Los funcionarios, no funcionan. Los políticos hablan, pero no dicen. Los votantes votan, pero no eligen. Los medios de información desinforman. Los centros de enseñanza, enseñan a ignorar. Los jueces, condenan a las víctimas. Los militares están en guerra contra sus compatriotas. Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos. Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan. Es más libre el dinero que la gente. La gente, está al servicio de las cosas.
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca
no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios no te quedes sin labios no te duermas sin sueño no te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo y congelas el júbilo y quieres con desgana y te salvas ahora y te llenas de calma y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo y dejas caer los párpados pesados como juicios y te secas sin labios y te duermes sin sueño y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo y te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas entonces no te quedes conmigo.
El error consistió en creer que la tierra era nuestra cuando la verdad de las cosas es que nosotros somos de la tierra.
Artefactos ecológicos
Francamente no sé qué decirles estamos al borde de la III Guerra Mundial y nadie parece darse cuenta de nada si destruyen el mundo ¿creen que yo voy a volver a crearlo?
Recuerdos de infancia: los árboles aún no tenían forma de muebles y los pollos circulaban crudos por el paisaje
Buenas Noticias: la tierra se recupera en un millón de años Somos nosotros los que desaparecemos
El Che Jesucristo
fue hecho prisionero
después de concluir su sermón en la montaña
(con fondo de tableteo de ametralladoras)
por rangers bolivianos y judíos
comandados por jefes yankees-romanos.
Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas
cuyo portavoz fue Caifás Monge
mientras Poncio Barrientos trataba de lavarse las manos
hablando en inglés militar
sobre las espaldas del pueblo que mascaba hojas de coca
sin siquiera tener la alternativa de un Barrabás
(Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla
y enseñaron el camino a los rangers)
Después le colocaron a Cristo Guevara
una corona de espinas y una túnica de loco
y le colgaron un rótulo del pescuezo en son de burla
INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices
Luego lo hicieron cargar su cruz encima de su asma
y lo crucificaron con ráfagas de M-2
y le cortaron la cabeza y las manos
y quemaron todo lo demás para que la ceniza
desapareciera con el viento
En vista de lo cual no le ha quedado al Ché otro camino
que el de resucitar
y quedarse a la izquierda de los hombres
exigiéndoles que apresuren el paso
por los siglos de los siglos
En la entrada de hoy, reproduzco una escena de la película "Martín Hache", dirigida por Adolfo Aristarain en 1997, en la que tiene lugar este diálogo que se produce entre Martín Echenique y su hijo Martín al que todos conocen como Hache.
Me gustaría que sirviera como recuerdo y homenaje al genial Federico Luppi, que nos dejó ayer, y como reflexión acerca de un concepto muy de actualidad y que, si obviamos el pais del que habla (cada uno que ponga el que sienta o el que quiera), desgraciadamente creo que se puede aplicar a casi cualquier lugar en particular y al mundo en general.
«Martín
Hijo: ¿No lo extrañás? ¿Nunca te dieron ganas de volver?
Martín
Padre: Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se
extraña un país. Se extraña el barrio en todo caso, pero también
lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente
patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. La patria es
un invento. Que tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño. Son tan
ajenos a mí como un catalán o un portugués. Estadísticas. Números sin cara.
Uno se siente parte de muy poca
gente. Tu país son tus amigos y eso sí se extraña, pero se pasa. Lo único que
yo te digo es que cuando uno tiene la chance de irse de Argentina debe
aprovecharla. Es un país donde no se puede ni se debe vivir, te hace mierda. Si
te lo tomás en serio, si pensás que puedes hacer algo para
cambiarlo, te hacés mierda. Es un país sin futuro, es un país saqueado,
depredado y no va a cambiar. Los que se quedan con el botín no van a permitir
que cambie.
Martín
Hijo: Que la patria es un verso, estoy de acuerdo, pero lo otro, sos muy
pesimista…todo puede cambiar, no creo que estemos mucho peor que otros países…
Martín
Padre: La Argentina es otra cosa. No es un país, es una trampa. Alguien
inventó algo como la zanahoria del burro: lo que vos dijiste…, puede cambiar.
La trampa es que te hacen creer que puede cambiar. Lo sentís cerca, que es
posible, que no es una utopía, es ya, mañana… Siempre te cagan. Vienen los
milicos y matan treinta mil tipos o viene la democracia y las cuentas no
cierran y otra vez a aguantar y a cagarse de hambre y lo único que puedes hacer,
lo único que puedes pensar es en tratar de sobrevivir o de no perder lo
que tenés. El que no se muere se traiciona y se hace mierda, y encima te dicen
que somos todos culpables. Son muy hábiles los fachos, son unos hijos de puta.
Pero hay que reconocer que son inteligentes. Saben trabajar a largo plazo.»
En 1983, Paul Brickman dirigió la película "Risky business", protagonizada por Rebecca de Mornay y Tom Cruise.
Creo que no hubiera pasado de ser la típica comedia americana de adolescentes, tal vez con un éxito de crítica y público superior a la media en ese tipo de películas, de no ser por dos factores fundamentales.
El primero es que supuso el salto definitivo a la fama de un jovencito Cruise que ya había participado anteriormente en algunos films sin demasiada trascendencia.
"Risky business" supuso su lanzamiento a nivel internacional y el comienzo de una larga trayectoria como actor llena de grandes títulos y de éxitos , especialmente en lo que se refiere a la taquilla.
El segundo factor, en mi modesta opinión, que hacen que la película figure en la historia del cine, es la famosa escena del baile de Joel en calzoncillos al compás de la música que suena hoy en el blog.
Convertida en una escena mundialmente conocida y en todo un icono del cine, ha sido recreada en multitud de películas, series de televisión e incluso anuncios. La coreografía, según dicen creada por el propio Tom, pero en especial la música de Bob Seger hace que te entren unas ganas locas de bailar en calzoncillos por toda la casa, añorando los tiempos en que todos éramos más jovenes, disfrutando y empapándote de ese viejo rock and roll... ¡Salud y que disfrutéis...en calzoncillos o como cada uno queráis!
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma; Y uno aprende que el amor no significa acostarse, y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender… Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
Y uno aprende que si es demasiado hasta el calor del sol puede quemar.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y así cada día.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quién es capaz de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte puede brindarte toda la felicidad.
Con el tiempo aprendes que si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y quién no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado sólo de falsas amistades.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual.
Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon.
Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba, ya no tiene sentido.