandon Ndjocu Davies (Malabo, 1993)

A todas las madres del mundo y del tiempo, gracias.

domingo, 7 de mayo de 2017

Mamy blue - Pop Tops


  

La madre ahora


Doce años atrás
cuando tuve que irme
dejé a mi madre junto a la ventana
mirando la avenida.

Ahora la recobro
sólo con un bastón de diferencia

En doce años transcurrieron
ante su ventanal algunas cosas
desfiles y redadas
fugas estudiantiles
muchedumbres
puños rabiosos
y gases de lágrimas
provocaciones
tiros lejos
festejos oficiales
banderas clandestinas
vivas recuperados.

Después de doce años
mi madre sigue en su ventana
mirando la avenida
o acaso no la mira
sólo repasa sus adentros
no sé si de reojo o de hito en hito
sin pestañear siquiera.

Páginas sepias de obsesiones
con un padrastro que le hacía
enderezar clavos y clavos
o con mi abuela la francesa
que destilaba sortilegios
o con su hermano el insociable
que nunca quiso trabajar


Tantos rodeos me imagino
cuando fue jefa en una tienda
cuando hizo ropa para niños
y unos conejos de colores
que todo el mundo le elogiaba
mi hermano enfermo o yo con tifus
mi padre bueno y derrotado
por tres o cuatro embustes
pero sonriente y luminoso
cuando la fuente era de ñoquis.

Ella repasa sus adentros
ochenta y siete años de grises
sigue pensando distraída
y algún acento de ternura
se le ha escapado como un hilo
que no se encuentra con su aguja.

Cómo quisiera comprenderla
cuando la veo igual que antes
desperdiciando la avenida.
 
Pero a esta altura qué otra cosa
puedo hacer yo que divertirla
con cuentos ciertos o inventados
comprarle una tele nueva
o alcanzarle su bastón.

                       Mario Benedetti



Dedicado a todas esas madres que a base de trabajo, sacrificios y años han pasado a convertirse en niños que necesitan que nos convirtamos en padres, con el deseo de que sepamos estar a la altura y recompensar una parte de su cariño y esfuerzo.


domingo, 1 de mayo de 2016

Eternal flame – The Bangles




© Quino
Mi madre fue muy imaginativa y con una cierta visión del mundo. No era una gente culta pero era incuráblemente romántica y me inició en las novelas de viajes. (...) Mi madre leía mala literatura, no era culta pero su imaginación me abría otras puertas. Teníamos un juego: "Mirar el cielo y buscar la forma de las nubes e inventar grandes historias. " Esto ocurría en Banfield. Mis amigos no tenían esa suerte. No tenían madres que mirasen las nubes.

Julio Cortázar


Dedicado a todas las madres del mundo, por madres y por trabajadoras, madres que saben despertar la imaginación de sus hijos, que saben decir la palabra justa en el momento adecuado, que siempre están ahí, trabajadoras incansables que luchan para mejorar la vida de los suyos.

Desgraciadamente, no siempre son correspondidas en la medida que se merecen, pero su recuerdo permanecerá siempre en el corazón de sus hijos, hasta el final de los tiempos, alumbrando su camino, como una llama eterna.


domingo, 3 de mayo de 2015

Let it be - The Beatles




Soneto a mamá


No es que no vuelva, porque me he olvidado
de tu olor a tomillo y a cocina.
De lejos, dicen que se ve más claro,
que no es igual quién anda y quién camina.

Y supe que el amor tiene ojos verdes,
que cuatro palos tiene la baraja,
que nunca vuelve aquello que se pierde
y la marea sube y luego baja.

Supe que lo sencillo no es lo necio,
que no hay que confundir valor y precio,
y un manjar puede ser cualquier bocado

si el horizonte es luz y el rumbo un beso,
no es que no vuelva porque me he olvidado:
es que perdí el camino de regreso,

Mamá...

                                  (Joan Manuel Serrat)


En 1970 se publicó el último disco de estudio de Beatles. En él se incluía este tema que Paul McCartney dedicó a su madre y que, según cuenta él mismo, compuso tras soñar con ella durante un descanso en las grabaciones para el álbum.


"Déjalo estar, ya verás que todo va a ir bien" es una frase que le decía su madre, fallecida cuando él tenía 14 años, durante ese sueño. Cierto o no, lo que no se puede negar es que la frase, es bastante utilizada por cualquier madre del mundo cuando, en momentos de angustia, intenta animar e infundir valor a su hijo ante las adversidades de la vida.
A todas esas madres del mundo quiero dedicar este tema, junto con un soneto que Serrat dedicó a la suya en uno de sus primeros discos.


