jueves, 29 de octubre de 2020

Your love - The Outfield




El pasado 20 de octubre murió Tony Lewis bajista y voz principal del grupo británico The Outfield.

En 2014 había muerto John Spinks, guitarrista y compositor. Los dos, junto con el baterista Alan Jackman, constituían la formación original de la banda.

Con su primer disco tuvieron un éxito arrollador en los Estados Unidos, que se prolongaría durante unos años hasta 1989 cuando comenzaron a perder popularidad. Ni en su país, Inglaterra, ni en el resto de Europa, lograron igualar el éxito alcanzado en el mercado norteamericano.

Tras la publicación de su tercer trabajo el batería abandonó el grupo, que siguió como dúo y publicarían dos discos más para disolverse en 1992. 

En 1998 volvieron a grabar y posteriormente, con la vuelta de Alan a la batería, grabarían varios álbumes más aunque ninguno lograría gran éxito. Tanto juntos como por separado, y a pesar del mayor o menor reconocimiento del público y de la crítica, siguieron cultivando su pasión por hacer y tocar música hasta el fin de sus días.

El tema que suena formaba parte de su álbum más exitoso, el primero, llamado Play deep y tiene un sonido muy ochentero, característico de la banda, que los llevaría a telonear a Journey y Starship en su gira promocional.

Es un ejemplo más de esa típica canción que todos hemos escuchado alguna vez, que somos incluso capaces de tararear pero sólo unos pocos serían capaces de nombrar al grupo que la toca. Una historia que no por triste deja de ser bastante habitual en la historia de la música.

La canción, según Lewis y Spinks  surgió en una tarde que tocaban juntos y no les llevó mas de 20 minutos, nos cuenta la búsqueda de un amor de una noche para amortiguar la soledad que siente por la ausencia de su novia y como la chica lo rechaza para que se mantenga fiel a la chica ausente.

¡Salud, que disfrutéis del viaje en el tiempo que os propongo junto a The Outfield!


lunes, 26 de octubre de 2020

Water of love - Dire Straits




Un día de estos

Se vio obligado por el miedo a vaciarse en cada encuentro, a darlo todo por ver sus ojos -los de ella- chispear en su presencia. El miedo de ella era a entregarse. El miedo de él a que no se entregara. Por eso él acababa entregándolo todo, lo que le correspondía entregar a él y lo que le correspondía a ella. Lo daba todo por ver caer sus temores, lo daba todo para que no hubiera ninguna duda sobre ser o no merecedor de su amor. Pero el amor no se merece. Surge o no surge. Y si surge como surgió en este caso, luego hay que esquivar el miedo de ella y aquel era un miedo gigante. Porque antes de él hubo otros nombres, personas que dejaron su alma como una aldea saqueada, desengaños con forma de persona que la dejaron demasiadas noches sin dormir y demasiados días sin abrazos. Aún le dolían los pies de pisar las promesas rotas que le hicieron sobre otras camas y así es difícil entregarse incluso cuando el amor te golpea en el vientre con su mirada bondadosa.

Y no se sabe si hay solución. Depende de ella, del tiempo que tarde en darse cuenta del origen de sus miedos, del tiempo que tarde en darse cuenta de que no todos los hombres extienden cheques sin porvenir. Y depende él –no conviene olvidarlo-, del tiempo que quiera darse en intentarlo, del tiempo que considere suficiente para rendirse.

Tal vez lo consigan, tal vez, un día de estos.

                            Marwan Abu-Tahoun Recio (Madrid, 1979)


viernes, 23 de octubre de 2020

Below this sun - Immaculate fools




Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta,
y un grano de arena,
y el huevo del régulo,
son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra,
digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar,
los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano,
avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha,
supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente,
como para hacer dudar,
a seis trillones de infieles.

