Un buen libro, Marcus, no se mide sólo por sus últimas palabras, sino por el efecto colectivo de todas las palabras precedentes. Apenas medio segundo después de haber terminado el libro, tras haber leído la última palabra, el lector debe sentirse invadido por un fuerte sentimiento; durante un instante, sólo debe pensar en todo lo que acaba de leer, mirar la portada y sonreír con un gramo de tristeza, porque va a echar de menos a todos los personajes. Un buen libro, Marcus; es un libro que uno se arrepiente de terminar.
Joël Dicker (La verdad sobre el caso de Harry Quebert)
En 1966, Steve Miller, Barry Goldberg, Roy Rubi, Craymore Stevens y Lance Haas, fundaron, en Chicago, la Goldberg-Miller Blues Band, para tocar blues por los garitos de la ciudad.
Poco después, Miller, se trasladó a San Francisco y formó la Steve Miller Blues Band. Aunque, en un principio, no tuvieron excesiva atención por parte del público, comenzaron a grabar discos y, poco a poco, se fueron ganando su favor, aumentado sus ventas.
El tema de hoy forma parte de su disco publicado en 1977, llamado Book of dreams, y nos habla de una cuestión tan vieja como el hombre.
Nos habla de la dicotomía que supone dejar atrás lo conocido y nos proporciona seguridad, para intentar mejorar e iniciar nuevas aventuras, lo que nos provoca miedo y ansiedad a lo desconocido.
La ilusión por abrir caminos y empezar una nueva vida frente al miedo de perder nuestras raíces y el lugar de donde venimos.
Esa lucha es la que ha hecho evolucionar y avanzar al hombre y al mundo; y en esa lucha debemos intentar que venza la ilusión pero sin olvidar nuestra esencia y lo que somos dando gracias a quienes nos han ayudado a conseguirlo.
Como dijo C.S. Lewis, nunca se es demasiado viejo para marcarte un nuevo objetivo o tener un nuevo sueño
¡Salud, música y mirar al frente esperando lo que se avecina, buscando nuestros sueños!
Richard Starkey, músico multiinstrumentista, compositor y actor británico, nacido en Liverpool en 1940, es mundialmente conocido por ser el batería, durante casi todo el periodo que estuvieron en activo como banda, de The Beatles.
Tal vez opacados por la rivalidad y fama de John y Paul, tanto Starr como Harrison, permanecieron un poco en segundo plano, aunque sus carreras en solitario demuestran que no estaban lejos de sus dos compañeros en cuanto a talento y creatividad.
Tras la separación del grupo, Ringo comenzó su carrera en solitario y aún hoy permanece en activo. Con altibajos y algunas pausas, paralelamente desarrolló una carrera como actor y productor, además de ser músico de sesión en multitud de trabajos de otros artistas entre los que se incluyen sus tres compañeros escarabajos.
Con George, el beatle tranquilo, mantuvo una relación muy especial hasta el último día de la vida de Harrison.
El tema que suena hoy, forma parte de su último trabajo discográfico, Long Long Road, publicado en marzo de este año, y está conscripto y producido por T. Bone Burnett que, recientemente, ha sonado en el blog.
It's been too long nos habla de lo bien que sienta reconectar con las personas, hablar, escucharse y planear sueños y realizar proyectos en compañía de las personas que nos importan. Nos dice que todo eso, de algún modo, se ha perdido y tenemos que recuperar esas sensaciones antes de que pase más tiempo y todo eso nos parezca muy lejano y olvidado para siempre.
Lo sabían los tres. Ella era la compañera de Kafka. Kafka lo había soñado. Lo sabían los tres. Él era el amigo de Kafka. Kafka lo había soñado. Lo sabían los tres. La mujer le dijo al amigo: Quiero que esta noche me quieras. Lo sabían los tres. El hombre contestó: Si pecamos, Kafka dejará de soñarnos. Uno lo supo. No había nadie más en la tierra. Kafka se dijo: Ahora que se fueron los dos, he quedado solo. Dejaré de soñarme
Sólo de pensarlo me pongo enfermo, y es peor que el peor dolor de estómago o que las jaquecas que se me levantan por leer con poca luz: una suerte de sarampión del espíritu, de paperas de la psique, de desfiguradora varicela del alma.
