martes, 17 de diciembre de 2024

Gimme shelter - The Rolling Stones




MECANOGRAFÍA

Trazo solo, en mi cubículo de ingeniero, el plano,
firmo el proyecto, aquí aislado,
remoto hasta de quien soy.

Al lado, acompañamiento banalmente siniestro
el tic-tac que estalla de las máquinas de escribir.
¡Qué náusea de vida!
¡Qué abyección esta regularidad!
¡Qué sueño este ser así!

Hace tiempo, cuando fui otro, hubo castillos y caballeros
(Ilustraciones, tal vez, de cualquier libro de infancia),
hace tiempo, cuando fui fiel a mi sueño,
hubo grandes paisajes del Norte, explícitos de nieve,
hubo grandes palmerales del Sur, opulentos de verdes.

Hace tiempo.

Al lado, acompañamiento banalmente siniestro,
el tic-tac que estalla de las máquinas de escribir.

Todos tenemos dos vidas:
La verdadera, que es la que soñamos en la infancia,
y que continuamos soñando, adultos en un sustrato de niebla;
y la falsa, que es la que vivimos en convivencia con otros,
que es la práctica, la útil,
aquella en la que terminan por meternos en una gran caja.

En la otra no hay féretros ni muertes,
solo hay ilustraciones de infancia:
Grandes libros coloreados, para ver y no leer;
grandes páginas de colores para recordar más tarde.
En la otra somos nosotros,
en la otra vivimos;
en ésta morimos, que es lo que quiere decir vivir;
en este momento, por la náusea, vivo en la otra…

Pero al lado, como acompañamiento banalmente siniestro,
alza la voz el tic-tac que estalla de las máquinas de escribir.

Álvaro de Campos, 1933
Heterónimo de Fernando Pessoa

viernes, 13 de diciembre de 2024

Rock and roll all nite - KISS




El 12 de noviembre de 2018 abandonaba este mundo el mítico Stan Lee. Famoso dibujante y editor de cómics, es padre de algunos de los más famosos personajes gráficos de la historia. Spider-Man, X-Man, Los 4 fantásticos, Hulk, Iron-Man, Doctor Strange, son algunos de los superhéroes que han salido de la imaginación y del lápiz del genio de Manhattan, que se convirtió en una estrella  y en un  icono del mundo de la novela gráfica y, más concretamente, de la editorial Marvel, a la que estuvo vinculado durante toda su vida profesional.

El gran Stan Lee aparece por el blog, no por ser un fan de la música rock, sino por estar relacionado directamente con una leyenda urbana que protagonizan los componentes del cuarteto neoyorquino de rock.

En junio de 1977, Marvel publicó uno de los cómics más buscados por los amantes del rock, una edición especial protagonizada por Kiss, en la que luchaba contra el malvado Dr. Doom y que, como rezaba en la portada, estaba impreso con la sangre real de Kiss. Los fans de la banda pusieron en duda este hecho y el cuarteto publicó una serie de fotos donde se veía como un equipo médico extraía la sangre de Paul Stanley, Gene Simmons, Ace Frehley y Peter Criss.

Efectivamente las fotos son reales y es cierto que en febrero de 1977, en plena gira Destroyer y antes de su actuación en el Nassau Coliseum de Long Island, se realizó la extracción de la sangre de Kiss y se conservó refrigerada hasta que el 26 de Mayo, los cuatro miembros del grupo junto a Stan Lee, vertieron, ante notario, su sangre en la tinta roja con la que se iba a imprimir el cómic que el 30 de junio estaría listo para su venta y posterior disfrute de los aficionados del grupo, del rock y de las historias gráficas.

Pese a toda esta parafernalia, parece ser que, según cuentan algunas fuentes, en un taller de impresión resulta demasiado caro parar las máquinas para cambiar la tinta, poniendo en riesgo impresiones que hay que terminar en unos plazos establecidos, por lo que dicen que la sangre de Kiss fue a parar a otros trabajos que tuvieron que imprimir antes del mencionado cómic.

En esos talleres se imprimían revistas como Time, People y Reader’s Digest, entre otros muchos productos. Cuando los miembros de nuestra banda vertieron su sangre en la tinta la siguiente edición que había que entregar era Sports Illustrated, de forma que todo parece indicar que los aficionados al deporte que compraron la edición de mayo del 77 de la famosa revista deportiva son los que tuvieron en sus manos, sin saberlo, el ADN de la banda de las caras pintadas.

