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lunes, 28 de septiembre de 2020

Vincent - Don McLean




«Sueño con pintar y luego pinto mis sueños»
Vincent Van Gogh
Existe también, lo sé, la libertad, la libertad tardía. Una reputación arruinada con razón o sin razón, la debilidad, la fatalidad de las circunstancias, la desgracia, así acaba uno preso.

No sabremos decir nunca qué es lo que nos encierra, lo que nos cerca, lo que parece enterrarnos, pero sentimos, sin embargo, no sé qué barras, qué rejas, qué paredes.

¿Todo esto es imaginario, fantasía? No lo creo; y después uno se pregunta: Dios mío, ¿será por mucho tiempo?, ¿será para siempre?, ¿será para la eternidad?

Tú sabes cómo puede desaparecer la prisión. A base de afecto profundo, serio. A base de ser amigos, ser hermanos, amar: así se abre la prisión como una fuerza soberana, como un encanto poderoso. Pero el que no tiene esto permanece en la muerte.

Pero allí donde la simpatía renace, renace la vida. Además, la prisión se llama algunas veces prejuicio, malentendido, ignorancia fatal de esto o aquello, desconfianza, falsa vergüenza.

                    Vincent Van Gogh (Carta a su hermano Theo, Borinage, julio de 1880)


Tema incluido en el disco "American Pie" y que escribió después de leer un libro sobre la vida y la obra del genial pintor holandés.

En ella nos habla de las pinturas de Vincent y de la complicada vida que tuvo. Genio incomprendido, tildado de loco,  que vivió y murió casi rozando la indigencia y que, una vez fallecido, se convirtió en un pintor de culto por cuyas obras se pagan auténticas barbaridades.

A veces pienso qué diría Van Gogh hoy, cuando viera la cotización de sus lienzos.

¡Salud y que gocéis de la música y la pintura!


jueves, 5 de abril de 2018

Killing me softly whit his song - Roberta Flack



En 1970, durante un concierto de Don McLean, en el que interpreta su canción "Empty chairs",  a una de las asistentes llamada Loris Lieberman , este tema le inspira un poema llamado "Killing me softly with his blues".

Loris le pasó el poema a Charles Fox y Norman Gimbel, que en el año 1971 crearon  la inmortal canción que suena en el blog.

Esta podríamos decir que es la versión oficial pero, como casi todos los grandes éxitos, existen otras versiones acerca de la paternidad de la criatura.

Gimbel cuenta que en sus comienzos en los años 60 a su llegada a California comenzó a componer canciones para un musical que nunca vió la luz pero que para una de las canciones imaginó que el protagonista estaba bebiendo en un bar solitario mientras un pianista interpretaba una canción llamada "Matándome suavemente con su blues".

Registró esta idea en su cuaderno de notas y posteriormente, junto a Fox, le dieron forma definitiva a esta joya de la música del siglo XX.

La propia Lieberman grabaría una primera versión en el año 1971 que no tuvo demasiado éxito y dos años más tarde la cantante de soul Roberta Flack grabó su versión que tendría un éxito arrollador y acabaría convirtiéndose en un clásico e icono de la música romántica.

Muchos artistas han versionado este tema y, como curiosidad, durante la primera guerra del Golfo esta canción estuvo prohibida en la BBC con la excusa de que los británicos no escucharan la palabra matar mientras sus soldados estaban en la guerra (los políticos y su particular raciocinio...)

Es posible que nunca sepamos la verdad acerca de su origen pero ¿qué importa mientras nos produzca la dulce sensación de que nos mata suavemente con su música?

¡Salud y que disfrutéis con la música que nos mata y, al mismo tiempo, nos  eleva el alma hacia la sensación de inmortalidad!


jueves, 6 de febrero de 2014

American pie - Don McLean




El pasado lunes, 3 de Febrero, se cumplieron 55 años del fatídico accidente de avión en el que perdieron la vida Buddy Holly, Ritchie Valens y Jiles Perry Richardson Jr. (Big Bopper). Aquel funesto día de 1959, en un campo de maiz de Iowa, se truncaron las cortas y prometedoras carreras de tres pioneros del rock an roll que se encontraban de gira en aquellos días.

Se convirtieron en leyendas por su prematura muerte, y pasaron a formar parte de lo que dió en llamarse "el día que murió la música"; expresión un tanto apocalíptica y bastante grandilocuente, muy del gusto de la cultura estadounidense.

En concreto Buddy Holly fué definido por algún crítico de la época como "la fuerza creativa más influyente en el temprano rock and roll".

No se puede negar que supuso una gran pérdida para la música, y fué el motivo que llevó a Don McLean a componer la canción que ambienta la entrada de hoy, en el año 1971 y que se convirtió en un gran éxito a nivel mundial. Aunque en la letra no se cita explícitamente a ninguno de los tres músicos, parece aceptado por todos que la canción habla de ellos y del día en que murieron.

Tema de letra extraña y misteriosa, llena de referencias a la cultura americana, empezando por su título que se refiere a la típica tarta de manzana que tantas veces hemos visto en innumerables películas.


"Y los tres hombres que más admiro, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
tomaron el último tren a la costa el día en que la música murió"