Me dices que es demasiado pronto para mirar al pasado, pero eso es porque te has olvidado de la perfecta sencillez que supone ser uno y de la hermosa complejidad introducida por dos. Puedo tumbarme en la cama y recordar todos los números. A los cuatro era un mago de Arabia. Podía volverme invisible si me bebía un vaso de leche de una determinada manera. A los siete era un soldado; a los nueve, un príncipe.
Ahora, sin embargo, paso el tiempo junto a la ventana, contemplando la luz del atardecer. Entonces nunca daba tan solemnemente en los costados de la casita del árbol, y mi bicicleta nunca se apoyaba en el garaje como lo hace hoy, desposeída de su velocidad azul.
Aquí nace la tristeza, me digo, mientras recorro en bambas el universo. Es hora de decir adiós a mis amigos imaginarios, de cumplir mi primer gran número.
Parece que fue ayer cuando creía que debajo de mi piel sólo había luz, que, si me cortabas, fulgía. Pero ahora, cuando me caigo en las aceras de la vida, me pelo las rodillas. Y sangro.
o porque sus colores preferidos son el gris y el azul degastado, sin brillo, de las chaquetas de los oficinistas, no goza entre los jóvenes de buena prensa. De todo lo bueno que les pasa de largo la responsabilizan a ella. Los viejos, sin embargo, incluso rezan para que no falte a la cita al día siguiente. Detesta las euforias desmedidas, las sorpresas y el excesivo culto a la esperanza. No le hace falta más que un rato para bajarle los humos a lo espectacular. Después de las catástrofes y las guerras, después del infierno del desamor, aparece ella, como si nada, y te ayuda a seguir adelante.
Un año más, Cáceres, durante cuatro días de la primavera extremeña, se convierte en el epicentro de la fusión de músicas y culturas del mundo.
El pasado viernes, en el renovado escenario de la Plaza Mayor, actuó Seun Kuti con su banda Egypt 80, inundando las piedras y los corazones de todos los asistentes con su música y su reivindicación de su cultura , de su país y de su continente.
Fela Kuti, su padre, fue un músico multiinstrumentista y político, creador del afrobeat, música que mezcla soul, jazz y funkie, y la puso al servicio de la lucha por los derechos humanos, en contra de las injusticias de las dictaduras y el poder de las multinacionales.
Cuando su padre falleció, Seun lo relevo y lideró los Egypt 80, continuando con su legado de música y activismo en pro de los derechos y libertades de la nación negra.
Recientemente, el nombrado Vicepresidente de la Junta de Extremadura, por la presidenta María Guardiola, gracias al vergonzante pacto firmado por el PP y VOX, declaró que todos las asistentes al WOMAD son unos perroflautas...¿y?, ¿qué problema hay en ser un perroflauta?, Prefiero ser un perroflauta que señorito de pulserita y chaleco, patriota de tres al cuarto, xenófobo y fascista. Como dicen las camisetas que ha puesto en circulación el grupo municipal de Unidas Podemos en Cáceres, yo también soy perraflauta.
¡Perroflautas del mundo, uníos y luchad por la música y la cultura del mestizaje, derribando el muro del fascismo y la intolerancia!
El día del fin del mundo Una abeja circunvuela un trébol, Un pescador repara una red resplandeciente. Marsopas felices saltan en el mar, Por las canaletas gorriones jóvenes juegan Y a la serpiente es arrancada la piel dorada como debe ser siempre.
El día del fin del mundo Las mujeres caminan a través de los campos bajo sus sombrillas, Un borracho se amodorra en el borde de un prado, Vendedores ambulantes de hortalizas gritan en la calle Y un bote de color amarillo que navega se acerca a la isla, La voz de un violín persiste en el aire Y se insinúa en una noche estrellada.
Y los que esperaban rayos y truenos Están decepcionados. Y los que esperaban señales y triunfos de los arcángeles No creen que está sucediendo ahora. Mientras el sol y la luna están por encima, Mientras el abejorro visita una rosa, Mientras los niños sonrosados nacen Nadie cree que está sucediendo ahora.
Sólo un hombre viejo de pelo blanco, que sería un profeta Sin embargo, no es un profeta, porque él está muy ocupado, Repite mientras envuelve sus tomates: No habrá otro fin del mundo, No habrá otro fin del mundo. Czeslaw Milosz (Lituania, 1911-Polonia, 2004)