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martes, 3 de junio de 2025

A thousand kisses deep - Leonard Cohen




Besos

Mis besos lloverán sobre tu boca oceánica
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra
luego de pronto todos juntos
hundiéndose en tu gruta marina
chorro de besos sordos entrando hasta tu fondo
perdiéndose como un chorro en el mar
en tu boca oceánica de oleaje caliente
besos chafados blandos anchos como el peso de la plastilina
besos oscuros como túneles de donde no se sale vivo
deslumbrantes como el estallido de la fe
sentidos como algo que te arrancan
comunicantes como los vasos comunicantes
besos penetrantes como la noche glacial en que todos nos abandonaron
besaré tus mejillas tus pómulos de estatua de arcilla adánica
tu piel que cede bajo mis dedos
para que yo modele un rostro de carne compacta
idéntico al tuyo
y besaré tus ojos más grandes que tú toda
y que tú y yo juntos y la vida y la muerte
del color de la tersura
de mirada asombrosa como encontrarse en la calle con
uno mismo
como encontrarse delante de un abismo
que nos obliga a decir quién somos
tus ojos en cuyo fondo vives tú
como en el fondo del bosque más claro del mundo
tus ojos que tú no conoces
que miran con un gran golpe aturdidor
y me inmutan y me obligan a callar y a ponerme serio
como si viera de pronto en una sola imagen
toda la trágica indescifrable historia de la especie
tus ojos de esfinge virginal
de silencio que resplandece como el hielo
tus ojos de caída durante mil años en el pozo del olvido
besaré también tu cuello liso y vertiginoso como un tobogán inmóvil
tu garganta donde la vida se anuda como un fruto
que se puede morder
tu garganta donde puede morderse la amargura
y donde el sol en estado líquido circula por tu voz y tus venas
como un cogñac ingrávido y cargado de electricidad
besaré tus hombros construidos y frágiles como la ciudad
de Florencia
y tus brazos firmes como un río caudal
frescos como la maternidad
rotundos como el momento de inspiración
tus brazos redondos como la palabra de Roma
amorosos a veces como el amor de las vacas por los terneros
y tus manos lisas y buenas como cucharas de palo
tus manos incitadoras como la fiebre
o blandas como el regazo de la madre del asesino
tus manos que apaciguan como saber que la bondad existe
besaré tus pechos globos de ternura
besaré sobre todo tus pechos más tibios que la convalescencia
y que pesan en el hueco de mi mano como la evidencia
en la mente del sabio
tus pechos pesados fluidos tus pechos de mercurio solar
tus pechos anchos como un paisaje escogido definitivamente
inolvidables como el pedazo de tierra donde habrán
de enterrarnos
calientes como las ganas de vivir
con pezones de milagro y dulces alfileres
que son la punta donde de pronto acaba chatamente
la fuerza de la vida y sus renovaciones
tus pezones de botón para abrochar el paraíso
de retoño del mundo que echa flores de puro júbilo
tus pezones submarinos de sabor a frescura
besaré mil veces tus pechos que pesan como imanes
y cuando los aprieto se desparraman como el son
en los trigales
tus pechos de luz materializada y de sangre dulcificada
generosos como la alegría de aceptar la tristeza
tus pechos en donde todo se resuelve
donde acaba la guerra la duda la tortura
y las ganas de morirse
besaré tu vientre firme como el planeta Tierra
tu vientre de llanura emergida del caos
de playa rumorosa
de almohada para la cabeza del rey después de entrar a saco
tu vientre misterioso cuna de la noche desesperada
remolino de la rendición y del deslumbrante suicidio
donde la frente se rinde como una espada fulminada
tu vientre montón de arena de oro palpitante
montón de trigo negro cosechado en la luna
montón de tenebroso humos incitante
tu vientre regado por los ríos subterráneos
donde aún palpitan las convulsiones del parto de la tierra
tu vientre contráctil que se endurece como un brusco
recuerdo que se coagula
y ondula como las colinas
y palpita como las capas más profundas del mar océano
tu vientre lleno de entrañas de temperatura insoportable
tu vientre que ruge como un horno
o que está tranquilo y pacificado como el pan
tu vientre como la superficie de las olas
lleno hasta los bordes de mar de fondo y de resacas
lleno de irresistible vértigo delicioso
como una caída en un ascensor desbocado
interminable como el vicio y como él insensible
tu vientre incalculadamente hermoso
valle en medio de ti en medio del universo
en medio de mi pensamiento
en medio de mi beso auroral
tu vientre plaza de todos
partido de luz y sombra y donde la muerte trepida
suave al tacto como la espalda del toro negro de la muerte
tu vientre de muerte hecha fuente para beber la vida
fuerte y clara
besaré tus muslos de catedral
de pinos paternales
practicables como los postigos que se abren sobre
lo desconocido
tus muslos para ser acariciados como un recuerdo pensativo
tensos como un arco que nunca se disparará
tus muslos cuya línea representa la curva del curso de los tiempos
besaré tus ingles donde anida la fragilidad de la existencia
tus ingles regadas como los huertos mozárabes
translúcidas y blancas como la vía láctea
besaré tu sexo terrible
oscuro como un signo que no puede nombrarse sin tartamudear
como una cruz que marca el centro de los centros
tu sexo de sal negra
de flor nacida antes que el tiempo
delicado y perverso como el interior de las caracolas
más profundo que el color rojo
tu sexo de dulce infierno vegetal
emocionante como perder el sentido
abierto como la semilla del mundo
tu sexo de perdón para el culpable sollozante
de disolución de la amargura y de mar hospitalario
y de luz enterrada y de conocimiento
de amor de lucha a muerte de girar de los astros
de sobrecogimiento de hondura de viaje entre sueños
de magia negra de anonadamiento de miel embrujada
de pendiente suave como el encadenamiento de las ideas
de crisol para fundir la vida y la muerte
de galaxia en expansión
tu sexo triángulo sagrado besaré
besaré besaré
hasta hacer que toda tú te enciendas
como un farol de papel que flota locamente en la noche.


