Una mujer y
un hombre pueden, por ejemplo,
entrar en un hotel (ese templo escondido
que de ser invocado se aparece)
y amarse a plena luz del día.
Pero una mujer y un hombre deben antes
entrar en un cine, aunque jamás se enteren
de lo que pasa en la pantalla
y él mire la pelusa de durazno en su mejilla
y ella le oprima el muslo cuando sienta miedo.
O una mujer y un hombre pueden
salir a caminar y que la mano de él parezca
prolongación de la cintura de ella
y que entonces sea mayor la cadencia
del caminar de la mujer,
pues a eso sólo se parece
un barco bogando en altamar
en el umbral de la primavera.
O pagar el café ya frío cuando los ojos
y las manos han dicho sí mil veces.
Y ya sin tocarse, hacerse o decir nada,
una mujer y un hombre pueden, finalmente,
entrar en un hotel y darse el cuerpo,
dejar abierta la ventana para que pasen
la brisa caliente de los parques,
el rumor de los que salen del cine,
las campanas golpeando contra tazas,
la débil voz que va diciendo “así”.
Vicente Quirarte (1954,
Ciudad de México)
El neón de la esquina deja atrás la ventana, ilumina, entre sábanas, el sudor y la piel, dos cuerpos desnudos , enredados, se aman en el sórdido cuarto de un viejo motel. Comandante Ternura
Párese frente a su oponente. Debe estar bien enraizado al suelo. Lo más probable es que sean diferentes el uno del otro, pero no se asuste por esto, ya que ninguno es igual a ningún otro.
Poco importan las diferencias de estatura y tamaño, así que mírelo a los ojos fijamente aunque deba inclinar mucho la cabeza o alzarla muy por arriba de sus posibilidades, pegando el parietal a su espalda. Es válido ponerse en puntitas de pie, si es necesario, para mantener el contacto visual.
Es muy importante que recuerde alejarse de la rudeza o del enojo para esto. Debe tener en cuenta que al mirar debe hacerlo con ternura y con amor. Quédese así, mirándolo profundamente. Porque no es lo mismo ver que mirar.
Ahora abra los brazos lo más que pueda. Abra su pecho respirando profundo, abra las costillas; sienta cómo, de a poco, su cuerpo se relaja y se abre al otro.
Extienda los brazos paralelos al suelo dibujando una cruz con todo su cuerpo. Asegúrese de que estén bien estirados. Separe los dedos de las manos y estírelos. Es importante que se asegure de que este paso esté bien realizado, ya que es crucial para lo que sigue. No se olvide de seguir mirando los ojos de aquel otro.
Dé un paso al frente. Deben quedar pegados el uno con el otro. Baje la cabeza (o súbala, de ser necesario), póngala de costado y apóyela en el pecho que no le pertenece. Es decir, en el pecho del otro, pues en el suyo sería una tarea un tanto complicada y lo único que lograría sería distancia con respecto al otro cuerpo. Ahora cierre los brazos rodeándolo. Presiones con suavidad y acérquelo hacia su pecho.
Quédese así todo el tiempo que pueda, todo el tiempo que ambos lo necesiten. Y si se anima, apriételo un poquito más. Va a notar cómo sus hombros se acercan a sus orejas y, como por arte de magia, se le ven los dientes.
Lo ideal es que el otro responda de la misma manera, pero puede suceder que haya resistencia. No se rinda, siga insistiendo, no lo suelte. Poco a poco él se entregará. Es inevitable. Y puede que hasta a él también se le vean los dientes. No hable, sólo escuche los latidos de su corazón. Presione un poco más, pero no se olvide de hacerlo con ternura.
Pues bien: eso se llama ABRAZO.
El otro ya no es su oponente. Los dos ahora están materializando el amor.
Pd: Siga estas instrucciones al pie de la letra cada vez que le sea necesario, tanto a usted como a algún otro. Hágalo para consolar a alguien, para reconciliarse luego de alguna pelea, para mantener el calor en invierno, para dormir o para lo que se le ocurra en cualquier momento y lugar. Incluso puede hacerlo sin ninguna razón. Y no se va a arrepentir.
El pasado 22 de Enero se cumplieron 88 años del nacimiento de Sam Cooke.
El que fuera considerado Rey del Soul (comparte su trono con Ottis Redding) sin embargo, murió muchos años antes, un 11 de Diciembre de 1964, en un motel de la ciudad de Los Angeles.
Resultó tiroteado en el pecho, en circunstancias que nunca se han aclarado suficientemente.
