«Puedes pasarte la vida haciendo planes, si eso te entretiene. Puedes pensar lo que vas a ser de mayor, decidir tu futuro dentro de veinte años, soñar con lo que harás cuando te jubiles y tengas todo el tiempo para ti. Puedes planificarlo todo, si te gustan los planes, pero no olvides lo que dijo John Lennon: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes»
«Nunca seremos iguales, ni falta que hace. No hay nada más aburrido que la igualdad. Lo que hace falta es que nos respetemos y respetemos nuestras diferencias. Que nos sintamos solidarios y unidos. Que nadie explote a nadie. Que nadie desprecie a nadie, lo avasalle o lo humille. Que nadie se crea superior. Que no seamos iguales no quiere decir que seamos mejores ni peores, sólo diferentes»
«Siempre hay cosas por las que merece la pena vivir. Te lo digo yo que no soy sospechoso de optimismo. Aunque a veces no lo parezca, siempre hay alguien esperándonos. Dale tiempo al tiempo, y si va muy despacio, adelántate a él, y corre si hace falta; pero no te rindas»
«Perdemos la juventud el día que dejamos de soñar con el paraíso en la tierra; el día que empezamos a llamar, con desprecio, utópicos a los que siguen soñando; el día que se nos despierta el sentido práctico y entramos en el juego y aceptamos las reglas»
«Soy el loco de la colina. Mi territorio es la noche. Mi compañía eres tú. Mi sueño un mundo limpio, sin basura, donde el ser humano sea la medida de todas las cosas. Amo todo lo que nos ayuda a crecer. Odio el odio y todo lo que nos empequeñece y nos denigra. Me gusta hablar, pero desprecio la palabrería»
Jesús Rodríguez Quintero "El loco de la colina" (Huelva, 1940-Cádiz, 2022)
Vamos a terminar el mes de Julio, para dar paso al descanso del blog en agosto, con un tema de la reina que, tal vez no sea de los más conocidos pero que contiene una buena dosis de rock and roll para recuperar energía de cara al descanso vacacional.
Compuesto por el guitarrista de la banda, el astrofísico Brian May, forma parte del disco llamado Jazz, el tema fue lanzado en octubre de 1978 como la cara B de Bicycle Race y el propio Brian ha confesado, en alguna ocasión, que la compuso en respuesta a ciertas críticas que acusaban al grupo de haber abandonado su esencia rockera y subida de tono, en pos del éxito fácil y comercial del pop.
Aunque su traducción literal al español, chicas culonas, puede hacer entender que el tono de la canción sea despectivo, en realidad se trata de una reivindicación de las mujeres de verdad, culonas, caderonas y de trasero generoso, reales y alejadas, afortunadamente, del canon de belleza que se nos pretende imponer de chicas escuálidas que nada tiene que ver con el mundo real.
Una de las frases de la canción, que contiene el meollo de esa reivindicación, es "fat bottomed girls you make the rockin’ world go round” cuya traducción literal podría ser "chicas culonas, vosotras hacéis que el mundo gire", aunque la traducción podría referirse a chicas de las que existen de verdad y no las que salen en las revistas y en la publicidad, mujeres reales del mundo real que son las que hacen que el mundo siga girando, son las que mantienen en pie este mundo maravilloso e imperfecto, trasladando su reivindicación a las mujeres en general.
La foto de la portada también trajo aparejada polémica pues, ante las quejas de numerosos medios que se negaban a poner una música donde aparecía una chica desnuda montando en bicicleta, la compañía discográfica decidió pintarle una braguita a la fat bottomed girl. Nosotros se lo hemos quitado y ponemos la foto original, respetando el sentido de la reivindicación de la reina, como debe ser.
Espero que disfrutéis esta música y, sobre todo las mujeres, cantéis a todo pulmón la letra y bailéis el ritmo rockero del tema, dándole gusto a ese cuerpo, tal vez imperfecto, pero real y maravilloso.
¡Salud y que comencéis el merecido descanso al ritmo eterno de Queen!
al borde de la noche se levantan como esas voces que a lo lejos cantan sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino, dióscuros, sombras pálidas, me espantan las moscas de los hábitos, me aguantan que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído, y los vivos son mano tibia y techo, suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra, de tanta ausencia abrigará mi pecho esta antigua ternura que los nombra.