Tomás Segovia (España, 1927-México, 2011)


viernes, 26 de noviembre de 2021

Ese tipo soy yo - Michel el Buenón




Soy tu hombre

Si quieres un amante,
yo haré cualquier cosa que me pidas.
Si quieres otro tipo de amor,
me pondré una máscara para ti.
Si quieres una pareja, toma mi mano,
o si quieres matarme en un ataque de furia,
aquí estoy, soy tu hombre.

Si quieres un boxeador,
entraré en el ring por ti.
Y si quieres un médico,
examinaré cada precioso milímetro (pulgada) de ti.

Si quieres un chófer, sube,
o si me quieres llevar a dar una vuelta,
sabes malditamente bien que puedes.
Soy tu hombre.

Pero la luna brilla demasiado,
la cadena aprieta demasiado,
la bestia no se irá a dormir.
He estado repasando todas esas promesas,
esas promesas que te hice y no pude mantener.
Pero un hombre jamás recuperó a una mujer
suplicando de rodillas.
Me arrastraría ante ti, cariño, caería a tus pies,
y aullaría a tu belleza como un perro en celo.
Y arañaría tu corazón, y desgarraría tus sábanas.
Te diría, por favor, soy tu hombre.

Y si quieres dormir un minuto durante el camino,
yo conduciré por ti.
Y si quieres trabajar sola en la habitación,
desapareceré por ti.
Si quieres un padre para tu hijo,
o solamente quieres caminar conmigo un poco más
a través de la ardiente arena, soy tu hombre.

Pero la luna brilla demasiado,
la cadena aprieta demasiado,
la bestia no se irá a dormir.
He estado repasando todas esas promesas,
esas promesas que te hice y no pude mantener.
Pero un hombre jamás recuperó a una mujer
suplicando de rodillas.
Me arrastraría ante ti, cariño, caería a tus pies,
y aullaría a tu belleza como un perro en celo.
Y arañaría tu corazón, y desgarraría tus sábanas.
Te diría, por favor, soy tu hombre.

Si quieres un amante,
yo haré cualquier cosa que me pidas.
Y si quieres probar otro tipo de amor,
me pondré la máscara de un hombre viejo para ti.
Si quieres una pareja, toma mi mano, o
o si quieres matarme en un ataque de furia,
aquí estoy, soy tu hombre.

