martes, 28 de mayo de 2019

Peace train - Cat Stevens



«Estaba en diciembre del 1977 bañándome en Malibú y sentí que la corriente me empujaba hacia adentro del océano. Lo pensé al instante y me dije: ‘Es el fin’. Empecé a gritar ‘Dios, Dios, si me salvas sólo trabajaré por ti’. Lo que voy a contar es verdadero: en ese preciso momento una pequeña ola me impulsó e incluso la marea me empujó hacia la playa. Y me salvé. Me dije a mí mismo que nunca más me sentiría un agnóstico y que tampoco tomaría un barco en mi vida».

Así cuenta Cat Stevens la experiencia que le llevó a abrazar el Islam y a convertirse, a partir de ese momento, en Yusuf Islam. 

Nacido en Londres, donde ha vivido siempre, de padre griego y madre sueca, a principios de los 70 protagonizó una meteórica carrera discográfica cargada de grandes canciones y de grandes éxitos de ventas. Publicó 11 discos entre 1967 y 1978 y, tras su experiencia al borde de la muerte desapareció del mercado discográfico, abandonó las mujeres y las drogas que siempre le rodearon y pasó a convertirse en un seguidor y estudioso del Corán.

Aunque ha sido acusado de ser un radical islamita y de financiar a la organización palestina Hamas, Yusuf siempre lo ha negado y ha condenado en repetidas ocasiones el extremismo islámico. Se ha convertido en un líder de la comunidad islámica del Reino Unido ha creado escuelas coránicas en Londres y pertenece al foro que lucha contra la islamofobia y el racismo y es el presidente de la Fundación One Small Kindness que ayuda a orfanatos en los Balcanes y en Irak.

En 2006 regresó al mundo de la música con su disco "An other cup" y posteriormente ha publicado otros 3 trabajos discográficos.

La canción que suena en la entrada de hoy cierra el disco de 1971, "Teaser and the Firecat", está cargada de optimismo y en ella Yusuf/Cat pide que el tren de la paz venga pronto para que podamos subirnos a él y dejar atrás el odio y la oscuridad.

El tema llegó a a convertirse en un himno pacifista y sonó contra la guerra de Vietnam y, posteriormente en 2003, contra la guerra de Irak y, es fácil imaginar, en cualquier protesta contra las numerosas guerras que el mundo ha sufrido.

Este trabajo contiene otras grandes canciones como "Morning has broken" y "Moonshadow" y , posiblemente pueda catalogarse como uno de los mejores discos de Steven Demetre Georgiou.

Yusuf interpretó la canción en 2006, en la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz a Muhammad Yunus , banquero, economista y líder social bangladesí, fundador del banco Grameen y desarrollador de los conceptos microcréditos y microfinanzas.

Ese disco está basado en un cuento que escribió e ilustró el propio Cat Stevens a finales de los sesenta, del mismo nombre y protagonizado por un joven con sombrero de copa llamado Teaser y su gato de nombre Firecat, que deben devolver la luna a su sitio después de que se haya caído del cielo.

Por mi parte solo me queda pedir que el tren de la paz arribe cuanto antes, que arrolle a la guerra, que pare en todas las estaciones y que deje un rastro de paz, de libertad y de justicia social para los más desfavorecidos y oprimidos y que la luna siga brillando en el cielo para todos sin excepción.

¡Salud y que disfrutéis del viaje a las cálidas praderas de la paz, la justicia y la libertad dejando atrás las oscuras e inhóspitas ciénagas de los señores de la guerra!

viernes, 24 de mayo de 2019

The stealer - Free




Canción para tiempos difíciles


lo bueno de los ricos es que también ignoran

lo bueno de los ricos es que también enferman

lo bueno de los ricos es que también olvidan

lo bueno de los ricos es que nunca conseguirán
comprar con su dinero la fórmula secreta de la vida

lo bueno de los ricos, sobre todo,
es que son minoría


José Manuel Díez Hernández
"Duende Josele"
(Zafra, 1978 )


