domingo, 29 de mayo de 2022

Take my breath away - Berlin




Ninguna

Esta puerta se abrió para tu paso.
Este piano tembló con tu canción.
Esta mesa, este espejo y estos cuadros
guardan ecos del eco de tu voz.
Es tan triste vivir entre recuerdos.
Cansa tanto escuchar ese rumor
de la lluvia sutil que llora el tiempo
sobre aquello que quiso el corazón.
No habrá ninguna igual, no habrá ninguna,
ninguna con tu piel ni con tu voz.
Tu piel, magnolia que mojó la luna.
Tu voz, murmullo que entibió el amor.
No habrá ninguna igual, todas murieron
en el momento que dijiste adiós.
Cuando quiero alejarme del pasado,
es inútil me dice el corazón.
Ese piano, esa mesa y esos cuadros
guardan ecos del eco de tu voz.
En un álbum azul están los versos
que tu ausencia cubrió de soledad.
Es la triste ceniza del recuerdo
nada más que ceniza, nada más...

    Homero Manzi (Argentina, 1907-1951)

miércoles, 25 de mayo de 2022

Bring a little lovin' - Los Bravos





En este mes de Mayo, que casi termina, vamos a cubrir la cuota de música española con un segundo grupo (el primero fueron los gallegos Baiuca) que, aunque español, no cantan normalmente en ese idioma.

El blog recibe hoy a uno de nuestros grupos más exitosos e internacionales de toda la historia de la música hispana.

Liderados por el alemán Michael Volker Kogel, conocido artísticamente como Mike Kennedy, y gracias a su buena dicción en inglés, se convirtieron a mediados de los años 60, en uno de los grupos españoles más exportables y de gran éxito, especialmente en Reino Unido y EEUU.

El tema que suena hoy en el blog está escrito por Harry Vanda y George Young (hermano de los Young de AC DC y ambos productores de los primeros discos de la banda australiana de rock) que a finales de 1964 formaron, en Sidney, la banda The Easybeats que grabaron una maqueta con este tema antes de vender todos los derechos de explotación a Kennedy y sus compañeros.

El tema formó parte del disco Dame un poco de amor de 1968, como banda sonora de una película de José Mª Forqué y junto con el inmortal Black is Black, fue uno de los mayores hits de la banda.

Recientemente, en 2019, fue elegida por Quentin Tarantino para integrar la banda sonora de la que hasta la fecha es su última película como director, Erase una vez en Hollywood, lo que sin duda supone otro triunfo para Los Bravos, más de 50 años después de su grabación.

En definitiva, espero que disfrutéis de este tema del rock patrio de los años 60 y que si lo cantáis a grito pelado no lo interprete nadie como una súplica sino como un regalo de amor, a la vida y a la música.

¡Salud y amor para tod@s!

sábado, 21 de mayo de 2022

End titles Blade Runner - Vangelis




La empatía, ¿una debilidad o una fortaleza?

Era obvio que la empatía sólo se encontraba en la comunidad humana, (…) exigía un instinto de grupo sin cortapisas. A un organismo solitario, como una araña, de nada podía servirle. Incluso podía limitar su capacidad de supervivencia, al tornarla consciente del deseo de vivir de su presa. Y en ese caso, todos los animales de presa, incluso los mamíferos muy desarrollados, como los gatos, morirían de hambre. En una ocasión había pensado que la empatía estaba reservada a los herbívoros o a los omnívoros capaces de prescindir de la carne. En última instancia, la empatía borraba las fronteras entre el cazador y la víctima, el vencedor y el derrotado.

Fragmento de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick

Evángelos Odysséas Papathanassíou (Grecia,1943-Francia,2022) in memoriam

martes, 17 de mayo de 2022

Last night - Traveling Wilburys




La última noche del mundo 

¿Qué harías si supieras que esta es la última noche del mundo?
-¿Qué haría? ¿Lo dices en serio?
-Sí, en serio.
-No sé. No lo he pensado.
El hombre se sirvió un poco más de café. En el fondo del vestíbulo las niñas jugaban sobre la alfombra con unos cubos de madera, bajo la luz de las lámparas verdes. En el aire de la tarde había un suave y limpio olor a café tostado.
-Bueno, será mejor que empieces a pensarlo.
-¡No lo dirás en serio!
El hombre asintió.
-¿Una guerra?