                      Leonard Cohen  (Canada,1934-EEUU,2016)

jueves, 23 de julio de 2020

Yes, i have ghosts - David Gilmour




A principios de los 60, la isla griega de Hydra en el golfo Sarónico al lado oriental del istmo de Corinto, acogió una comunidad de artistas expatriados, inconformistas y bohemios que encontró en ese fantástico paraje un refugio donde darse a los placeres de la vida alejada del ruido y del mundo de ese tiempo. 

En las terrazas, alumbrados con lámparas de aceite y en las trastiendas de los colmados prolongaban las noches hasta el amanecer y se adelantaban en una década a la revolución hippie que llegaría a estas tierras de casas encaladas y calles empinadas y empedradas a la sombra de las buganvillas, guardadas por puertas de colores y poderosos picaportes, bañado todo ello por el azul del cielo y la luz del Egeo. Los coches no existen y el principal medio de transporte es el burro y su principal atracción es que forma un oasis de sencillez, calma y vida relajada. 

Personajes como Allen Ginsberg, Mick Jagger, Jacqueline Kennedy, Sofia Loren y un largo etcétera recorrieron las calles de este paraiso perdido, pero tal vez su residente más célebre fué el cantautor y poeta canadiense Leonard Cohen. 

Cuando llegó a la isla aún no había saltado a la fama pero allí comenzo a dar los primeros pasos hacia ese reconocimiento mundial que llegaría años después. Allí conoció a su amada Marianne y en esta especie de comuna dedicada a la creación cultural, compuso So long Marianne (1967) y Bird on wire (1969), entre otras muchas canciones que luego sería conocidas a nivel mundial. También escribió su libro de poemas Flowers for Hitler (1964) y sus novelas The Favourite Game (1963) y Beautiful Losers (1966). 

En abril de 2020, la escritora británica Polly Samson publicó la novela A theatre for dreamers que recrea esos días de los años 60 de esos artistas y creadores en esa isla griega. 

Polly está casada con el guitarrista y voz principal de los míticos Pink Floyd, David Gilmour y cuando comenzó la pandemia estaban trabajando en un audiolibro de la novela con relatos en la voz de Polly y canciones de David (muy a pesar de todos los fans de Pink Floyd, Gilmour se ha convertido en el némesis del otro genio creador de la mítica banda, Rogers Waters; algún día habrá que dedicar un ratito a esta lucha de egos. Lo bueno es que la música que acompañará el relato será de Pink Floyd y supondrá un auténtico placer para el oido). 

Ahora sale a la luz una de esas composiciones de Gilmour con letra de Samson y acompañada por el arpa y la voz de su hija Romany (preciosa voz, por cierto).

No es la primera vez que su mujer compone para David, de hecho lleva haciéndolo desde hace 30 años tanto en sus trabajos en solitario, como con Pink Floyd y, la canción que suena hoy en el blog, supone la primera del genio de Cambridge en cinco años y realmente evoca, además del espíritu, un poco la música e incluso la voz de Leonard Cohen. 

Espero que disfrutéis la canción y que os lleve a encontrar vuestra particular Hydra y aleje los fantasmas que todos llevamos en nuestro interior. 

¡Salud e Hydra para todos!  

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Dance me to the end of love - Leonard Cohen



Hoy se cumplen 2 años de la muerte de Leonard Cohen y el blog quiere dedicarle un recuerdo al gran artista canadiense.

En su último disco de estudio "You want it darker", publicado en 2016 unas semanas antes de su muerte, nos habla de oscuridad, de despedida, de final del camino, y se convierte en el adios de Cohen al mundo.

En Julio de 2016 moría Marianne Ihlen, musa y el gran amor de Leonard Cohen. Este, avisado unos días antes de la situación de Marianne, le escribió unas palabras que se convirtieron en la última carta de amor del poeta y músico.

Me gustaría que esa carta y la canción de la entrada de hoy, sean un homenaje a Cohen y a todos los que en su vida han amado y bailado, deseando que la música y el baile no acaben nunca, que, como el amor y la poesía, sean eternos.


«Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el  camino.»                                                                                                                      
                                                                      Leonard

sábado, 12 de noviembre de 2016

So long, Marianne - Leonard Cohen




Leonard Cohen (1934-2016) In memoriam
Con tu voz como bandera,  
la libertad como fin,
después de entrar en Manhattan

conquistaremos Berlín.