lunes, 20 de mayo de 2019

Cuando era más joven - Joaquín Sabina



En 1985, Joaquín Sabina publica el disco Juez y parte, que supuso el quinto trabajo del flaco de Úbeda, vividor de las noches canallas de Madrid, aunque últimamente ni está tan flaco ni es tan canalla. Posiblemente  se haya aburguesado un poco, con ideas que antaño criticaba en sus canciones y que hoy le definen como lo que otrora criticara. En fin, no sé si es un proceso natural del paso del tiempo pero podríamos decir que el sistema se lo comió (entiéndase no como una crítica, sino como una pequeña decepción); pero vamos a centrarnos en su música que, esa sí, mantendrá para siempre el espíritu de rebeldía y nadar a contracorriente que la ha caracterizado y  que la hace tan atrayente e inigualable.

En el tema que suena hoy en el blog, Sabina nos habla de un pasado relativamente reciente pero que se intuye lejano una vez que ha quedado atrás en el tiempo y en la forma de encarar la vida.

Los trenes, sucios que iban hacia el norte, son el símbolo de ese pasado que, aunque duro y muy distinto de la forma de vida de ahora, es dulcificado por el tamiz del tiempo  y nos lo muestra feliz, consiguiendo que sintamos un poco de nostalgia y nos hace pensar con añoranza en esos días en que éramos más jóvenes y más felices.

Podría ser una metáfora de la vida y de la transformación vital, tal vez natural, puede que inevitable, que hace que acabemos pagando impuestos, comiendo caliente y teniendo pasaporte, añorando subirnos al tren que nos lleva a las tierras donde dormimos con chicas, comprábamos y luego olvidábamos pagar el importe, cambiábamos de nombre en cada  aduana, de casa, de oficio y de amor.

Sólo nos preocupaba el ahora y el hoy, sin pararnos a pensar en el mañana y la vida era dura, distinta y feliz y esa felicidad es la que hace que añoremos esa forma de vivir a pesar de las dificultades que entrañaba comparada con la comodidad de nuestra vida actual.

En fin, un sabio dijo una vez que la felicidad es el recuerdo, por tanto os deseo que seáis felices recordando los viejos trenes de entonces, cerciorarnos de que fue real y que sucedió de verdad (sed felices por ello), pero que ese recuerdo no os impida disfrutar del viaje del tren actual, más cómodo y más rápido (menos en nuestra querida tierra donde no se nota mucho la diferencia) sin pensar en su destino y disfrutando de la vida que se nos ofrece y pasa cuando miramos por la ventanilla.

¡Salud, a través de la música coged un billete al pasado, disfrutad de la ida y aún más de la vuelta al presente, con dirección al futuro!


jueves, 16 de mayo de 2019

Dreams - Fleetwood Mac





“En los sueños comienza la responsabilidad”, escribió el poeta. Y quizás así es. ¿Podría ser que tomamos nuestros sueños demasiado a la ligera? ¿Esas imágenes de lugares desconocidos no podrían ser de hecho ángeles en vuelo, nuestras almas por los aires? Recientes experiencias han hecho que vuestro servidor penetre de nuevo en las espesuras de lo metafísico. Y por insólito que parezca en esta era de lo racional emergí del lado de los que no tienen más remedio que depositar su fe en cosas difícilmente explicables. Abríos a vuestros sueños, amigos. Abrazad esa orilla distante, porque nuestro viaje mortal termina demasiado pronto. “Las altas torres, los bellos palacios, los templos solemnes, todo el globo en realidad, todo ello terminará por disolverse. Y como una pantomima insustancial no dejará el menor rastro. De la misma sustancia de los sueños estamos hechos. Y nuestras pequeñas vidas terminan con un sueño”.

                   Chris Stevens (Chris de la mañana en la K-OSO - Cicely, Alaska) 


domingo, 12 de mayo de 2019

Last train to London - Electric Light Orchestra



Una vez terminado el Womad, nos subimos al tren y partimos en busca de nuevos territorios repletos, a buen seguro,  de buena música e interesantes historias.

Concretamente nos subimos al último tren que sale con destino a Londres, ciudad sofisticada y cosmopolita, capital del Reino Unido. Una ciudad donde me gustaría estar ahora mismo para acompañar a la pequeña Claudia en su viaje de regreso a casa (en realidad ya no es tan pequeña pero, ¿qué queréis?, para mí siempre lo será).