El hombre sacudió la cabeza.
-¿No la bomba atómica, o la bomba de hidrógeno?
-No.
-¿Una guerra bacteriológica?
-Nada de eso -dijo el hombre, revolviendo suavemente el café-. Solo, digamos, un libro que se cierra.
-Me parece que no entiendo.
-No. Y yo tampoco, realmente. Solo es un presentimiento. A veces me asusta. A veces no siento ningún miedo, y solo una cierta paz -miró a las niñas y los cabellos amarillos que brillaban a la luz de la lámpara-. No te lo he dicho. Ocurrió por vez primera hace cuatro noches.
-¿Qué?
-Un sueño. Soñé que todo iba a terminar. Me lo decía una voz. Una voz irreconocible, pero una voz de todos modos. Y me decía que todo iba a detenerse en la Tierra. No pensé mucho en ese sueño al día siguiente, pero fui a la oficina y a media tarde sorprendí a Stan Willis mirando por la ventana, y le pregunté: “¿Qué piensas, Stan?”, y él me dijo: “Tuve un sueño anoche”. Antes de que me lo contara yo ya sabía qué sueño era ese. Podía habérselo dicho. Pero dejé que me lo contara.
-¿Era el mismo sueño?
-Idéntico. Le dije a Stan que yo había soñado lo mismo. No pareció sorprenderse. Al contrario, se tranquilizó. Luego nos pusimos a pasear por la oficina, sin darnos cuenta. No concertamos nada. Nos pusimos a caminar, simplemente cada uno por su lado, y en todas partes vimos gentes con los ojos clavados en los escritorios o que se observaban las manos o que miraban la calle. Hablé con algunos. Stan hizo lo mismo.
-¿Y todos habían soñado?
-Todos. El mismo sueño, exactamente.
-¿Crees que será cierto?
-Sí, nunca estuve más seguro.
-¿Y para cuándo terminará? El mundo, quiero decir.
-Para nosotros, en cierto momento de la noche. Y a medida que la noche vaya moviéndose alrededor del mundo, llegará el fin. Tardará veinticuatro horas.
Durante unos instantes no tocaron el café. Luego levantaron lentamente las tazas y bebieron mirándose a los ojos.
-¿Merecemos esto? -preguntó la mujer.
-No se trata de merecerlo o no. Es así, simplemente. Tú misma no has tratado de negarlo. ¿Por qué?
-Creo tener una razón.
-¿La que tenían todos en la oficina?
La mujer asintió.
-No quise decirte nada. Fue anoche. Y hoy las vecinas hablaban de eso entre ellas. Todas soñaron lo mismo. Pensé que era solo una coincidencia -la mujer levantó de la mesa el diario de la tarde-. Los periódicos no dicen nada.
-Todo el mundo lo sabe. No es necesario -el hombre se reclinó en su silla mirándola-. ¿Tienes miedo?
-No. Siempre pensé que tendría mucho miedo, pero no.
-¿Dónde está ese instinto de autoconservación del que tanto se habla?
-No lo sé. Nadie se excita demasiado cuando todo es lógico. Y esto es lógico. De acuerdo con nuestras vidas, no podía pasar otra cosa.
-No hemos sido tan malos, ¿no es cierto?
-No, pero tampoco demasiado buenos. Me parece que es eso. No hemos sido casi nada, excepto nosotros mismos, mientras que casi todos los demás han sido muchas cosas, muchas cosas abominables.
En el vestíbulo las niñas se reían.
-Siempre pensé que cuando esto ocurriera la gente se pondría a gritar en las calles.
-Pues no. La gente no grita ante la realidad de las cosas.
-¿Sabes?, te perderé a ti y a las chicas. Nunca me gustó la ciudad ni mi trabajo ni nada, excepto ustedes tres. No me faltará nada más. Salvo, quizás, los cambios de tiempo, y un vaso de agua helada cuando hace calor, y el sueño. ¿Cómo podemos estar aquí, sentados, hablando de este modo?
-No se puede hacer otra cosa.
-Claro, eso es; pues si no estaríamos haciéndolo. Me imagino que hoy, por primera vez en la historia del mundo, todos saben qué van a hacer de noche.
-Me pregunto, sin embargo, qué harán los otros, esta tarde, y durante las próximas horas.
-Ir al teatro, escuchar la radio, mirar la televisión, jugar a las cartas, acostar a los niños, acostarse. Como siempre.
-En cierto modo, podemos estar orgullosos de eso… como siempre.