La versión oficial es que Sam Cooke intentó violar a una aspirante a actriz llamada Lisa Boyer y recibió varios disparos por parte de la encargada del motel, Bertha Lee Franklin que salió en defensa de Lisa y de ella misma al ser atacada por Cooke.
La familia materna del cantante nunca se creyó esta versión y contrató un detective privado que sacó a la luz información que, al menos hace pensar que la versión de la policia plantea algunos interrogantes. Lisa Boyer salía con Sam Cooke desde hacía tres semanas, luego ¿por qué querría violarla?, la encargada del motel cambió su versión de los hechos en, al menos, cuatro ocasiones y 18 meses después sería asesinada, hecho que continua siendo un misterio.El cantante presentaba un solo disparo en el pecho que lo mató de forma fulminante, como si hubiera sido realizado por un profesional y no por una mujer, encargada de un motel, presa del pánico defendiéndose del ataque de un hombre. Años después, en 1995, la gran Etta James en su autobiografía escribía que tuvo ocasión de ver el cadáver de Sam Cooke antes de que cerraran el ataúd y presentaba señales de haber recibido una paliza (la cabeza casi despegada del cuerpo, las manos estaban
descoyuntadas, la nariz estaba hundida y tenía dos cicatrices tremendas
en la cabeza).
Sam Cooke siempre fué muy activo en la lucha por la defensa de los derechos civiles de la población negra y no tenía buenas relaciones con Malcolm X y su movimiento. Poco antes de su muerte había despedido a su representante, que era asesor económico de Malcolm X, y fué sustituido por Allen Klein (fué mánager de The Beatles y The Rolling Stones) que poco después de la desaparición del rey del soul compró a la esposa de este, Bárbara Cooke, los derechos de las canciones del cantante por poco más de 100.000 dólares. En resumen, parece que detrás del asesinato de Sam Cooke se escondían oscuros intereses económicos y políticos , la mafia de la industria discográfica se encontraba de por medio y nunca interesó demasiado que su muerte fuera aclarada convenientemente.
La música es maravillosa y tiene un poder tremendo pero cuando aparece el poderoso señor dinero y su cohorte de sicarios todo debe plegarse a sus intereses y a sus deseos y, la verdad, entre otras muchas cosas, es un valor afectado de inmediato. En fin, disfrutad de este maravilloso mundo y alejaos de las emanaciones tóxicas del dinero y sus esclavos. ¡Salud y música, siempre!
La ley es tela de araña, y en mi ignorancia lo
explico,
no la tema el hombre rico, no la tema el que mande, pues la rompe el bicho grande y sólo enrieda a los chicos.
Es la ley como la lluvia, nunca puede ser pareja,
el que la aguanta se queja, más el asunto es sencillo,
la ley es como el cuchillo, no ofiende a quien lo maneja.
Le suelen llamar espada y el nombre le sienta bien,
los que la manejan ven en dónde han de dar el tajo,
le cae a quién se halle abajo, y corta sin ver a quién.
Hay muchos que son doctores, y de su ciencia no dudo,
mas yo que soy hombre rudo, y aunque de esto poco entiendo
diariamente estoy viendo que aplican la del embudo.
"El gaucho Martín Fierro" de José Hernández (Buenos Aires, 1834-1886)
Las leyes son para que las cumplan los pobres.
Las leyes son hechas por los ricos para poner un poco de orden a la
explotación.
Los pobres son los únicos cumplidores de leyes de la historia.
Cuando los pobres hagan las leyes ya no habrá ricos.
Esperé a que se apagara un poco el ruido de todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza no hubiese sucedido nada de esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser un alumno agradecido. Un abrazo con todas mis fuerzas,
Albert Camus
Esta es la carta que escribió Albert Camus a su maestro de Primaria, el sr. Louis Germain, tras haber recibido el Premio Nobel de Literatura, en agradecimiento por el trato que le dispensó siendo un niño y por haber despertado en él la curiosidad y el ansia de aprender.
Este gesto de un escritor en la cima de su carrera literaria hacia un simple maestro de escuela demuestra los valores morales de Camus y la importancia que tuvieron en su vida las enseñanzas de ese profesor que lo marcó para siempre.
Que siempre seamos conscientes de la importancia de la educación en el desarrollo personal del hombre y de la labor importantísima y nunca suficientemente reconocida que desarrollan esos maestros anónimos que con sus enseñanzas y, sobre todo, con su ejemplo consiguen inculcar en los niños los valores que los convertirán en ciudadanos honrados y honestos, en buenas personas.