En el blog hemos reivindicado otras veces trenes dignos y decentes, acordes con los tiempos que vivimos, para Extremadura. En nuestra tierra resulta complicado viajar en tren y el viaje puede resultar una auténtica aventura llena de peligros y sorpresas desgradables.

A través de la música el viaje resulta mucho más placentero y menos accidentado, así que como ya hemos hecho otras veces vamos a dedicar unas entradas, aunque con algunas paradas, a este fantástico medio de transporte que se puede utilizar como metáfora de la vida, con sus estaciones, sus paradas, sus peajes y  otras cosas que en los próximos días iremos descubriendo.

Iniciamos nuestro viaje en el tren de la música de este grupo inglés liderado desde sus orígenes por el cantante, guitarrista y productor musical Jeff Line, para adentrarnos en las acogedoras tierras de la música disco. Esas tierras fueron conquistadas por la ELO en 1979 con el  album Discovery, en su incansable búsqueda de fusionar el rock con otras músicas para componer canciones modernas con sonidos clásicos.

Disfrutad pues del viaje de este último tren a Londres, que todos vuestros trayectos, incluido el vital, os resulten plácidos y agradables y que en los diferentes destinos os sintáis bienvenidos y felices.

¡Salud, trenes y música, siempre!

jueves, 9 de mayo de 2019

Calypso blues - Calypso Rose




Un año más, el dios de la música posa sus ojos en Cáceres y nos deja una lluvia de cantos y danzas de todo el mundo que inunda el casco histórico de nuestra ciudad.

Durante un fin de semana al año, Cáceres se convierte en la capital mundial del mestizaje, de la  mezcla de músicas, culturas y gentes.

Una de las artistas que este año nos alegrará con su música es Calypso Rose. Su nombre real es Linda McCartha Monica Sandy-Lewis, nació hace 79 años en Trinidad y Tobago y a lo largo se su dilatada trayectoria musical ha grabado más de 800 canciones y 20 discos y ha actuado, entre muchos otros, con Bob Marley.

Louis Armstrong decía que los músicos no se retiran, que paran cuando no queda más música en ellos. Rose está llena de música que vierte por todos los poros de su cuerpo y muy posiblemente ahí radique el secreto de la increible vitalidad y energía de la casi octogenaria Reina del Calypso.

Luchadora incansable por los derechos humanos y por la igualdad de la mujer en su pais, el sábado en la Plaza Mayor de Cáceres nos hará gozar del único concierto en España de la gira que está realizando por Europa.

Deseo que paséis unos fantásticos días, disfrutando de la música y la cultura.

¡Salud y música, siempre!

¡Cáceres es WOMAD!


domingo, 5 de mayo de 2019

I remember you - Steve Earle



Máter


Ya sé que no te acuerdas, Madre, no te acuerdas.

Bajo el cabello blanco, una goma de borrar –no como aquellas
de infancia que olían a vainilla– hecha de niebla
y humo que todo lo difumina, lo desvanece todo. Y sólo deja
tras de sí un hojaldre de escarcha, tan frágiles
esquirlas de cristal que la luz de mis ojos
las rompe si las toca.
Ya sé que no te acuerdas, madre,
pero yo soy tu hijo.
Tu hijo soy, y como tú a mí cuando era niño, ahora te digo yo: eso es azul,
se llama cielo.

Estoy aquí para ser tu memoria y la mano
que conduce tu índice por la línea del mapa que es un río o el rastro
que deja el hada Campanilla, estoy
para ser la linterna que sin miedo se adentra en saqueadas
galerías oscuras, y su haz no se agota porque es luz sin olvido,
porque es luz de luciérnagas. Estoy
para decirte, por ejemplo, Matar a un ruiseñor es tu película
favorita y habla de honestidad, de dignidad, de resistencia.
O vi también, vi tus lágrimas cuando en Los puentes de Madison
la Streep roza temblando el pomo de la puerta
mas no la abre, no la abre y no baja del coche, no baja,
no se atreve a la felicidad.
Y llueve
y el limpiaparabrisas y llueve en el semáforo.