El hombre permaneció inmóvil durante un rato y al fin se sirvió otro café.
-¿Por qué crees que será esta noche?
-Porque sí.
-¿Por qué no alguna otra noche del siglo pasado, o de hace cinco siglos o diez?
-Quizá porque nunca fue 19 de octubre de 2069, y ahora sí. Quizá porque esa fecha significa más que ninguna otra. Quizá porque este año las cosas son como son, en todo el mundo, y por eso es el fin.
-Hay bombarderos que esta noche estarán cumpliendo su vuelo de ida y vuelta a través del océano y que nunca llegarán a tierra.
-Eso también lo explica, en parte.
-Bueno -dijo el hombre incorporándose-, ¿qué hacemos ahora? ¿Lavamos los platos?
Lavaron los platos, y los apilaron con un cuidado especial. A las ocho y media acostaron a las niñas y les dieron el beso de buenas noches y apagaron las luces del cuarto y entornaron la puerta.
-No sé… -dijo el marido al salir del dormitorio, mirando hacia atrás, con la pipa entre los labios.
-¿Qué?
-¿Cerraremos la puerta del todo, o la dejaremos así, entornada, para que entre un poco de luz?
-¿Lo sabrán también las chicas?
-No, naturalmente que no.
El hombre y la mujer se sentaron y leyeron los periódicos y hablaron y escucharon un poco de música, y luego observaron, juntos, las brasas de la chimenea mientras el reloj daba las diez y media y las once y las once y media. Pensaron en las otras gentes del mundo, que también habían pasado la velada cada uno a su modo.
-Bueno -dijo el hombre al fin.
Besó a su mujer durante un rato.
-Nos hemos llevado bien, después de todo -dijo la mujer.
-¿Tienes ganas de llorar? -le preguntó el hombre.
-Creo que no.
Recorrieron la casa y apagaron las luces y entraron en el dormitorio. Se desvistieron en la fresca oscuridad de la noche y retiraron las colchas.
-Las sábanas son tan limpias y frescas…
-Estoy cansada.
-Todos estamos cansados.
Se metieron en la cama.
-Un momento -dijo la mujer.
El hombre oyó que su mujer se levantaba y entraba en la cocina. Un momento después estaba de vuelta.
-Me había olvidado de cerrar los grifos.
Había ahí algo tan cómico que el hombre tuvo que reírse.
La mujer también se rió. Sí, lo que había hecho era cómico de veras. Al fin dejaron de reírse, y se tendieron inmóviles en el fresco lecho nocturno, tomados de la mano y con las cabezas muy juntas.
-Buenas noches -dijo el hombre después de un rato.
-Buenas noches -dijo la mujer.

Ray Bradbury  (EEUU, 1920-2012)

viernes, 13 de mayo de 2022

Jesus he knows me - Génesis




Divina fragilidad

Dios creó el universo porque se sentía solo. Desde que la eternidad empezó, había estado solo, pero, como no se sentía solo, no necesitaba inventar una cosa tan complicada como es el universo. Con lo que Dios no había contado era que, incluso ante el espectáculo magnífico de las nebulosas y los agujeros negros, el tal sentimiento de soledad persistiese en atormentarlo. Pensó, pensó, y al cabo de mucho pensar hizo a la mujer, que no era a su imagen y semejanza. Después, habiéndola hecho, vio que era bueno.

Más tarde, cuando comprendió que solo se curaría definitivamente del mal de estar solo acostándose con ella, verificó que era aún mejor. Pasado algún tiempo, y sin que sea posible saber si la previsión del accidente biológico ya estaba en la mente divina, nació un niño, ese sí, a imagen y semejanza de Dios. El niño creció, se convirtió en joven y en hombre. Ahora bien, como a Dios no le pasó por la cabeza la simple idea de crear otra mujer para dar al joven, el sentimiento de soledad, que había afligido al padre, no tardó en repetirse en el hijo, y ahí entró el diablo. Como era de esperar, el primer impulso de Dios fue acabar ahí mismo con la incestuosa especie, pero le entró de repente un cansancio, un fastidio de tener que repetir la creación porque, de hecho, el universo no le parecía ya tan magnífico como antes. Se dirá que, siendo Dios, podía hacer cuantos universos quisiese, pero eso equivale a desconocer la naturaleza profunda de Dios: lógicamente había hecho este porque era el mejor de los universos posibles, no podía hacer otro porque forzosamente tendría que ser menos bueno que este. Además de eso, lo que Dios ahora menos deseaba era verse otra vez solo. Se contentó, por lo tanto, con expulsar a sus deshonestas y malagradecidas criaturas, jurándose a sí mismo que no las perdería de vista en el futuro, ni a la perversa descendencia, en caso de que la tuvieran. Y fue así como empezó todo. Dios tuvo, por lo tanto, dos razones para conservar la especie humana: para castigarla, como merecía; pero también, oh divina fragilidad, para que ella le hiciese compañía.
          