Otros aseguran que la sangre fue a parar, ciertamente, al cómic protagonizado por nuestros músicos con lo que se consiguió el objetivo que se habían propuesto en Marvel.

Sea como fuere y, ante la más que probable imposibilidad de saber qué fue realmente lo que sucedió, lo único que podemos hacer es escuchar y disfrutar de esta auténtica pieza icónica y especial de la historia de la música rock.

¡Salud y larga vida al rock, al cómic, a sus ejecutantes y artistas y a todos sus seguidores y aficionados!

lunes, 9 de diciembre de 2024

Exoplaneta - Arde Bogotá




Cuando todos se vayan


Cuando todos se vayan a otros planetas

yo quedaré en la ciudad abandonada

bebiendo un último vaso de cerveza,
y luego volveré al pueblo donde siempre regreso
como el borracho a la taberna
y el niño a cabalgar
en el balancín roto.
Y en el pueblo no tendré nada que hacer,
sino echarme luciérnagas a los bolsillos
o caminar a orillas de rieles oxidados
o sentarme en el roído mostrador de un almacén
para hablar con antiguos compañeros de escuela.

Como una araña que recorre
los mismos hilos de su red
caminaré sin prisa por las calles
invadidas de malezas
mirando los palomares
que se vienen abajo,
hasta llegar a mi casa
donde me encerraré a escuchar
discos de un cantante de 1930
sin cuidarme jamás de mirar
los caminos infinitos
trazados por los cohetes en el espacio.

Jorge Teillier (Chile, 1935-1996)


jueves, 5 de diciembre de 2024

Have I Told You Lately - Rod Stewart




Mi abuela, ya levantada antes que todos, me daba una gran taza de café con trozos de pan y me preguntaba si había dormido bien. Si le contaba algún mal sueño nacido de las historias del abuelo, ella siempre me tranquilizaba: No hagas caso, en sueños no hay firmeza. Pensaba entonces que ella, aunque también fuese una mujer muy sabia, no alcanzaba las alturas de mi abuelo, que tumbado debajo de la higuera, con el nieto José al lado, era capaz de poner el universo en movimiento apenas con dos palabras. Muchos años después, cuando él ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, vine a comprender que también la abuela creía en los sueños. Otra cosa no podría significar que una noche sentada ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores, hubiese dicho estas palabras: El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir. No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesado y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviera recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, el consuelo de la belleza revelada, justo allí en su casa, tan especial en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bello, gente como mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver.

José Saramago
Fragmento del discurso de aceptación del Nobel de Literatura

domingo, 1 de diciembre de 2024

Make me wanna die - The Pretty Reckless



Aunque vivieses tres o treinta mil años, no olvides jamás que nadie pierde más vida que la que tiene, ni goza de otra vida distinta de la que pierde. Así pues, la vida más larga y la más corta vienen a ser lo mismo. El presente es de igual duración para todos y lo que se pierde es también igual y, en definitiva, sin importancia. En cambio, no podríamos perder ni el pasado ni lo venidero, porque ¿acaso se le puede arrebatar a uno lo que no tiene? Acuérdate de estas dos verdades: la una, que todo exteriormente es de idéntico aspecto, que pasa por los mismos ciclos y que es indiferente ver el mismo espectáculo durante un siglo o dos que por toda la eternidad; la otra, que el que muere muy joven pierde igual que otro que ha vivido muchos años. Ambos pierden solo el instante presente, que es el único que poseen, puesto que no podrían perder lo que no tienen.

Marco Aurelio (Meditaciones)

jueves, 28 de noviembre de 2024

Que sera, sera - Pixies



 
















 El futuro


Pero el futuro es diferente
al porvenir que se adivina lejos,
terreno mágico, dilatada esfera
que el largo brazo del deseo roza,
bola brillante que los ojos sueñan,
compartida estancia
de la esperanza y de la decepción, oscura
patria
de la ilusión y el llanto
que los astros predicen
y el corazón espera
y siempre, siempre, siempre está distante.

Pero el futuro es otra cosa, pienso:
tiempo de verbo en marcha, acción, combate,
movimiento buscado hacia la vida,
quilla de barco que golpea el agua
y se esfuerza en abrir entre las olas
la brecha exacta que el timón ordena.

