lunes, 20 de julio de 2026

Imaginación - Luis Eduardo Aute




UN CÍRCULO LLENO DE FLORES

Un día como hoy mataron a John Lennon.
Fue hace veintisiete años. Extraño número,
© Yoko Ono
impar 
y terminado en siete. No es redondo, no invita
a celebrar aniversarios. A los veintisiete
estaba en el esplendor de su carrera (era la
morsa) y se daba el lujo de cantar algunas calles
que ahora nos pertenecen a todos. Juré visitar
algún día esas calles. Pero el destino, que no
sabe de juramentos, me llevó primero al Central
Park. Allí lo recuerda un círculo (siempre lleno
de flores) y en él una palabra: IMAGINE.
Comencé por el final. Siempre comencé por
el final. Escuché a los Beatles cuando se habían
disuelto, y por cobrarme diez años los vengo
escuchando casi treinta. Lo demás es historia.
George sobrevivió a las puñaladas de un loco
y dijo adiós. A Paul se le murió Linda y sobrevivió
a un divorcio. Ringo ha perdido algo de pelo,
no esa sonrisa bonachona de quien finge no
tomarse en serio. Hace veintisiete años mataron
a John Lennon. Yo tenía veinte, mi hermano
diecinueve. Los dos nos encerramos a escuchar
sus canciones y lloramos en silencio. Nunca
habíamos llorado juntos. Tal vez ni se acuerde.
Cuando lo vea voy a preguntarle.

Eduardo Chirinos (Lima, 1960- 2016)


jueves, 16 de julio de 2026

Queen of hearts - Juice Newton





Por el Este amanece en el smartphone
y ella abre un ojo para clavarlo en la pantalla.

Afuera hace sol y un mirlo blanco viene
a posarse en la rama de la acacia,
pero no importa: nada supera al tuit
-salvo el retuit-
y ella es absorbida, como Alicia,
por el País de las Redes Sociales.

El día se convierte en bombardeo
y cuesta pensar más de dos segundos
en la misma simple cosa. mientras
ella asiste a los prodigios
digitales, fuera un niño refuta la existencia
del bosón, Cartago es destruida
y comienza el invierno nuclear.

Alicia hace click, y click, y click, y doble click,
siguiendo al Conejo Blanco, al Sombrerero Loco,
porque da mucho miedo enfrentar este vacío.
mejor decir ‘me gusta’
e iniciar la larga huida hacia delante
– haciendo scroll.

(Manifiesto:

la vida es aquello que ocurre mientras la web se carga
los seres queridos son avatares pixelados
los estados de ánimo eufóricas flamencas
y la muerte no es más que un pantallazo azul;
la carne, el hueso y la sangre nos dan asco
porque preferimos parecernos a un androide
que a un cocido madrileño)

Ajeno a todo esto, el sol, que es analógico,
se derrumba y anochece, y Alicia se despide
cariñosa de su smartphone. Antes de apagar la lucecita
piensa que ya solo quedan ocho horas:

con un poco de suerte, suspira,
soñará con un estado de Facebook
que cambiará el mundo. Pero en su sueño
reina la Reina de Corazones, que grita:
¡que le corten la cabeza!

Sergio C. Fanjul



domingo, 12 de julio de 2026

Fire woman - The Cult




Rebelión

No me impongas el silencio
Tengo una historia que contar
Quítame esta cadena de los pies.
Ven, hombre, egoísta, ven
Abre las rejas de esta jaula
Me hiciste prisionera de por vida
Libérame para mi último vuelo.
Soy ese pájaro
Que desde hace tiempo sueña con volar
Mi canto se hizo suspiro
En mi apesadumbrado corazón
Mis días huyeron en lamentos (…)
Hombre, detén esta fábula del honor
La vergüenza me colmó de un placer delirante
El dios que me dotó de un corazón de poeta
Sabrá perdonarme.
Ábreme la puerta
Para que me escape por el cielo limpio.
Déjame volar
Y seré una flor en el jardín de la poesía.

Forough Farrokhzad (Irán, 1934-1967)

Traducción: Clara Janés y Sahand

miércoles, 8 de julio de 2026

You'll be in my heart - Phil Collins




Las madres en los espejos

Yo pensaba que mi madre,
estaba en su tumba fría,
y la he encontrado en mis ojos,
llevo su boca en la mía.
Mis andares son los suyos,
mis gestos y mi mirada.
Si me dirijo a mis hijos,
utilizo sus palabras.
Todo lo que ella decía,
lo digo sin darme cuenta.
Toso como ella tosía,
gasto las bromas de ella.
Las madres no se van nunca,
se quedan en los espejos,
para ver cómo sus hijos,
se les van haciendo viejos. 

Magdalena Sánchez Blesa

viernes, 3 de julio de 2026

Viernes - Manolo García




ODA AL VIERNES

Ven a nosotros ya, tarde de Viernes,
danos un sorbo de café y canela,
y una lenta bocanada del narguile
que frene los precisos engranajes de la prisa.
La paz sea con vosotros, administrativos de la oficina A,
id felices, blandiendo
llaves de coches que os llevarán
a un dichoso atasco de Viernes,
porque después, se os depara sofá y televisión.
Y a los que preferís los sofocados clubs de música
decantaos por cócteles de pociones embriagantes,
y por la familiar cerveza, espumadora de bigotes
y cosquilleante de labios, incitándoos a la caza del salado aperitivo,
igual que a chistes sobre el escotazo de la nueva camarera.
Deléitanos, Viernes, con el susurro del tabaco de liar,
cántanos los teléfonos de las chicas más locuelas,
las que bailan sobre las mesas como
en las películas americanas de bajo presupuesto.
Oh, Viernes, amo el tornasol de tu cobijo
y la emoción de procrastinar las tareas
hasta el lunes, como soterradas en la cueva
de un dragón vencido, con una perforadora de papel en lugar de afilada mandíbula.
Soy persona humilde, que trabaja como una hormiga
cada día, entregando manso las horas de mañanas y tardes,
pero también anhelo los portazos del Viernes
y el alborozado trasiego en las escaleras.
Yo mismo trabajé hace tiempo en la oficina A
y trataba de ligar con las secretarias, sentadas
en soledad ante las puertas de entrada,
y en el descanso del almuerzo vagaba por el vecindario.
Ahora veo el viernes como una ciudad,
de donde me alejé, y en sueños a veces recorro,
de sol radiante, o luces de neón,
que bulliciosa aguarda la noche.

Serguéi Timoféev (Riga, 1970)

Traducción: Antonio Sánchez Carnicero y Marco Vidal González