        José Saramago

lunes, 9 de mayo de 2022

Conxuro - Baiuca




Los gallegos de Baiuca casi pusieron el broche final a los conciertos de WOMAD en la Plaza Mayor de Cáceres (después puso el colofón la rapera chilena  y activista medioambiental y feminista ganadora de un Grammy latino en 2014, Ana Tijoux).

Una de las cosas buenas de WOMAD es que cualquier grupo desconocido para el gran público puede sorprenderte gratamente. Es el caso de Baiuca  que desde el primer acorde te mete en el ambiente mágico de los montes gallegos, y te transporta a las bosques repletos de la magia y el encantamiento propio de la música tradicional gallega que, mezclada con la electrónica de vanguardia ,provoca una alquimia que te sumerge en una especie de trance que te invita  a bailar y disfrutar (puede que la cerveza también contribuyera a ello, jeje).

El tema que suena en el blog forma parte de su segundo disco "Embruxo"  y con este conjuro que te lleva a sobrevolar la tierra de las meigas y la Santa Compaña, despedimos una nueva edición del festival de música que durante los últimos 30 años ha convertido a Cáceres en un referente internacional de las danzas y las músicas de todo el mundo.

Algunas cosas podrían mejorarse, el botellón que impide disfrutar de los conciertos a los que, de verdad, están interesados en la música es el aspecto más negativo de las últimas ediciones. De todas formas, tras dos años de parón por la pandemia, ha vuelto a las piedras de la parte antigua y ha demostrado una vez más que Cáceres es WOMAD.

¡Salud, disfrutad de la música durante todo el año y, si podéis, de WOMAD en la primavera cacereña!


jueves, 5 de mayo de 2022

Lmchi w Rjou3 - Taxi Kebab




Tras dos años de ausencia por lo que todos ya sabéis, las piedras de la parte antigua de Cáceres vuelven a llenarse de los ritmos, los olores y el bullicio de las músicas, de las danzas y de las culturas del mundo y de sus gentes.
Este año, creo que más que nunca y tal vez debido a las especiales circunstancias, se apuesta por los grupos extremeños. Es posible que el nivel musical haya ido decayendo poco a poco y alejándose de aquellas primeras ediciones (tal vez sea una impresión mía aunque creo que está bastante extendida).

De entre los muchos grupos que componen el cartel de la presente edición, en la que se cumplen 30 años de la llegada de WOMAD a Cáceres, voy a citar a dos de ellos con la información que aparece en la web oficial del festival.

"Taxi Kebab es una encrucijada musical de múltiples influencias. Sintetizadores, cajas de ritmos, guitarras y el buzuq (un instrumento de cuerda parecido al laúd, de cuello largo y estrecho) se alían para producir una música bajo el liderazgo de la artista franco marroquí Leïla Jiqqir (buzuq, guitarra y voz) y el coreógrafo y DJ Romain Henry. Sus composiciones, basadas en la electrónica, se relacionan con el krautrock (una forma de rock alemán) o el tecno, a los que se sobreponen las raíces norteñas africanas de Jiqquir."

"AYOM:
Procedentes de Angola, Brasil, Grecia e Italia, los seis componentes de Ayom han fundido en su música sonidos brasileños, tropicales, afrolatinos y afrolusitanos. El nombre del grupo hace referencia al Señor de la música, que en la mitología afrobrasileña habita en el tambor y enseñó a los humanos a tocar música y cantar. Combinando tradiciones centenarias con el lenguaje rítmico de las culturas portuguesas, Ayom ofrece un viaje espiritual a través de la diáspora africana, que se plasmó en su primer disco, Ayom. En el centro del grupo, la brasileña Jabu Morales marca el ritmo con su voz y su percusión. Junto a ella, compartirán el escenario del festival en Cáceres Alberto Becucci (acordeón), Timoteo Grignani (percusión), Walter Martins (percusión), Ricardo Quinteria (guitarra) y Francesco Valente (bajo)."

Pues eso que el Señor de la música os permita disfrutar del ambiente y de toda la música y toda la cerveza fresca que seáis capaces de metabolizar.

¡Salud, Cáceres es WOMAD!

domingo, 1 de mayo de 2022

Que te quiero - Katrina and The Wawes





Madre guía

¡El alma niña!
Su clara luz risueña;
y la pequeña historia,
y la alegría de la vida nueva…

… ¡Ah, volver a nacer, y andar camino,
ya recobrada la perdida senda!

Y volver a sentir en nuestra mano
aquel latido de la mano buena
de nuestra madre… Y caminar en sueños
por amor de la mano que nos guía.

      Antonio Machado (Sevilla, 1875-Colliure, 1939)