A ver si es posible que los gobiernos entiendan la importancia de la educación y elaboren de una vez por todas una ley de educación estable y una escuela pública y de calidad contando con los profesionales del sector, dejando a un lado los intereses políticos y partidistas para formar ciudadanos libres y con criterio y no borregos que depositen su voto en la urna cada vez que se les convoque.
¡Salud y que viva la escuela pública y los maestros!
La canción que ambienta hoy el blog, es un clásico del blues y fué compuesta y grabada por Robert Johnson en noviembre de 1936. Es una variación de "Kokomo blues" muy popular en aquellos años y que hacía referencia a la ciudad de Kokomo en Indiana.
Robert Johnson añadió algunos arreglos al tema y cambió Kokomo por Chicago alcanzando tal popularidad que la canción se acabó convirtiendo en uno de los himnos de la ciudad del estado de Illinois.
En la letra original hay una referencia a California que muchos atribuyen a un error geográfico del compositor pero otros entienden que California era un símbolo de libertad y prosperidad para los negros que intentaban huir del racismo y la miseria de los estados sureños, e incluso se dice que Johnson se refiere a Puerto Chicago en California donde vivía un pariente suyo.
Lo único que sabemos a ciencia cierta es que es uno de los blues más versionados de la historia de la música. Tal vez la versión más famosa es la que John Belushi y Dan Aykroyd nos traen hoy, pero gente como Eric Clapton, Fletwood Mac, Steve Ray Vaughan, Status Quo, B.B. King y algunos más, se han sentido atraidos por los acordes de este blues inmortal. Otra canción famosa de este bluesman de Mississippi, del que no existen muchas grabaciones, es "Crossroads blues" que en los años 60 fué versionada por Eric Clapton y su Cream y que, a buen seguro, sonará en el blog en algún momento.
Robert Johson murió a los 27 años de edad víctima de un whisky envenenado y no tenemos constancia de que visitara alguna vez la ciudad de los vientos, pero siempre nos quedará su música para viajar al lugar deseado.
Bob Dylan decía que la respuesta siempre se halla en el viento, así que os deseo salud y que el viento os traiga la respuesta y si no, que hinche las velas de vuestro destino y os lleve, de regreso, al puerto del dulce hogar.
Es hora de que los adultos reconozcamos que lo más agradable que tiene la Navidad es la oportunidad que ella nos brinda para poder regresar, impunemente, a la época en que el mundo podía echarse a andar con sólo enroscar la cuerda de un juguete mecánico.
Los niños, durmiendo con un ojo y vigilando con otro la sigilosa llegada del Niño Dios, despiertan a medianoche sobresaltados. Para ellos ha amanecido realmente. Porque para los niños, en la Nochebuena, el amanecer no es la salida del sol sino la llegada de los juguetes.
Las personas grandes han inventado el veinticinco de diciembre para jugar con los cachivaches que el Niño Dios ha traído a los pequeños. A las doce de la Nochebuena, los adultos andan por la casa, midiendo la lenta y esperanzada respiración de los niños, sin poder contener los deseos de dar un fuerte redoble de tambor o sentarse a tocar en la sala el caramillo mecánico que ha permanecido en el armario desde la última quincena.
Fragmentos de “Juguetes para adultos”. El Heraldo, diciembre 1950
Mientras sigan llegando tarjetas no es posible admitir que ha pasado la Navidad. Para la mayoría, tal vez para la casi totalidad de los cristianos, la Navidad es una fecha con su ambiente y su ángel. Pero para alguien debe ser el recibo de una tarjeta franqueada en una remota oficina de correos de ultramar y para quien piense y sienta de ese modo la Navidad no habrá terminado mientras haya tarjetas atrasadas.
Navidad en Febrero. El Espectador, febrero 1955
La pérdida de la inocencia me enseñó al mismo tiempo que no era el Niño Dios quien nos traía los juguetes en la Navidad, pero tuve el cuidado de no decirlo. A los diez años, mi padre me lo reveló como un secreto de adultos, porque daba por hecho que lo sabía, y me llevó a las tiendas de la Nochebuena para escoger los juguetes de mis hermanos. Lo mismo me había sucedido con el misterio del parto antes de asistir al de Matilde Amenta: me atoraba de risa cuando decían que a los niños los traía de París una cigüeña.
Vivir para contarla, 2002´
Gabriel García Márquez (Aracataca, 1927-Ciudad de México,2014)