martes, 26 de febrero de 2019

I won't back down - Tom Petty




EL FIN DE LA ESPECIE

¿Qué nos han hecho
que siendo pensantes somos sumisos?
Que siendo libres, somos salario….
Que siendo parlantes, somos cotorras…
Que siendo animales, somos piedras…
Que siendo diferentes, somos contrarios.
Que siendo espíritu, somos objetos…
Que siendo pasión, somos iceberg…
Que siendo querer, somos temor…
Que siendo risas o llantos, somos hastío…
Que siendo sentidos, somos consumo…
Que siendo salvajes, somos soldados…
Que siendo Vida, somos cadáver.
¡Es la desaparición de lo humano!

Gustavo Duch (Barcelona, 1965)


viernes, 22 de febrero de 2019

Whatever - Oasis



Cuando me amé de verdad

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… Autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… Madurez
 
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… Amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… Simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la…Humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero…, cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… ¡Saber vivir!

Charles Spencer Chaplin (Londres, 1889 - Suiza,1977)


lunes, 18 de febrero de 2019

Bring me to life - Evanescence




“El tiempo se va. A veces pienso que tendría que vivir apurado, que sacarle el máximo partido a estos años que quedan. Hoy en día, cualquiera puede decirme, después de escudriñar mis arrugas: «Pero si usted todavía es un hombre joven». Todavía. ¿Cuántos años me quedan de ese «todavía»? Lo pienso y me entra el apuro, tengo la angustiante sensación de que la vida se me está escapando, como si mis venas se hubieran abierto y yo no pudiera detener mi sangre. Porque la vida es muchas cosas (trabajo, dinero, suerte, amistad, salud, complicaciones), pero nadie va a negarme que cuando pensamos en esa palabra Vida, cuando decimos, por ejemplo, «que nos aferramos a la vida», la estamos asimilando a otra palabra más concreta, más atractiva, más seguramente importante: la estamos asimilando al Placer. Pienso en el placer (cualquier forma de placer) y estoy seguro de que eso es vida. De ahí el apuro, el trágico apuro de estos cincuenta años que me pisan los talones. Aún me quedan, así lo espero, unos cuantos años de amistad, de pasable salud, de rutinarios afanes, de expectativa ante la suerte, pero ¿cuántos me quedan de placer? Tenía veinte años y era joven; tenía treinta años y era joven; tenía cuarenta años y era joven. Ahora tengo cincuenta años y soy «todavía joven». Todavía quiere decir: se termina.”

     La tregua (Mario Benedetti)


jueves, 14 de febrero de 2019

Wrapped around your finger - The Police



Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
—oscuro, torpe, malo— el que la habita...


             Ángel González (Oviedo,1925-Madrid, 2008)


lunes, 11 de febrero de 2019

The days of Pearly Spencer - David McWilliams




ESA MANO DE TIERRA

Cuando estrecho tu mano fuerte, callosa y dura.
Cuando estrecho tu mano
parece que recojo del fondo las raíces
terribles del espanto.

Tu mano, campesino, de tierra mal labrada,
de rocas inventándonos
los jornales del tiempo, la historia de los días
erigida al trabajo.

Esa mano de tierra, fuerte, callosa y dura
con sequedad del campo
que busca bajo el suelo las aguas cristalinas
de ríos subterráneos.

Y que yo la venero por el pan de mis hijos,
por la sombra del árbol,
porque padece y sufre su silencio de siglos
en lo que no ha ganado,
porque es la tierra misma la que nos tiende en el hombre,
como amiga, la mano


Jesús Delgado Valhondo (Mérida, 1909-Badajoz, 1993)


viernes, 8 de febrero de 2019

Over the hills and far away - Gary Moore




El 6 de Febrero de 2011, en un hotel de Estepona, moría Gary Moore mientras pasaba unos días de vacaciones en nuestro pais en compañía de su novia.

Su guitarra se callaba para siempre pero como dice en una de sus más conocidas composiciones todavía tenemos su blues y lo tendremos durante toda la eternidad.


Nacido en Belfast, desde niño tocó la guitarra llegando a convertirse  en  uno  de los grandes, con un estilo propio e identificable y que podría ocupar, con todo merecimiento, un lugar destacado en el Olimpo de los dioses de las seis cuerdas.

Pasó por varios grupos (Skid Row, Thin Lizzy, Colosseum II) y en 1978 abordo en serio su carrera como solista (en 1973 ya había publicado un primer disco en solitario llamado Grinding Stone) y en Septiembre publicó Back on the streets.

Siempre fue un virtuoso de la guitarra y a pesar de que ha grabado tanto rock como hard rock y otros estilos, podríamos decir que el blues siempre ocupó un lugar destacado en su carrera aunque nunca abandonara del todo los otros géneros.

El tema que suena en la entrada de hoy pertenece al álbum Wild Frontier del año 1986 y está considerado como uno de los mejores de su carrera.