Descubro que en mí,
se incorporaron, el gneiss y el carbón,
el musgo de largos filamentos, frutas, granos y raíces.
Que estoy estucado totalmente
con los cuadrúpedos y los pájaros,
que hubo motivos para lo que he dejado allá lejos
y que puedo hacerlo volver atrás,
y hacia mí, cuando quiera.
Es vano acelerar la vergüenza,
es vano que las plutónicas rocas,
me envíen su calor al acercarme,
es vano que el mastodonte se retrase,
y se oculte detrás del polvo de sus huesos,
es vano que se alejen los objetos muchas leguas
y asuman formas multitudinales,
es vano que el océano esculpa calaveras
y se oculten en ellas los monstruos marinos,
es vano que el aguilucho
use de morada el cielo,
es vano que la serpiente se deslice
entre lianas y troncos,
es vano que el reno huya
refugiándose en lo recóndito del bosque,
es vano que las morsas se dirijan al norte
al Labrador.
Yo les sigo velozmente, yo asciendo hasta el nido
en la fisura del peñasco.
...
Quédate hoy conmigo,
vive conmigo un día y una noche
y te mostraré el origen de todos los poemas.
Tendrás entonces todo cuanto
hay de grande en la Tierra y en el Sol
(existen además millones de soles más allá)
y nada tomarás ya nunca de segunda ni de tercera mano,
ni mirarás más por los ojos de los muertos,
ni te nutrirás con el espectro de los libros.
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos
ni tomarás las cosas de mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones
y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser

       Walt Whitman (fragmentos de "Canto de mí mismo")
       Traducción de León Felipe


martes, 20 de octubre de 2020

Mad as snow - Kitchens of distinction




Noche triste de Octubre
                                                                               A Juan Marsé

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.
Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.

En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.

Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno.

Mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro,
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras letras protestadas.

                   Jaime Gil de Biedma


sábado, 17 de octubre de 2020

In the night - Saun & Starr




Dos formas distintas del insomnio

¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.

El insomnio es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales, es ensayar con magia inútil una respiración regular, es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado, es apretar los párpados, es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia, es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años, es saberse culpable de velar cuando los otros duermen, es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño, es el horror de ser y de seguir siendo, es el alba dudosa.


¿Qué es la longevidad?

Es el horror de ser en un cuerpo humano cuyas facultades declinan, es un insomnio que se mide por décadas y no con agujas de acero, es el peso de mares y de pirámides, de antiguas bibliotecas y dinastías, de las auroras que vio Adán, es no ignorar que estoy condenado a mi carne, a mi detestada voz, a mi nombre, a una rutina de recuerdos, al castellano, que no sé manejar, a la nostalgia del latín, que no sé, a querer hundirme en la muerte y no poder hundirme en la muerte, a ser y seguir siendo.

Jorge Luis Borges


miércoles, 14 de octubre de 2020

Promises in the dark - Pat Benatar



Durante los primeros años del régimen fascista de Mussolini, su gobierno intentó aparentar que era una democracia. En mayo de 1925, en el Palacio de Montecitorio, sede de la Cámara de Diputados de la República Italiana, el diputado sardo y Secretario General del Partido Comunista Italiano, Antonio Gramsci se enfrentó a Mussolini durante el debate de un proyecto de ley que pretendía ilegalizar a los partidos opositores con la excusa de luchar contra la masonería.

A partir de este enfrentamiento, Gramsci quedó fijado en el objetivo del Duce y posteriormente sería encarcelado como preso político; sólo saldría de la cárcel para morir en el hospital.

Durante el referido debate se produjo este intercambio de frases entre Gramsci y Mussolinni:

Gramsci: El fascismo lucha contra la única fuerza eficientemente organizada con que contaba la burguesía en Italia para suplantarla en la ocupación de los puestos que el Estado da a sus funcionarios. La revolución fascista no es más que la sustitución de un personal administrativo por otro personal.

Mussolini: De una clase por otra, como ha ocurrido ya en Rusia, como ocurre normalmente en todas las revoluciones, como nosotros lo haremos metódicamente.

Gramsci: Solo puede llamarse revolución la que se basa en una nueva clase. El fascismo no se basa en ninguna clase que no estuviese ya en el poder.

Al leer este fragmento, no sé por qué, me acordé de nuestra idolatrada y cuasisacra Transición...

No cambió nada, la misma clase sigue en el poder (los que de verdad controlan y mandan)... llevamos 44 años de promesas...de promesas en la oscuridad.


sábado, 10 de octubre de 2020

Ain't talkin' 'bout love - Van Halen




Cuando en 1972, los hermanos de origen holandés, Alex y Eddie Van Halen, junto a su amigo Mark Stone, amenizaban las fiestas escolares y particulares de Pasadena  no imaginaban que un día iban a cambiar la historia de la música rock.

En 1974 su amigo Mark se marchó de la banda y el tipo que les alquilaba el equipo de sonido, un joven cantante llamado David Lee Roth, entró a formar parte del grupo convirtiéndose en la voz de Mammoth, nombre por el que eran conocidos entonces. De esta manera Eddie dejó de ser el vocalista, cosa que odiaba, y de paso se ahorraban el alquiler del equipo. Poco tiempo después se incorporaría Michael Anthony para hacerse cargo del bajo.