Yo te estaba esperando. Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho, de la letra sin pulso y el verano de mi primera carta, por los pasillos lentos y el examen, a través de los libros, de las tardes de fútbol, de la flor que no quiso convertirse en almohada, más allá del muchacho obligado a la luna, por debajo de todo lo que amé,
yo te estaba esperando.
Yo te estoy esperando.
Por detrás de las noches y las calles, de las hojas pisadas y de las obras públicas y de los comentarios de la gente, por encima de todo lo que soy, de algunos restaurantes a los que ya no vamos, con más prisa que el tiempo que me huye, más cerca de la luz y de la tierra, yo te estoy esperando.
Y seguiré esperando.
Como los amarillos del otoño, todavía palabra de amor ante el silencio, cuando la piel se apague, cuando el amor se abrace con la muerte y se pongan más serias nuestras fotografías, sobre el acantilado del recuerdo, después que mi memoria se convierta en arena, por detrás de la última mentira, yo seguiré esperando.
el viajero baja en una estación donde no baja nadie donde no le espera nadie es de noche en este poema y hace frío siempre hace frío nieva la nieve y la luna llena dan algo de calor y luz al poema y al viajero el viajero va como unos versos de Antonio Machado «ligero de equipaje/casi desnudo» y sin rumbo el pueblo está a varios kilómetros y el camino se ha perdido pero el viajero sabe de atajos y veredas y malas hierbas lo aprendió de los cabreros los pastores y las ovejas negras el pueblo está vacío abandonado olvidado el viajero cree oír a lo lejos los ladridos de unos perros pero todo está vacío y en silencio las calles las casas los establos los campos la vida el viajero entra en una casa la luz de la luna llena se cuela por la puerta abierta las ventanas los rotos y alumbra la estancia tal vez el poema los muebles de la casa están cubiertos por sábanas blancas como los cadáveres en una morgue el viajero curiosea la curiosidad el viaje tal vez la poesía le han salvado de la soledad y la locura hay alacenas llenas de tarros de conservas caseras y platos de cerámica azul hay periódicos viejos y publicidad de abonos y de maquinaria agrícola hay velas y cajas de cerillas botellas vacías y unas botas rotas en la mesa del comedor un cenicero de cinzano con una solitaria colilla en un armario de una habitación
una caja metálica de dulce de membrillo «Los Apóstoles» llena de fotografías el viajero en esas fotografías cree reconocer su vida y los recuerdos olvidados: tardes de verano, amigos, amores, juegos reuniones, pandillas, fiestas, bodas, bautizos… cuando todavía es de noche y sigue haciendo frío el viajero vuelve al camino sigue nevando el viajero es una mancha negra sobre un paisaje blanco como un poema sus huellas en la nieve duran lo que dura el mensaje escrito en el vaho de un espejo solo queda el silencio y el frío y el viajero y el poema que se funden en la memoria de la tierra tiritando en silencio
El hambre desayuna miedo.
El miedo al silencio que aturde las calles.
El miedo amenaza.
Si usted ama tendrá sida.
Si fuma tendrá cáncer.
Si respira tendrá contaminación.
Si bebe tendrá accidentes.
Si come tendrá colesterol.
Si habla tendrá desempleo.
Si camina tendrá violencia.
Si piensa tendrá angustia.
Si duda tendrá locura.
Si siente tendrá soledad.
Eduardo Galeano
Nos asustan, nos meten el miedo en el cuerpo, para tenernos controlados. Siempre tenemos sobre nuestras cabezas, como una espada de Damocles, un martillo que caerá sobre nosotros y nos aplastará el cráneo si no seguimos la ruta marcada para que todo se desarrolle según lo previsto y continuemos sumisos y en silencio para que el sistema siga retroalimentándose con la injusticia y nuestro miedo.
El pasado miércoles fuí, por fin, a ver Bohemian Rhapsody, aprovechando el día del espectador (a ver cuando se dan cuenta los señores que establecen el precio de los cines que si bajaran estos, la afluencia sería mayor todos los días y sus beneficios, muy posiblemente, aumentarían).
Más allá de la fidelidad de la película con la historia real y de que sea una versión más o menos edulcorada de la vida personal de una leyenda de la música rock, lo cierto es que si eres fan de Queen, el film supone un baño de música y de mito que te pone un nudo en la garganta y te da un masaje reconfortante para el alma.
