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sábado, 23 de julio de 2022

What you're proposing - Status Quo




Manifiesto

Sé el primero en hacerlo. Cambia de contexto, de ángulo, de forma. Conviértete en tu mejor amigo. No produzcas ideas, produce emociones. Ama tu canto pero enamórate de tu  silencio.  No trates  d e impresionar.  Impresiónate.  Llora a la vez  que ríes.  Reniega del color, del olor, del sabor que te fueron impuestos. 
Respira como si fuera la última vez. Mira dentro, no lejos. Lee bien, no mucho. Baila sin llegar a moverte. No hagas de ti lo que se espera. Ansía lo imposible. Pon toda tu atención en la música que te rodea. Abandona tus cargas. Regala libros, discos, semillas. No trabajes. No hagas el menor esfuerzo por simple decisión ajena. Cambia de intuición. No des cuentas a nadie. Comparte tu cuerpo con otros cuerpos. Completa tu mente por otras mentes. Pon en duda tus certezas, confirma tus dudas. No te detengas cuando todos lo hagan. No sonrías frente el escepticismo. Pisa la frontera. Crea tu propia fe. Asómbrate de nuevo. Pon nombre a lo invisible. Abandona todo reposo. Enamórate al menos una vez al minuto. Ve a todas las fiestas y observa. Desprecia el éxito. No permitas que te amen mal. Humíllate ante los humillados. Redacta una propuesta de desacuerdo. Besa por sorpresa a cualquiera de tus enemigos. Seduce sin distinción. Evita los espejos, los relojes y los telediarios. Respeta la vejez y la locura. No aceptes. No corrijas. Corrígete. Aprende lenguajes, no idiomas. Desaprende conceptos. Relaciónate más con los animales y las plantas. Cambia de postura. No cambies de impostura. Destruye toda ilusión vana. Túmbate sobre la arena. Sé más bello que ayer. Sé más útil que ayer. Olvida las reglas. Desea de nuevo. No acopies. No te repitas. No temas, Silba al azar. Reprodúcete. Camina. Juega. No preveas. No ahorres. Entra en cada hospital, en cada geriátrico, en cada cementerio abierto. Admira lo que nadie admira. Renuncia a renunciar. No escojas lo fácil. Provócate el deseo. Construye el mundo que habitarás. Obvia la incapacidad general. Besa. Acaricia. Despierta como si fuera la primera vez.

José Manuel Díez "Duende Josele" (Zafra, 1978)

lunes, 1 de junio de 2020

The old man down the road - John Fogerty




POEMA DE CUMPLEAÑOS

Alguien dijo que un año

Karmelo C. Iribarren
tan solo dura un año.
Razón no le faltaba.

Para qué contar años.
Contemos utopías, esperanzas, amores,
incluso desamores.
Pero, para qué años.

La vida son instantesy etapas. Nunca años.
La vida son segundos
que empujan a segundos.


Para qué llevar cuentas
de estas muertes minúsculas
y además anunciadas,
estas muertes en vida
que crecen con nosotros
y se agotan
cuando ya se han usado, emborronando pulsos,
certezas y almanaques.

¿Porque qué recordamos
de lo que dura un año?
Recordamos seis días
o siete, como mucho.
A lo sumo un viaje,
dos sonrisas, tres llantos.


¿Y qué recordaremos
cuando pase la vida?
¿Una luz o una sombra
en ese año?
¿Una celebración o una tristeza?

Para qué contar años.
Mejor contar los libros que leímos,
las personas que amamos,
los sueños que logramos hacer nuestros.

Y cuando nos pregunten
¿qué edad tienes?,
sepamos responder:
la edad exacta.


José Manuel Díez "Duende Josele"

domingo, 22 de marzo de 2020

Take it easy - Eagles




  Imagina un caballo


Imagina un caballo.
Un caballo muy blanco desbocado en la noche.
Pero no en los lugares ni contextos comunes,
sino sobre el asfalto de las céntricas calles
de una ciudad cualquiera.
Una ciudad de tantas,
con luces de neón y gente que camina,
donde jamás ocurre nada extraño,
nada tan asombroso ni tan inexplicable
como nuestro caballo imaginario.

Imagina un caballo.
Un caballo muy blanco desbocado en la noche.

Imagina a la gente que se aparta a su paso,
y grita sorprendida, cautivada
por la visión anómala y sublime.
Y después argumentan, se emocionan, discrepan
y no saben ponerse de acuerdo en lo que han visto,
y no saben ponerse de acuerdo en lo que otros
les han dicho que han visto.
Y la noticia vuela, de boca en boca, insólita.

Imagina un caballo.
Un caballo muy blanco desbocado en la noche.
Algunos lo señalan como a un ser de otro mundo,
pero el caballo solo es un caballo.
Es fuerte. Corre y bufa.
Y no lleva montura ni riendas, solo crines
y músculos y ojos. Y relincha.
Y sus cascos avanzan
resonando en lo muerto del cemento, en lo ajeno
de esta ciudad que nunca vio un caballo
corriendo por sus calles,
tan libre, tan sin hombre, tan desnudo;
esta ciudad absorta, concebida
para el orden cabal de peatones y coches,
jamás para caballos desbocados.

Imagina un caballo.
Imagina las formas de un caballo que escapa,
nadie sabe de dónde ni hacia dónde,
nadie sabe por qué. Todos ignoran.
Quisieran detenerlo en su carrera
y alcanzar a montarlo,
sucumbir un instante para siempre a su fuga
solitaria y heroica. Pero nadie se atreve.
Hay que ser, para hacerlo, solitario y heroico.

Imagina un caballo desbocado en la noche.
Un caballo que corre como corre el delirio,
como cruza el deseo.
Y piensa en la ciudad, al día siguiente,
recordando la escena singular del caballo.
Y piensa en la ciudad, al día siguiente,
consternada y eufórica,
inventando un idioma para hablar del caballo.

Así es un buen poema:
belleza desbocada donde nadie la espera.


                               José Manuel Díez (Zafra, 1978)


viernes, 24 de mayo de 2019

The stealer - Free




Canción para tiempos difíciles


lo bueno de los ricos es que también ignoran

lo bueno de los ricos es que también enferman

lo bueno de los ricos es que también olvidan

lo bueno de los ricos es que nunca conseguirán
comprar con su dinero la fórmula secreta de la vida

lo bueno de los ricos, sobre todo,
es que son minoría


José Manuel Díez Hernández
"Duende Josele"
(Zafra, 1978 )


viernes, 19 de mayo de 2017

Everybody's changing - Keane




LOS JUEGOS

pasear por mi pueblo en primavera
es reencontrarme
a veces
con un grupo de niños
que juega en los lugares y a los juegos
que yo jugué en mi infancia
reconocerme en ellos
inocente
desprovisto de miedos
de dilemas
de culpas
todo luz en los ojos y alegría en la risa
reconocerme en ellos
y entristecer de pronto
como tan sólo pueden
entristecer de pronto
los poetas
que vuelven al lugar y a los asombros
donde un día fundaron la derrota y el triunfo
lo fugaz de la gloria
donde un día empezaron
a dejar de ser niños
donde un día escribieron
-como si de otro juego se tratara-
un poema de amor
por vez primera


José Manuel Diez (Duende Josele)