Alguién dijo alguna vez que madre hay sólo una, no la ames en pasado o futuro, ámala en el presente, así que amad a vuestras madres todos y cada uno de los días de vuestra vida y, los que aún estéis a tiempo, disfrutad de ella y de su sabiduría y demostradle ese amor, cada día, siempre.


domingo, 4 de mayo de 2014

Simple man - Lynyrd Skynyrd




Este texto corresponde a unos fragmentos extraidos de un escrito de Ernesto Guevara realizado en el Congo en mayo de 1965 tras recibir una llamada telefónica desde Buenos Aires en la que le anuncian que su madre, Celia, está muy enferma y que debe prepararse para lo peor. El Che pasó un mes sumido en la incertidumbre y el pesar, hasta que llegó la confirmación del fatal desenlace. En ese tiempo escribió esto que, a continuación podemos leer:

"Me lo dijo como se deben decir estas cosas a un hombre fuerte, a un responsable, y lo agradecí. No me mintió preocupación o dolor y traté de no mostrar ni lo uno ni lo otro. ¡Fue tan simple!
Además había que esperar la confirmación para estar oficialmente triste. Me pregunté si se podía llorar un poquito. No, no debía ser, porque el jefe es impersonal; no es que se le niegue el derecho a sentir, simplemente, no debe mostrar que siente lo de él; lo de sus soldados, tal vez.
—Fue un amigo de la familia, le telefonearon avisándole que estaba muy grave, pero yo salí ese día.
—Grave, ¿de muerte?
—Sí.
—No dejes de avisarme cualquier cosa.
En cuanto lo sepa, pero no hay esperanzas. Creo.
Ya se había ido el mensajero de la muerte y no tenía confirmación. Esperar era todo lo que cabía. Con la noticia oficial decidiría si tenía derecho o no a mostrar mi tristeza. Me inclinaba a creer que no.
...

Tenía deseos de fumar y saqué la pipa. Estaba, como siempre, en mi bolsillo. Yo no perdía mis pipas, como los soldados. Es que era muy importante para mí tenerla. En los caminos del humo se puede remontar cualquier distancia, diría que se pueden creer los propios planes y soñar con la victoria sin que parezca un sueño; solo una realidad vaporosa por la distancia y las brumas que hay siempre en los caminos del humo. Muy buena compañera es la pipa; ¿cómo perder una cosa tan necesaria? Qué brutos.
No eran tan brutos; tenían actividad y cansancio de actividad. No hace falta pensar entonces y ¿para qué sirve una pipa sin pensar? Pero se puede soñar. Sí, se puede soñar, pero la pipa es importante cuando se sueña a lo lejos; hacia un futuro cuyo único camino es el humo o un pasado tan lejano que hay necesidad de usar el mismo sendero. Pero los anhelos cercanos se sienten con otra parte del cuerpo, tienen pies vigorosos y vista joven; no necesitan el auxilio del humo. Ellos la perdían porque no les era imprescindible, no se pierden las cosas imprescindibles.
¿Tendría algo más de ese tipo? El pañuelo de gasa. Eso era distinto; me lo dio ella por si

domingo, 5 de mayo de 2013

Julia - Chris Rea




En estas entradas que estamos dedicando a las mujeres, y en este domingo dedicado, especialmente, a las madres, hoy le toca el turno a  "Julia", la canción de Chris Rea que quiero dedicar a tres mujeres muy especiales para mí, mis tres mujeres.

Una de ellas María, mujer en proyecto, pequeño pajarillo inocente y desvalido que inicia hoy su primer vuelo lejos del nido.

La otra mujer, su madre, mujer amada, que en las últimas horas se afana en que el vuelo de su pequeña resulte satisfactorio, teniendolo todo preparado para intentar anticiparse a los inconvenientes que a buen seguro surgirán, pero que gracias a sus consejos y desvelos serán resueltos sin mayores contratiempos.

La tercera, Claudia, brote tierno de mujer, espero que esta canción sirva para enjugar sus lagrimas y hacer más corta su espera.


A María esta canción le dará fuerzas y seguridad en lo que ella considera toda una aventura y a nosotros, al escucharla, la sentiremos más cercana en los momentos en que la echemos de menos, ansiando su regreso.


¡Vuela feliz, pajarillo, y regresa pronto, te esperamos!



viernes, 2 de noviembre de 2012

Ese amigo del alma - Lito Vitale




Día de difuntos.

Los recuerdos que tengo de este día, pese a lo que pudiera parecer, no son tristes. Recuerdo salir de casa, después de comer, acompañando a mi madre y a mi tía,  y emprender el camino al cementerio, subiendo la cuesta de la carretera, cargando con las flores, el cubo y los útiles necesarios para la limpieza y decoración de los nichos de la familia. 

