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lunes, 11 de marzo de 2024

Transcendental blues - Steve Earle




 












 Madrid: 11 de marzo


Marzo desnivelado por las cifras
del desaliento. Marzo de muerte,
triste marzo de trenes y extrarradios marchitos,
marzo de sueños rotos y niños deshabitados,
de pronombres sin nombre, de apellidos
quebrados y relojes sin hora, marzo de los teléfonos
enmudecidos.
Mi ciudad asolada. Mis tierras y mis trenes,
asolados, mis ojos y mis manos
y mis brazos,
asolados. Muerte sembrada bajo la luz
de un Madrid lateral
hecho de andenes periféricos, de seres menesterosos,
de mujeres crecidas en la sombra diaria
del tiempo inabarcable del trabajo,
de hombres cultivados
en el silencio anónimo de las factorías,
de humildes bachilleres y de párvulos,
de viejos azorados por noticias de muerte,
de bares conmovidos por la niebla y la sangre,
de juguetes sin niño,
de huérfanos sin ira,
de vacías acequias,
de fogatas sin lumbre.

Madrid de hospitales, de lutos y de marzo.
Capital de la niebla y del dolor. Ciudad de los estanques
del silencio.
Madrid desbaratado y mío. Madrid nuestro.
Como los muertos, nuestro.
Dueño de un mes de marzo
descolorido y turbio, pero nuestro.
Entre muertos y lágrimas,
es más nuestra y cercana la ciudad. También más triste.

Manuel Rico



sábado, 18 de junio de 2022

Guitar town - Steve Earle




Besos


Un beso
abrevia la vida humana en 3 minutos,
afirma el Departamento de Psicología
del Western State Collage,
Gunnison (Col.).
El beso provoca tales palpitaciones
que el corazón trabaja en 4 segundos
más que en 3 minutos.
Las estadísticas demuestran
que 480 besos
acortan la vida en un día,
que 2.360 besos
os privan de una semana
y que 148.071 besos,
son sencillamente un año perdido.

Paul Morand (París, 1888-1976)

lunes, 11 de enero de 2021

Copperhead road - Steve Earle





EL HOMBRE DE NIEVE

Los niños hicieron
un hombre de nieve,
con brazos y piernas
y sombrero verde.

Lo hicieron muy gordo,
con una sonrisa,
muy grande, muy prieto,
y se le veía
desde todo el pueblo.

No nieva, no llueve,
salió el sol un día
y el hombre de nieve
ya no se reía.

El hombre de nieve
empezó a adelgazar,
los rayos del Sol
le sentaban mal.

El hombre de nieve
se iba deshaciendo,
y lloraba arroyos
desapareciendo.

El hombre de nieve
se convirtió en lago,
donde los niños se bañan
durante el verano.

Gloria Fuertes (Madrid, 1917-1998)

domingo, 5 de mayo de 2019

I remember you - Steve Earle



Máter


Ya sé que no te acuerdas, Madre, no te acuerdas.

Bajo el cabello blanco, una goma de borrar –no como aquellas
de infancia que olían a vainilla– hecha de niebla
y humo que todo lo difumina, lo desvanece todo. Y sólo deja
tras de sí un hojaldre de escarcha, tan frágiles
esquirlas de cristal que la luz de mis ojos
las rompe si las toca.
Ya sé que no te acuerdas, madre,
pero yo soy tu hijo.
Tu hijo soy, y como tú a mí cuando era niño, ahora te digo yo: eso es azul,
se llama cielo.

Estoy aquí para ser tu memoria y la mano
que conduce tu índice por la línea del mapa que es un río o el rastro
que deja el hada Campanilla, estoy
para ser la linterna que sin miedo se adentra en saqueadas
galerías oscuras, y su haz no se agota porque es luz sin olvido,
porque es luz de luciérnagas. Estoy
para decirte, por ejemplo, Matar a un ruiseñor es tu película
favorita y habla de honestidad, de dignidad, de resistencia.
O vi también, vi tus lágrimas cuando en Los puentes de Madison
la Streep roza temblando el pomo de la puerta
mas no la abre, no la abre y no baja del coche, no baja,
no se atreve a la felicidad.
Y llueve
y el limpiaparabrisas y llueve en el semáforo.