Como curiosidad, podemos decir que en sus orígenes Eddie tocaba la batería y su hermano Alex mostraba predilección por la guitarra. Poco tiempo después intercambiaron los instrumentos y así comenzaron su exitosa carrera.

Edward Lodewijk Van Halen in memoriam

Tuvieron que cambiar el nombre del grupo pues ya había otro llamado así y decidieron adoptar el apellido de los hermanos, nombre con el que pasarían a la historia.

Con esta formación estuvieron recorriendo los garitos y clubes de Los Ángeles y California haciendo versiones de bandas famosas, especialmente de Aerosmith.

Empezaron a coger fama por sus potentes directos, la voz de Roth y, especialmente, por la guitarra de Eddie que sonaba como algo totalmente distinto a lo que se había escuchado hasta entonces.

Gene Simmons intento que los hermanos Van Halen entraran a formar parte de Kiss pero no se pusieron de acuerdo y siguieron su camino. Poco después conocieron al productor Ted Templeman que asistió a una de sus actuaciones y quedó deslumbrado por el sonido de la banda y decidió ficharlos y que entraran al estudio a grabar un disco.

El resultado fue el primer disco de Van Halen, publicado en 1978, llamado igual que el grupo y que está considerado, por los que saben de esto, como un soplo de aire fresco en el rock de finales de los setenta, que marcaría una época resultando casi increíble que pudiera ser el álbum debut de unos chicos jóvenes.

La canción que suena hoy en el blog forma parte de ese disco y se acabaría convirtiendo en una de las canciones más conocidas de la banda.

Así nació la leyenda Van Halen, el resto ya es historia.

¡Salud y disfrutad de la guitarra y la música de Eddie y sus amigos!


miércoles, 7 de octubre de 2020

Días de escuela - Asfalto




Educar

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca…
Hay que medir, pensar, equilibrar…
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que, cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.

                          Gabriel Celaya (Hernani, 1911-Madrid, 1991)


domingo, 4 de octubre de 2020

Somewhere only we know - Keane




 



 Hay quienes


Hay quienes llevan a cabo la vida más hábilmente.
Tienen orden en su interior y en su alrededor.
Para todo la manera y la respuesta adecuada.

Adivinan inmediatamente quién a quién, quién con quién,
con qué objetivo, por donde.

Ponen el sello en la verdades absolutas,
arrojan a la trituradora los hechos innecesarios,
y a las personas desconocidas
a las carpetas destinadas a ellas de antemano.

Piensan justo lo debido
ni un segundo más,
porque tras ese segundo acecha la duda.

Y cuando los dan de baja de la existencia,
dejan su puesto por la puerta señalada.

A veces los envidio;
afortunadamente se me pasa.

Wislawa Szymborska (Polonia, 1923-2012)



jueves, 1 de octubre de 2020

Bright side of the road - Van Morrison




«Quino, con cada uno de sus libros, lleva ya muchos años demostrándonos que los niños son los depositarios de la sabiduría. Lo malo para el mundo es que a medida que crecen van perdiendo el uso de la razón, se les olvida en la escuela lo que sabían al nacer, se casan sin amor, trabajan por dinero, se cepillan los dientes, se cortan las uñas, y al final - convertidos en adultos miserables - no se ahogan en un vaso de agua sino en un plato de sopa. Comprobar esto en cada libro de Quino es lo que más se parece a la felicidad: la quinoterapia.»

Gabriel García Márquez
(prólogo al libro "Todo Mafalda" de 1992)



Se marchó Quino y todos nosotros, al igual que Mafalda, nos quedamos un poco huérfanos. Sirva esta entrada como homenaje a un hombre que siempre intentó ver el lado más luminoso de la realidad, buscar el lado humorístico a este mundo y, al mismo tiempo que nos hacía reír, nos hacía cosquillas en la conciencia y nos obligaba a reflexionar acerca del mundo y de la vida. Siempre tenía una tirita en forma de sonrisa que nos hacía bien al alma y nos hacía querer mejorar el mundo.

Como decía Carlos del Amor ayer, en esas piezas geniales que a menudo cierran el Telediario de TVE, 2020 es cada día un poco peor, 2020 es un inmenso plato de sopa.

¡Salud, disfrutad de la sopa, si os gusta, y tened siempre una tirita lista para poner al mundo y al alma, propia o ajena!