Decía Galileo Galilei que la génesis del genio está en la pasión, y pasión desbordada es lo que ponía Farrokh Bulsara en su vida y en su música. Esa pasión lo llevó a convertirse en una leyenda del rock llamada Freddie Mercury.
El tema que ambienta la entrada de hoy puede considerarse su epitafio y fue compuesta por el guitarrista Brian May en 1991 cuando la enfermedad dejaba claras muestras de que se llevaría a Freddie a la tumba.
El grupo quiso que fuera un homenaje en vida a su cantante y líder y que contara con la participación de su talento y su portentosa voz.
La canción salió al mercado seis semanas antes de la muerte de Mercury y en el lado B del disco figuraba "Keep yourself alive" (Mantente vivo) que fué el primer sencillo que lanzó Queen en 1973.
De esta manera se cerraba el círculo, el primer gran éxito de la banda y el último en que les acompañaría la voz de Farrokh. Entre ambos, una carrera que consiguió que Mercury viva para siempre, que Queen forme parte esencial de la música rock y que, lo que podría considerarse un lema en la vida de un mito, dé lugar a un temazo como el que suena.
¡Salud y que el espectáculo continue..., por siempre!
Cada vez que me pongo una máscara para tapar mi realidad, fingiendo ser lo que no soy, lo hago para atraer a la gente; luego descubro que solo atraigo a otros enmascarados, alejando a los demás debido a un estorbo: la máscara.
Uso la máscara para evitar que la gente vea mis debilidades; luego descubro que al no ver mi humanidad, los demás no me quieren por lo que soy, sino por la máscara.
Uso una máscara para preservar mis amistades; luego descubro que si pierdo un amigo por haber sido auténtico, realmente no era amigo mío, sino de la máscara.
Me pongo una máscara para evitar ofender a alguien y ser diplomático; luego descubro que aquello que más ofende a las personas con las que quiero intimar, es la máscara.
Me pongo una máscara, convencido de que es lo mejor que puedo hacer para ser amado. Luego descubro la triste paradoja: lo que más deseo lograr con mis máscaras, es precisamente lo que impido con ellas.
El neurocientífico holandés Jacob Jolij, en un estudio realizado a finales de 2015, estableció una fórmula matemática para determinar qué canciones son las que nos hacen sentir bien.
Utilizó unas 126 canciones de los últimos 50 años, estudió sus partituras, el tempo, la clave y las letras, hasta lograr establecer lo que el llama FGI (Feel Good Index).
Este índice indica qué sensación de bienestar nos produce una canción, a mayor FGI mayor bienestar provoca en el que la escucha.
Según Jolij, las letras positivas, un tempo rápido de 150 latidos por minuto y una tercera mayor, conforman la fórmula mágica para que una canción nos produzca esa especie de euforia que nos transporta y nos acerca a la sensación de felicidad.
Supongo que tendrá una base científica irrefutable (el tipo es neurocientífico y trabaja en la Universidad de Groningen), aunque también es cierto que el estudio fué patrocinado por una empresa británica (el capitalismo y sus estudios de mercado). Lo cierto es que la relación de las 10 canciones que nos hacen sentirnos bien es bastante acertada, según mi modesta opinión.
La nº 1, es decir, la que tiene el FGI más alto, es la que suena en la entrada de hoy. Creo que es bastante evidente que es una canción que nos eleva la autoestima y nos acerca a un estado de euforia. El doctor Jolil afirma que : “Una canción que te hace sentir bien es muy personal. La música está fuertemente relacionada con la memoria y la emoción, y estas asociaciones determinan si una canción te hará sentir bien o no; sin embargo, existen algunos criterios considerados por los compositores al momento de crear una canción alegre”
Cierto que en nuestra relación con la música influyen muchos aspectos subjetivos que son difícilmente cuantificables, pero admitiendo que esta canción puede que no nos haga sentirnos bien habrá que convenir que es muy difícil que nos haga sentirnos mal.
Así pues, salud y que disfrutéis de este temazo de Queen y que os eleve el alma y el ánimo hasta donde cada uno estéis dispuestos a llegar.
El nuevo año comienza llevándose por delante a uno de los grandes, a un extraterrestre, David Bowie.
Nos ha visitado en varias ocasiones y a buen seguro que nos volverá a visitar con alguna de sus canciones más representativas.