Mientras mi hermana y yo hacíamos el camino jugando y observando pajaros y bichos, en lo que se convertía en un agradable paseo, bajo un suave sol de otoño (es curioso, en mi recuerdo siempre brilla el sol...), mi madre y mi tía caminaban en silencio, como si temieran que al hablar rompieran la solemnidad de lo que ellas consideraban un rito y una muestra de respeto y recuerdo de los que ya no están...

Cuando atravesábamos las puertas del camposanto nos mandaban callar, y todo el tiempo que permanecíamos allí se desarrollaba entre el silencio y algún susurro de reprimenda hacia nosotros.

Ha pasado el tiempo y hace mucho que no acompaño a mi tía ni a mi hermana, pero bastante a menudo me imagino subiendo la cuesta de la carretera, cogido de la mano de mi madre y colocando una flor en su tumba.


"El recuerdo es el perfume del alma"
                                                         George Sand


"La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos"
                                                          Marco Tulio Cicerón


domingo, 6 de mayo de 2012

What's a woman - Vaya con Dios



Cuando era pequeño mi madre me decía: si te haces soldado, llegarás a general; si te haces cura, llegarás a Papa. Yo quería ser pintor y he llegado a Picasso.
                                         Pablo Picasso


Mi madre fue muy imaginativa y con una cierta visión del mundo. No era una gente culta pero era incurablemente romántica y me inició en las novelas de viajes. (...) Mi madre leía mala literatura, no era culta pero su imaginación me abría otras puertas. Teníamos un juego: "Mirar el cielo y buscar la forma de las nubes e inventar grandes historias. " Esto ocurría en Banfield. Mis amigos no tenían esa suerte. No tenían madres que mirasen las nubes.
                                                                           Julio Cortázar

domingo, 1 de mayo de 2011

Hijo de la luz y de la sombra - Joan Manuel Serrat




Cuando se mezclan la poesía de Miguel Hernández y la sensibilidad del maestro Serrat, surgen joyas como este "Hijo de la luz y de la sombra".

¡Que pena, no encontrar las palabras que explicaran los sentimientos que me invaden al escuchar estas palabras de Miguel en la voz y con la música de Joan Manuel!

Con esta joya quiero felicitar a todas las madres del mundo y agradecerles su labor callada y nunca suficientemente reconocida.

La única cosa eterna en esta vida es la madre.
(José Lezama Lima)


domingo, 2 de mayo de 2010

Mother - Pink Floyd




Dentro de nada, cuando me den permiso las estúpidas fieras de mi tiempo, cumpliré una palabra que nunca me pediste, te llevaré a París.

Por que tal vez entonces en los Campos Elíseos o en las aguas del Sena con Notre Dame al fondo o con la torre Eiffel veré de nuevo el brillo más joven de tus ojos, la luz adolescente que baja del tranvía con bolsas y comercios y saludos y poco más de 20 años.

Hoy te recuerdo así, como los días sin colegio, bandera hermosa de un país difícil, lluvia delgada de los sábados. Nunca guardaste mucho para ti, ni siquiera una noche, una ciudad o un viaje, tu tiempo se sentaba en nuestra mesa y había que partirlo como el pan entre tus hijos y tu miedo. Seis veces el temor a que la enfermedad, el vicio o la desgracia se quisieran sentar en nuestra mesa. ¡No vayas a salir!, ¿a dónde vas ahora?, ¡hay que tener cuidado con las mujeres y las carreteras!, ¡deja ya la política! Y, sin embargo, lo que no te atrevías a pedir duerme en el corazón de cada uno.

Por que el amor se hereda como un abrigo sin botones y a mí me gustaría acompañarte por los pasillos del museo más obediente y repeinado para encontrar en la Gioconda el sueño y la sonrisa de un carné de familia numerosa. Te llevaré a París, o a la ciudad que duerme en las tazas de té de tus meriendas con tu cristalería de familia burguesa y más aspiraciones que dinero con tus dientes manchados de carmín, con tus estudios de filosofía y letras - Je m´appelle Elisa. Je cherchais la lune, la mer, la vie, la pluire, mon coeur - y todo se interrumpe.

Sólo somos injustos de verdad cuando sabemos que el amor no pasará factura pero el cauce sin agua también puede llegar a desbordarse como los ríos de Granada y a tu lado me busca esta vieja nostalgia de ser bueno, de no ser yo, de conocer al hijo que mereces. Te llevaré a París, en mi recuerdo has aprendido algo de lo que te olvidastes en tu vida, pedir por ti, andar por tus ciudades.


Luis García Montero (Granada, 1958)