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viernes, 3 de mayo de 2024

Let down - Radiohead



La muerte despoja al hombre de su alma. En vida, un hombre y su cuerpo son sinónimos; en la muerte, una cosa es el hombre y otra su cuerpo. Decimos: "Éste es el cuerpo de X", como si el cuerpo, que una vez fue el hombre mismo y no algo que lo representaba o que le pertenecía, sino el mismísimo hombre llamado X, de repente careciera de importancia. Cuando un hombre entra en una habitación y uno le estrecha la mano, no siente que es su mano lo que estrecha, sino que le estrecha la mano a él. La muerte lo cambia todo. Decimos "éste es el cuerpo de X" y no "éste es X". La sintaxis es completamente diferente. Ahora hablamos de dos cosas en lugar de una, dando por hecho que el hombre sigue existiendo, pero sólo como idea, como un grupo de imágenes y recuerdos en las mentes de otras personas; mientras que el cuerpo no es más que carne y huesos, sólo un montoncillo de materia.

La invención de la soledad, 1982 (fragmento)

Paul Auster (Nueva Jersey, 1947-Brooklyn, 2024) in memoriam

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Paranoid android - Radiohead



En la extraordinaria película "El nombre de la rosa" (Jean-Jacques Annaud, 1986) basada en la novela del mismo título de Umberto Eco, hay una escena que se desarrolla en el scriptórium de la abadía en que se produce este diálogo entre Guillermo de Baskerville, franciscano llamado por el Prior para investigar la muerte de un joven monje y Jorge de Burgos, el anciano y ciego antiguo bibliotecario.

Varios monjes ríen mientras uno de ellos se sube a un taburete huyendo de un pequeño ratón, cuando irrumpe el viejo Jorge de Burgos

Jorge de Burgos: ¡¡Verba vana aut risui apta non loqui!! *

Espero que mis palabras no os hayan irritado hermano Guillermo. He oído a unas personas que reían de cosas risibles, los franciscanos, sin embargo, pertenecéis a una orden donde la risa se contempla con indulgencia. 

Guillermo de Baskerville: Sí, es cierto, San Francisco de Asís tenía mucha tendencia a la risa 

Jorge: La risa es un viento diabólico que deforma las facciones y hace que los hombres parezcan monos 

Guillermo: Los monos no ríen…la risa es un atributo humano 

Jorge: Como el pecado, Cristo nunca rio 

Guillermo: ¿Podemos asegurarlo? 

Jorge de Burgos: En ningún momento de las Escrituras se dice que riera. 

Guillermo: Tampoco en ningún momento se dice que no lo hizo. Si hasta se sabe que los santos se valían del humor para ridiculizar a los enemigos de la fe. Por ejemplo, cuando los paganos sumergieron a San Mauro en agua hirviendo, él se quejó de que su baño estaba frío, el sultán metió su mano en él y se la escaldó

Jorge: Un santo sumergido en agua hirviendo no bromea con gracias infantiles, reprime sus gritos y sufre por la verdad 

Guillermo: No obstante, Aristóteles dedicó su segundo libro de Poética al humor como instrumento de la verdad 

Jorge: ¿Habéis leído esa obra?

Guillermo: No, claro que no, se perdió hace muchos siglos

Jorge: ¡No se perdió, jamás fue escrita! ¡Porque la Providencia no desea que se glorifiquen las cosas fútiles 

Guillermo: ¡Oh eso es discutible, yo pienso…

Jorge: ¡YA BASTA! ¡Esta abadía está entristecida por el dolor y vos pretendéis turbar nuestra pena con burlas vanas!

No pronunciar palabras vanas o que exciten la risa


Thomas Sean Connery in memoriam


miércoles, 11 de mayo de 2016

Karma police - Radiohead



 Los sacos de grano

Dos hermanos heredaron la granja de su padre y decidieron seguir trabajando en ella y repartirse al cincuenta por ciento la producción. Durante un tiempo, el grano resultante de la cosecha se guardaba en sacos y se repartía en dos montones iguales.

Con el tiempo, el mayor de los hermanos se casó y tuvo hijos, mientras que el pequeño permaneció soltero. A menudo, el soltero pensaba en su hermano mayor y en el hecho de que, teniendo mujer e hijos, necesitaba más que él, es decir, más de la mitad de los productos que generaba la granja. Llevado por este pensamiento, se dedicaba en secreto a visitar de vez en cuando el granero y trasladar unos cuantos sacos desde su montón al de su hermano. 

Este, por su parte, también pensaba a menudo en su hermano pequeño y sentía que debía de estar muy solo, y que si ahorraba algo más de dinero tal vez le resultaría más fácil encontrar una mujer y crear su propia familia. De modo que, también en secreto, visitaba algunas noches el granero y movía unos cuantos sacos desde su montón al de su hermano.

Sin saber cómo, se dieron cuenta de que nunca les faltaba el grano, y ambos se sintieron generosos y afortunados. La moraleja es muy simple: cuando damos, ya estamos recibiendo. Esto nos sucede también cuando el grano no se ve, pero pesa de igual modo en nuestra despensa de felicidad.

                                                 Josep López (Buen Karma)

lunes, 19 de abril de 2010

Creep - Radiohead




Esta vez, no se administra en cápsula sino en versión inyectable como vacuna contra la melancolía...

"La melancolía es el placer de estar triste"
Victor Hugo (Francia, 1802-1885)

domingo, 31 de enero de 2010

No surprises - Radiohead



Gracias al Dr. House descubrí esta medicina y desde entonces no he dejado de tomarla regularmente...