En esa línea estoy, en esa honda
trayectoria de lucha y agonía,
contenido en el túnel o trinchera
que con mis manos abro, cierro, o dejo,
obedeciendo al corazón, que manda,
empuja, determina, exige, busca.

¡Futuro mío...! Corazón lejano
que lo dictaste ayer:
no te avergüences.
Hoy es el resultado de tu sangre,
dolor que reconozco, luz que admito,
sufrimiento que asumo,
amor que intento.

Pero nada es aún definitivo.
Mañana he decidido ir adelante,
y avanzaré,
mañana me dispongo a estar contento,
mañana te amaré, mañana
y tarde,
mañana no será lo que Dios quiera.
Mañana gris, o luminosa, o fría,
que unas manos modelan en el viento,
que unos puños dibujan en el aire.

Ángel González (Oviedo, 1925-Madrid, 2008)


domingo, 24 de noviembre de 2024

Ride like the wind - Christopher Cross




Era finales de diciembre de 1979 cuando un tipo algo gordito, con pelo rizado,  con barba  de emperador romano y con su guitarra al hombro, hacía su debut con un disco llamado como él mismo. Su tema de presentación, el que suena en la entrada de hoy, comenzó a sonar a todas horas en todas las radios del mundo. De repente se encontró en la cima del mundo y en el año 1980 se llevó a su casa nada menos que 5 premios Grammy a pesar de contar con una competencia brutal de gente como Queen, Paul McCartney, Pink Floyd, Blondie o Billy Joel que ese año presentaban producciones  de gran calidad.

En 1983 publicaría su segundo disco que, aunque consiguió ser disco de oro, no logró ni siquiera aproximarse al pelotazo que supuso su álbum de debut. Su segundo trabajo contó con colaboraciones extraordinarias como Don Henley, J.D. Souther y casi todos los componentes de Toto, entre otros.

En medio de ambos trabajos había compuesto la canción "Arthur's Theme (Best That You Can Do)", parte de la banda sonora de la película "Arthur", protagonizada por Dudley Moore y, a la postre, ganadora del Óscar a la mejor canción original de 1981.

Después de esos años locos repletos de éxito y fama, desapareció del foco mediático y, aunque siguieron sonando sus temas de siempre, parecía que había abandonado el mundo de la música aunque, en realidad, ha seguido grabando y publicando discos aunque ninguno ha tenido cierta repercusión en los circuitos. En 2017 lanzó su, hasta ahora, último trabajo discográfico.

El propio Christopher reconocía que, en un viaje por Texas, su estado natal, consumió un poco de ácido y se le ocurrió la idea de la canción que cuenta la huida de un criminal, condenado a muerte, a México. Según los expertos, en su afán de etiquetarlo todo, el tema es considerado una auténtica joya del soft-rock.

En definitiva, hoy nos acercamos a la historia de un hombre al que la fama le dio la espalda, aunque también pudiera ser que, voluntariamente, escapara de ella pues, el bueno de Cross, siempre ha dicho que quiere ser recordado como un músico de calidad y honesto, con él mismo y con su música.

Particularmente, los primeros 40 segundos de la canción, hasta que comienza a sonar la letra del tema, siempre me han recordado a una serie o película de policías de, por ejemplo San Francisco, de los años 80, con los coches de policía circulando por las calles nocturnas y observando a la fauna que se mueve por las aceras y sale y entra de los garitos y clubs que pueblan la urbe... (no sé, pero es lo que se me viene a la mente cuando comienza a sonar nuestro temazo de hoy 😊).

¡Salud, que disfrutéis de la música y que os acerquéis todo lo posible al éxito en la vida sin que os arrolle y os lleve por delante!

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Una lágrima en el suelo - Barricada




 





















 Ferrocarril de Matallana


A las ocho del día en febrero
aún es de noche.

Subimos a este tren algunos hombres
por motivos diversos.

No hay aún luz en los vagones, sólo
oscuridad y aliento.

No nos vemos los rostros pero sentimos
la compañía y el silencio.

En el andén estalla la campana.
Nos sobresalta la crueldad de un silbido.
El tren arranca. Todo vuelve
a su antiguo sentido.

Nos dan la luz amarillenta y floja.
Salimos
de la oscuridad como del sueño:
torpemente vivos.