Para rendirle homenaje, y para huir de los temas más icónicos que sonarán sin parar en los próximos días, el blog publica este fantástico himno que une las voces de Freddie Mercury y Ziggy Stardust.
En una clínica suiza de desintoxicación se conocieron Roger Taylor, baterista de Queen y David Bowie y ahí arranca la historia de esta canción. A raiz de esa relación se ponen a colaborar y, en un principio, Bowie iba a hacer los coros en "Cool cat " de Queen, pero el resultado no terminó de convencer a nadie y finalmente pasaron de la idea original y grabaron el temazo que suena hoy.
Corría el año 1981 y la canción fué incluida en el album "Hot space" de la banda británica (una vez más el espacio se convierte en un tema recurrente en la carrera de Bowie) y que en su momento supuso la unión de dos auténticos pilares de la historia de la música moderna. Donde quiera que se encuentren, Freddie y David, seguro que unirán sus voces en un fantástico duo cuyo espíritu sobrevolará la tierra, flotará en el espacio y nos hará mirar de forma distinta las estrellas.
Un pastor
pide teta por la nieve que ondula
blancos perros tendidos entre linternas sordas.
El Cristito de barro se ha partido los dedos
en los tilos eternos de la madera rota.
¡Ya vienen las hormigas y los pies ateridos!
Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro.
Los vientres del demonio resuenan por los valles
golpes y resonancias de carne de molusco.
Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes
coronadas por vivos hormigueros del alba.
La luna tiene un sueño de grandes abanicos
y el toro sueña un toro de agujeros y de agua.
El niño
llora y mira con un tres en la frente,
San José ve en el heno tres espinas de bronce.
Los pañales exhalan un rumor de desierto
con cítaras sin cuerdas y degolladas voces.
La nieve de Manhattan empuja los anuncios
y lleva gracia pura por las falsas ojivas.
Sacerdotes idiotas y querubes de pluma
van detrás de Lutero por las altas esquinas.
"Por último, imaginó cómo sería, en el
futuro, esta pequeña hermana suya, cómo sería Alicia cuando se convirtiera en
una mujer. Y pensó que Alicia conservaría, a lo largo de los años, el mismo
corazón sencillo y entusiasta de su niñez, y que reuniría a su alrededor a
otros chiquillos, y haría brillar los ojos de los pequeños al contarles un
cuento extraño, quizás este mismo sueño del País de las Maravillas que había
tenido años atrás; y que Alicía sentiría las pequeñas tristezas y se alegraría
con los ingenuos goces de los chiquillos, recordando su propia infancia y los
felices días del verano"
Alicia
en el país de las maravillas (Lewis Carroll)
La reina nos rasca el alma mientras el rey y su familia nos rascan el bolsillo a todos los españoles ... ¡ Qué ganas de república, coño! ¡ Y de honradez y honestidad en la política, más!
Eres la noche, esposa: la noche en el instante mayor de su potencia lunar y femenina. Eres la medianoche: la sombra culminante donde culmina el sueño, donde el amor culmina.
Tejidos en el alba, grabados, dos panales no pueden detener la miel en los pezones. Tus pechos en el alba: maternos manantiales, luchan y se atropellan con blancas efusiones. Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro. Tu caudaloso vientre será mi sepultura. Si quemaran mis huesos con la llama del hierro, verían que grabada llevo allí tu figura.
Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos, seguiremos besándonos en el hijo profundo. Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos, se besan los primeros pobladores del mundo. Miguel Hernández
La luna es luna por nacer para bañarte, el sol es sol pues nació para alumbrarte, el viento es viento por nacer para mecerte y yo soy yo por nacer para quererte.
Hoy hubiera cumplido 65 años. El título de su canción pregunta quién quiere vivir para siempre.
No sé si hubiera respondido positivamentre a esta pregunta pero es un hecho cierto, que vivirá para siempre a través de su música y del recuerdo de los millones de personas que se han emocionado, que se siguen emocionando y que se emocionaran con su voz y sus canciones.
Esta debería haber sido la foto del Mundial de Sudáfrica. El líder de la lucha contra el apartheid con los chavales que han traido la Copa a España. Hubiera sido una forma de que mucha gente supiera quien ha sido, quien es y quien será Nelson Mandela.
En cuanto a la canción, en lugar de "We are the champions", escuchamos otro temazo de Queen,que emociona igualmente.