Ya sé que no te acuerdas, pero las lilas
son tus flores, por eso cumples los años en abril, y ves
abejarucos en las multicolores pinzas que sujetan en el cordel
la ropa. Las enmeladas rosas son tu dulce, el rojo tu color, la Historia
tu carrera perdida, y reconócelo, madre, te pierde
un helado de chocolate fundido con naranja.

Esta es tu voz, escucha
cómo atrae a las olas y ahuyenta la tristeza. Cómo, a pesar de tanto,
aparta de mí la soledad.
Ya sé que no recuerdas
porque un maldito soplo aventa los vilanos y flotan
como pequeñas nubes con sus ángeles muertos dentro de la memoria,
pero sí, tú pronuncias palabras que los demás ignoran,
y tú conoces, sí, poemas de Rubén y de Bécquer,
de Machado, de Lorca…
Y me emocionas, madre, me derrumbas,
cuando de pronto,
como un relámpago de alas en la noche, recitas
lejanos versos míos, torpes, de adolescente confundido.
Versos que, tan cabrona la vida, hoy
misteriosamente cumplen el más alto destino:
sirven
para escuchar tu risa,
para que un hijo ría junto a su madre.

Para sanar.

Para vivir.

                      Juan Cobos Wilkins (Minas de Riotinto, 1957)


Dedicado a todas las madres del mundo y del tiempo, a las que son, las que fueron y las que serán, especialmente a aquellas que perdieron sus recuerdos. El suyo perdurará en el corazón de sus hijos hasta el final de los días.


lunes, 15 de mayo de 2017

Galway girl - Steve Earle & Sharon Shanon



Tema compuesto por Steve Earle y que forma parte de "Transcendental blues" del año 2000.

En 20008, Sharon Shanon grabó una versión de la canción, con el músico irlandés Mundy que se convirtió en todo un éxito y fué la canción más descargada en Irlanda en ese año y es una de las más vendidas de la historia.

En el álbum "The Diamond Mountain Sessions" grabado por la multiinstrumentista irlandesa en el año 2000, apareció la versión que suena en la entrada de hoy con la voz del autor de la canción.

Sharon Shanon comenzó su carrera tocando con los Waterboys y además del acordeón toca el violín, la flauta irlandesa y el melodeón.

Este fin de semana la chica de Galway se ha paseado bajo la lluvia por las piedras del casco viejo de Cáceres cautivando a todos con el azul de sus ojos y el negro de su pelo.

Al ritmo de su canto y de su baile nos ha dejado claro que cualquiera que piense que la felicidad sólo puede ser traida por el sol es que nunca ha bailado bajo la lluvia.

¡Salud y que disfrutéis de la música, del sol, de la lluvia y del arcoíris!


domingo, 19 de octubre de 2014

Open your window - Steve Earle




"Creo que hay personas que tienen miedo o algo, pero las cosas pueden ser distintas. En realidad el mundo  no  es  exactamente  una  mierda, aunque supongo que es duro  para aquellos acostumbrados a que las cosas sean como son, aunque sean malas, y no quieren cambiarlas. Se dan por vencidos y, entonces se sienten como perdidos.

Es difícil, no  se puede  planear. Hay  que  cuidar  más  de  la gente, hay que amar a las personas,   protegerlas...  por   que  no   siempre   ven  lo  que   necesitan.  Es  una  gran oportunidad  de  arreglar algo que no sea tu bici. Se puede arreglar una persona"
                                                                            Trevor McKinney



A veces es difícil estar de acuerdo en que el mundo no sea exactamente una mierda, pero está en nuestras manos intentar que no lo sea. Por ejemplo, que los gobiernos ayuden a los bancos y no a las personas nos acerca a la mierda y que hasta que el virus del ébola no ha llegado a las puertas de nuestras casas, no se haya tomado en serio (África queda muy lejos, son muy pobres y las farmaceúticas allí no pueden hacer negocio) nos hunde en ella hasta el cuello. Pero no debemos darnos por vencidos, no debemos sentirnos perdidos, abramos la ventana y miremos al mundo, que por esa ventana abierta entre la lluvia del cambio y el viento de la esperanza, porque si realmente queremos, desde nuestras pequeñas ventanas, todas juntas, todo puede cambiarse.