Y ahora empezaremos a mirarnos
como hombres distintos:
amaríamos a éste, pero a aquél
nunca le amaríamos.

Sin embargo, la luz debiera ser
quien nos hiciese amigos.

Éste es un tren de campesinos viejos
y de mineros jóvenes.

Se ve algo que une
más que la sangre y la amistad.

Es una cosa del cuerpo y del alma.
Es grande y dolorosa.
Pero se está haciendo de día.

Ahora ya se puede ver la tierra

oscura bajo el hielo. Es
hermosa la tierra en febrero.
Vemos los montes todavía en sombra,
los robles, del mismo color del monte,
la yerba vieja sepultada en escarcha
y, sobre lomas, las tierras de trabajo:
cada surco endurecido por el río
como la resistencia de los pobres.

Rectos y oscuros, los chopos
llenan de serenidad las riberas
y, cerca de ellos, bajo el pueblo, el río
desciende azul y lleno de soledad.

Cruzan los pueblos de sonido humilde
—Pardavé, Pedrún, Matueca—;
las casas montan las paredes tristes
sobre el espacio de las huertas;
vemos las calles en silencio, vemos
la iglesia muda y las cerradas puertas.
Esto es un pueblo; se construye a base
de paciencia y tierra.

Cuando bajo del tren, siento frío
en medio de tanta verdad,
y ya entiendo, sin pensar, muchas cosas.
Comprendo, por ejemplo,
la belleza de España.

España es también una tierra,
pero una tierra sólo no es un país;
un país es la tierra y sus hombres.
Y un país sólo no es una patria;
una patria es, amigos, un país con justicia.

ANTONIO GAMONEDA (Oviedo, 1931)


sábado, 16 de noviembre de 2024

November tale - The Waterboys




Noviembre, 1989

Fuiste el principio de todas las cosas
Nos hiciste la vida imposible, te quisimos nada más verte
Fuiste fuerte; atravesaste las gaviotas en vuelo pleno
Nos partiste como el rayo al árbol
Tuvimos que crecer en la unidad de relatos, unas viejas revistas de ciencia ficción de los 70, un pintalabios pasado que encontramos en un cajón
Hablaste, tú, hablaste en el lenguaje secreto de las cosas y como consecuencia nos vimos obligados a entenderte
Lloviste mucho y eso en parte hizo una diferencia con todo lo que pasaría después y que solo podríamos comparar contigo
Pintamos con lápices de colores para ti una casa, un hogar. Todo lo rechazaste, no quisiste nada de nosotros
Nos exigiste los mayores sacrificios
Hubo cosas que no te dijimos por vergüenza, por culpa
Nos diste de beber
Nos diste de comer de tu mesa pero no nos dijiste qué estaba envenenado en los platos
Nos enseñaste lo mucho que se parecía vivir a no vivir
Fuiste valiente
¿Fuiste valiente?
Fuiste dulce
¿Fuiste dulce?
Nos raptaste; nos escapamos.
Había en ti una resistencia inhumana fruto del fuego
y de la sangre (pero siempre de otros)
Pergeñaste un plan: un hombre y una mujer se cruzan
en la calle sin mirarse.
Desde la ventana del autobús les miraste tú
y tú supiste qué ellos se amaban
Supiste cómo se sabe con quince años la 
ternura en la piel
No se habían dicho ni hola ni adiós

—ya no,
aún no,

quedaba demasiado por decir,

ellos no lo sabían—

Pero tú lo supiste
No volverían a cruzarse
O muy probablemente sí
Aunque no todo fue triste tampoco lo recuerdo
Todos los años 89 son así: traen una semilla
¿De qué?
Aún faltan años para saberlo.

Tania López García (Madrid, 1989)

martes, 12 de noviembre de 2024

La sirena varada - Héroes del silencio




Líneas de fuga

Huir lejos del odio y sus madrigueras

encendidos de pasión y búsquedas.

Huir por desesperaciones y refugios

con un equipaje de amor y desasosiego.

Huir hacia una hora sin puntos cardinales,

como equilibristas por el fino cordel de la cordura

o como mendigos que persiguen

un merecido corazón sobre la tierra.

Huir guiados por brújulas rotas.

Huir confiando en la fuga.

Huir para encontrarnos.


David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976)