El tema habla de un preso que sueña con su libertad y volar por encima de las colinas y más lejos, aunque hay quien ve en su letra un paralelismo con la situación política de su Irlanda natal que en esos años, especialmente, pasaba por una etapa difícil.

Espero que disfrutéis este temazo del maestro Robert William Gary Moore y que la música os ayude a escapar de las situaciones difíciles de la vida y os eleve sobre las colinas y más allá.

¡Salud y a volar!


martes, 5 de febrero de 2019

Memory Motel - The Rolling Stones



Un hombre y una mujer

Una mujer y un hombre pueden, por ejemplo,
entrar en un hotel (ese templo escondido
que de ser invocado se aparece)
y amarse a plena luz del día.

Pero una mujer y un hombre deben antes
entrar en un cine, aunque jamás se enteren
de lo que pasa en la pantalla
y él mire la pelusa de durazno en su mejilla
y ella le oprima el muslo cuando sienta miedo.


O una mujer y un hombre pueden
salir a caminar y que la mano de él parezca
prolongación de la cintura de ella
y que entonces sea mayor la cadencia
del caminar de la mujer,
pues a eso sólo se parece
un barco bogando en altamar
en el umbral de la primavera.

O pagar el café ya frío cuando los ojos
y las manos han dicho sí mil veces.
Y ya sin tocarse, hacerse o decir nada,
una mujer y un hombre pueden, finalmente,
entrar en un hotel y darse el cuerpo,
dejar abierta la ventana para que pasen
la brisa caliente de los parques,
el rumor de los que salen del cine,
las campanas golpeando contra tazas,
la débil voz que va diciendo “así”
.

Vicente Quirarte (1954, Ciudad de México)


El neón de la esquina deja atrás la ventana,
ilumina, entre sábanas, el sudor y la piel,
dos cuerpos desnudos , enredados, se aman
en el sórdido cuarto de un viejo motel.


                                            Comandante Ternura

viernes, 1 de febrero de 2019

Hold me - Weezer





Instrucciones para abrazar

Párese frente a su oponente. Debe estar bien enraizado al suelo. Lo más probable es que sean diferentes el uno del otro, pero no se asuste por esto, ya que ninguno es igual a ningún otro.

Poco importan las diferencias de estatura y tamaño, así que mírelo a los ojos fijamente aunque deba inclinar mucho la cabeza o alzarla muy por arriba de sus posibilidades, pegando el parietal a su espalda. Es válido ponerse en puntitas de pie, si es necesario, para mantener el contacto visual.

Es muy importante que recuerde alejarse de la rudeza o del enojo para esto. Debe tener en cuenta que al mirar debe hacerlo con ternura y con amor. Quédese así, mirándolo profundamente. Porque no es lo mismo ver que mirar.


Ahora abra los brazos lo más que pueda. Abra su pecho respirando profundo, abra las costillas; sienta cómo, de a poco, su cuerpo se relaja y se abre al otro.

Extienda los brazos paralelos al suelo dibujando una cruz con todo su cuerpo. Asegúrese de que estén bien estirados. Separe los dedos de las manos y estírelos. Es importante que se asegure de que este paso esté bien realizado, ya que es crucial para lo que sigue. No se olvide de seguir mirando los ojos de aquel otro.

Dé un paso al frente. Deben quedar pegados el uno con el otro. Baje la cabeza (o súbala, de ser necesario), póngala de costado y apóyela en el pecho que no le pertenece. Es decir, en el pecho del otro, pues en el suyo sería una tarea un tanto complicada y lo único que lograría sería distancia con respecto al otro cuerpo. Ahora cierre los brazos rodeándolo. Presiones con suavidad y acérquelo hacia su pecho.

Quédese así todo el tiempo que pueda, todo el tiempo que ambos lo necesiten. Y si se anima, apriételo un poquito más. Va a notar cómo sus hombros se acercan a sus orejas y, como por arte de magia, se le ven los dientes.

Lo ideal es que el otro responda de la misma manera, pero puede suceder que haya resistencia. No se rinda, siga insistiendo, no lo suelte. Poco a poco él se entregará. Es inevitable. Y puede que hasta a él también se le vean los dientes. No hable, sólo escuche los latidos de su corazón. Presione un poco más, pero no se olvide de hacerlo con ternura.

Pues bien: eso se llama ABRAZO.

El otro ya no es su oponente. Los dos ahora están materializando el amor.

Pd: Siga estas instrucciones al pie de la letra cada vez que le sea necesario, tanto a usted como a algún otro. Hágalo para consolar a alguien, para reconciliarse luego de alguna pelea, para mantener el calor en invierno, para dormir o para lo que se le ocurra en cualquier momento y lugar. Incluso puede hacerlo sin ninguna razón. Y no se va a arrepentir.

Giselle Denise Bellini