Ya sé que no te acuerdas, pero las lilas
son tus flores, por eso cumples los años en abril, y ves
abejarucos en las multicolores pinzas que sujetan en el cordel
la ropa. Las enmeladas rosas son tu dulce, el rojo tu color, la Historia
tu carrera perdida, y reconócelo, madre, te pierde
un helado de chocolate fundido con naranja.

Esta es tu voz, escucha
cómo atrae a las olas y ahuyenta la tristeza. Cómo, a pesar de tanto,
aparta de mí la soledad.
Ya sé que no recuerdas
porque un maldito soplo aventa los vilanos y flotan
como pequeñas nubes con sus ángeles muertos dentro de la memoria,
pero sí, tú pronuncias palabras que los demás ignoran,
y tú conoces, sí, poemas de Rubén y de Bécquer,
de Machado, de Lorca…
Y me emocionas, madre, me derrumbas,
cuando de pronto,
como un relámpago de alas en la noche, recitas
lejanos versos míos, torpes, de adolescente confundido.
Versos que, tan cabrona la vida, hoy
misteriosamente cumplen el más alto destino:
sirven
para escuchar tu risa,
para que un hijo ría junto a su madre.

Para sanar.

Para vivir.

                      Juan Cobos Wilkins (Minas de Riotinto, 1957)


Dedicado a todas las madres del mundo y del tiempo, a las que son, las que fueron y las que serán, especialmente a aquellas que perdieron sus recuerdos. El suyo perdurará en el corazón de sus hijos hasta el final de los días.


miércoles, 1 de mayo de 2019

Working class hero - John Lennon



El origen del mundo

Hacía pocos años que había terminado la Guerra Española, y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros, le daban la espalda, con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba.

© Pawel Kuczynski

Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo. Mucho tiempo después, Josep Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me contó esta historia. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio, me lo contó: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, pero el muy ateo, el muy tozudo, no entendía razones. Pero, papá - le preguntó Josep, llorando -, pero, papá, si Dios no existe, ¿ quién hizo el mundo?. Y el obrero, cabizbajo, casi en secreto, dijo: ¡Tonto, tonto! ¡Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles!

En Ciudad de México, el viernes 9 de noviembre de 2012

Eduardo Galeano



"Quisiera que alguien se atreviera a comparar con esa justicia, la de otros países donde moriría uno antes de hallar el menor vestigio de justicia y de equidad. 

Porque ¿ qué clase de justicia es aquella que permite que cualquier aristócrata, banquero, financiero u otro de esos que no hacen nada, o nada que tenga gran valor para el bien público, lleve una vida holgada y suculenta, en el ocio o en ocupaciones superfluas, al paso que el obrero, el carretero, el bracero y el labriego han de trabajar tan dura y asiduamente como bestias de carga (a pesar de que su labor sea tan útil que sin ella ningún estado duraría ni un año), soportando una vida tan mísera que parece mejor la de los burros, cuyo trabajo no es tan incesante y cuya comida no es mucho peor, aunque el animal la encuentre más grata y no tema el porvenir? 

Más a los obreros aguijonéalos la necesidad de un trabajo infructuoso y estéril y los mata la premonición de una vejez indigente, puesto que el jornal cotidiano es tan escaso que no basta para el día, imposibilitando que puedan aumentar su fortuna guardando algo cada día para asegurar su vejez.

¿No es ingrato e inicuo el estado que a los nobles (así los llaman), a los banqueros y demás gente holgazana o aduladora, les prodiga tantos placeres frívolos y sofisticados y tantas riquezas, al paso que mira impasible a los campesinos, carboneros, peones, carreteros y obreros, sin los cuales no existiría ningún estado? 

Tras abusar de su trabajo mientras están en sus mejores años, el estado (cuando más tarde están abrumados por los años o por una enfermedad que los priva de todo), olvidándose de tantos desvelos, de tantos servicios prestados por ellos, los recompensa, en el colmo de la ingratitud, con la muerte más miserable. "

Fragmento de "Utopía" (Tomás Moro)


A todos los obreros del tiempo y del mundo, ¡gracias!