Con balas de pesimismo
cargadas con esperanza,
partisanos del amor
que todo cura y alcanza.


El pequeño vals de Lorca,
Federico y Janis bailan,
Hallelujah
canta Suzanne,

el futuro ya es mañana,
allí te espera Marianne,
asomada a la ventana.
        

                       
                             Comandante Ternura

domingo, 14 de agosto de 2016

I'm your man - Leonard Cohen




«Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena  de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.»

              "Rayuela" de Julio Cortázar

miércoles, 7 de mayo de 2014

Take this waltz - Leonard Cohen



 Pequeño vals vienés

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.
Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.



Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

                                     Federico García Lorca




Federico no murió cerca de su casa durante la guerra en España, a Federico lo fusilaron los fachas en algún lugar de la carretera entre Víznar y Alfacar, por abogar contra la injusticia social, el desequilibrio económico y, básicamente, por  no pensar como ellos.

Antonio Machado no se fué con su familia a Francia, se vió obligado a viajar, enfermo, para salvar su vida y poner a salvo a su familia de los fachas que querían matarlo. Su viaje no fué una decisión personal, fué una huida.

Ya no tienen suficiente con el dinero, ahora pretenden blanquear la historia.


lunes, 14 de abril de 2014

The partisan - Leonard Cohen



“Fue un día profundamente alegre muchos que ya éramos viejos no recordábamos otro más alegre, un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños.
Mi amigo Antonio Ballesteros y yo izamos en el Ayuntamiento la bandera tricolor. Se cantó La Marsellesa; sonaron los compases del Himno de Riego. La Internacional no había sonado todavía. Era muy legítimo nuestro regocijo. La República había venido por sus cabales, de un modo perfecto, como resultado de unas elecciones. Todo un régimen caía sin sangre, para asombro del mundo. Ni siquiera el crimen profético de un loco, que hubiera eliminado a un traidor, turbó la paz de aquellas horas. La República salía de las urnas acabada y perfecta, como Minerva de la cabeza de Júpiter.
Así recuerdo yo el 14 de abril de 1931.”

                               Antonio Machado (Sevilla, 1875- Colliure, 1939)


Sirvan estas palabras de D. Antonio Machado y esta canción de Leonard Cohen como homenaje a todos los que han dado su vida, y/o sus años, en defensa de la libertad, de la voluntad del pueblo, a todos los que, aunque vencidos la mayoría de las veces, nos enseñaron el camino a seguir para conseguir acabar con los que viven de la miseria de las personas, y que hacen un uso deshonesto del poder que tienen y de la posición que ocupan.

© Carlos Tena (periodista)
La wikipedia define la palabra partisano como guerrillero que se opone a un ejército de ocupación. A lo largo de la historia, los partisanos se han visto obligados a actuar, por ejemplo, en varios paises de Europa contra la invasión nazi y en España contra las tropas de Franco que acabaron con la primavera de la II República española. 

Ahora, un invisible ejército de banqueros, políticos, especuladores bursátiles,  economistas carroñeros de la miseria y vividores reales, enarbolan la bandera de lo que llaman mercados e invaden la vida de las personas, condenándolas a la lucha por la supervivencia, mientras amasan grandes fortunas, a costa del sufrimiento del pueblo.

Aunque no sea un ejército al uso, lo cierto es que es un enemigo bastante poderoso y contra el que se requiere una guerrilla muy organizada. Seamos pues una guerrilla organizada, luchando contra el poder del dinero, contra el poderoso que no hace un uso digno de su poder, seamos pues, partisanos contra los mercados y contra el sistema, reviviendo la primavera que inundó la vida de este pais aquel 14 de Abril de 1931.

Me gustaría que esta entrada fuera también un homenaje a un hombre, un segundo padre para mí, que nació en los días en que el sueño de la primavera republicana tocaba a su fin y comenzaba una larga y oscura pesadilla invernal de 40 años. Nos dejó un mes de Abril de hace ya cinco años. No mucho antes, la enfermedad le había arrebatado sus recuerdos. El suyo, y su espíritu, perdurarán eternamente en el corazón de todos los que le conocimos y amamos.


miércoles, 26 de junio de 2013

The future - Leonard Cohen




CUALQUIER SISTEMA

Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado
Ya os avisamos antes
y nada de lo que construisteis ha perdurado
Oídlo mientras os inclináis sobre vuestros planos
Oídlo mientras os arremangáis
Oídlo una vez más
Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado
Tenéis vuestras drogas
Tenéis vuestras Pirámides, vuestros Pentágonos
Con toda vuestra hierba y vuestras balas
ya no podéis cazarnos
Lo único que revelaremos de nosotros
es este aviso
Nada de lo que construisteis ha perdurado
Cualquier sistema que montéis sin nosotros 

será  derribado 

                      Leonard Cohen


domingo, 21 de abril de 2013

All right now - Free




Los ingleses Free, presentaron esta canción en el Festival de la isla de Wight de 1970, y supuso el mayor éxito de la historia del grupo londinense incluido en su disco "Fire and water".

En cuanto al Festival de Wight, se convirtió en una especie de Woodstock en Europa, y en una cita imprescindible dentro de la contracultura, donde se acudía en busca del amor libre y el consumo de drogas considerando la isla como la tierra prometida frente a una sociedad dominada por el capitalismo.

La edición  de 1970 fué la tercera y más famosa de la cita musical y también la última, hasta 2002 en que se celebró la cuarta, y desde entonces no ha dejado de acudir cada año a su cita.

Algunos de los grupos que actuaron en 1970 en la isla británica, y que actuaron ante 600.000 personas según cuentan las crónicas, fueron Chicago, Procol Harum, Leonard Cohen, Joni Mitchell,Ten Years After, Miles Davis,The Doors, The Who, Jimy Hendrix, Joan Baez, Kris Kristofferson, Supertramp, Gilberto Gil, Donovan y Jethro Tull.

sábado, 11 de febrero de 2012

Hallelujah - Rufus Wainwright




Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

                      Mario Benedetti 

De las muchas versiones que existen de este tema de Leonard Cohen (John Cale, Bob Dylan, Bono, Enrique Morente, Jeff Buckley), esta de Rufus Wainright me parece una de las mejores. Para gustos los colores, evidentemente, pero creo que será difícil no estar de acuerdo en que la peor es la perpetrada por Bono.


lunes, 11 de julio de 2011

Everybody knows - Leonard Cohen




¿Es verdad que te gusta verte hundida
en el mar de la música; dejarte
llevar por esas alas; abismarte
en esa luz tan honda y escondida?

Si es así, no ames más; dame tu vida,
que ella es la esencia y el clamor del arte;
herida estás de Dios de parte a parte,
y yo quiero escuchar sólo esa herida.

Mares, alas, intensas luces libres,
sonarán en mi alma cuando vibres,
ciega de amor, tañida entre mis brazos.

Y yo sabré la música ardorosa
de unas alas de Dios, de una luz rosa,
de un mar total con olas como abrazos.

Blas de Otero (1916-1979)


domingo, 29 de agosto de 2010

First we take Manhattan - Leonard Cohen




Te recuerdo claramente en el Chelsea Hotel
hablabas tan segura y tan dulcemente,
mamándomela sobre una cama deshecha
mientras en la calle te esperaba la limusina.

Esas eran las razones y ésa fue Nueva York,
nos movíamos por el dinero y la carne
y a eso lo llamaban amor, los del oficio,
probablemente, aún lo es para los que quedan.

Pero te fuiste, ¿verdad, nena?
Sólo le diste la espalda a la gente
y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:
«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,
mientras todos te bailaban alrededor.

Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea.
Ya eras famosa, tu corazón era una leyenda.
Volviste a decirme que preferías hombres bien parecidos
pero que por mí harías una excepción.

Y cerrando el puño por los que como nosotros
están oprimidos por los cánones de belleza,
te arreglaste un poco y dijiste: «No importa,
somos feos, pero tenemos la música».

Y entonces te fuiste, ¿no es así, tía?
Simplemente, diste la espalda a la gente
y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:
«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,
coreándote todos alrededor.

Y no pretendo sugerir que yo te amara mejor
No puedo llevar la cuenta de cada pájaro que cazaste.
Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea.
Eso es todo, no pienso en ti muy a menudo.

Chelsea Hotel (Leonard Cohen)