lunes, 24 de diciembre de 2018

Merry Christmas baby - Elvis Presley




A lo largo de la historia de la música rock han sido muchos los artistas que han grabado canciones e incluso discos enteros dedicados a la Navidad. No dudo de la fe y de las creencias de dichos artistas pero es fácil suponer que muchos de ellos han intentado aprovechar la espiral consumista que nos invade al llegar estas fechas, para multiplicar sus beneficios a través de las ventas y derechos de autor.

En octubre de 1971 Elvis publicaba "Elvis sings The Wonderful World of Christmas" que constituía su segundo disco dedicado a la navidad. La canción que suena en la entrada de hoy fue lanzada un mes después como sencillo de dicho álbum.

La canción es un clásico de rhythm and blues, cuyos autores son Lou Baxter y Johnny Moore y que fue grabada por primera vez en 1947. La letra habla fundamentalmente de sentirse bien amando y escuchando música en la radio y besando a su amada debajo del muérdago. Un mensaje del rey sobre la importancia del amor para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás.

Esta noche cuando escuchéis (o no) el mensaje del otro rey (el impuesto) lleno de palabras rimbombantes y vacías de contenido, absolutamente alejadas de la realidad de este pais (probablemente nos hablará de la unidad de España y de la igualdad ante la justicia...ja, ja, ja y de otras mentiras que ni él mismo se cree y que pretende que nosotros creamos, ¡que ganas de república, coño!) acordaos del mensaje del verdadero rey y brindad y abrazad a vuestros seres queridos y disfrutad de una auténtica noche buena.

Decía Octavio Paz que el amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos, pues eso ¡salud y mucho amor para todos !

¡Feliz Navidad!


viernes, 21 de diciembre de 2018

Human wheels - John Mellencamp




- Dime Sancho: ¿no has visto tú representar alguna comedia adonde se introducen reyes, emperadores y pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace de rufián, otro de embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro el enamorado simple; y acabada la comedia y desnudándose de los vestidos della, quedan todos los recitantes iguales.

- Sí he visto- respondió Sancho.

-Pues lo mesmo- dijo don Quijote- acontece en la comedia y trato deste mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero en llegando el fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedaban iguales en sepultura.

- Brava comparación- dijo Sancho-, aunque no tan nueva, que yo no la haya oído muchas veces, como aquella del juego de ajedrez, que mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.

- Cada día Sancho- dijo don Quijote- te vas haciendo menos simple y más discreto.

- Sí, que algo se me ha de pegar de la discrección de vuestra merced -respondió Sancho-: que las tierras que de suyo son estériles y secas, estercolándolas y cultivándolas vienen a dar buenos frutos.

Fragmento de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" 
de Miguel de Cervantes


martes, 18 de diciembre de 2018

Graceland - Paul Simon




Home

Nadie deja su hogar a no ser
que su hogar sea la boca de un tiburón.
Solo corres hacia la frontera
cuando ves toda la ciudad
corriendo también
tu vecinos corren más rápido
que tú, el chico con el que fuiste al colegio
que te besó hasta el vértigo
detrás de la vieja fábrica
sostiene una pistola más grande que su cuerpo,
solo dejas tu hogar
cuando el hogar no deja que te quedes
nadie deja su hogar a no ser que el hogar
te persiga, con fuego bajo los pies,
sangre caliente en tu vientre.
No es algo que nunca pensaste en
hacer, y cuando lo hiciste,
llevaste el himno bajo tu aliento,
esperando a llegar al lavabo del aeropuerto
para romper tu pasaporte y tragártelo,
con cada bocado de papel dejando claro
que no volverías.
Tienes que entender
que nadie pone a sus hijos en un barco
a no ser que el agua sea más segura que la tierra.
quién escogería pasar días
y noches en el estómago de un camión
a no ser que las millas de viaje
signifiquen algo más que el viaje.
Nadie escogería reptar bajo alambradas
ni ser golpeado hasta que la sombra te deje,
violado, ahogado, obligado a estar en el fondo
del barco porque eres más oscuro, ser vendido,
pasar hambre, disparado en la frontera como un animal enfermo,
ser compadecido, perder tu nombre, perder tu familia,
pasar uno o dos o diez años en un campo de refugiados,
donde te desnudan y registran, encuentras una cárcel allá donde vas
y si sobrevives y te saludan en el otro lado
con volved a casa negros, refugiados,
sucios inmigrantes, buscadores de asilo
vienen a llevarse lo que es nuestro,
negros con sus manos extendidas,
huelen raro, salvajes,
mira lo que hicieron con su país,
¿qué harán con el nuestro?
Las miradas sucias en la calle
son más suaves que un miembro arrancado,
la indignidad de la vida diaria
es más tierna que catorce hombres que
se parecen a tu padre, entre
tus piernas, los insultos son más fáciles de tragar
que las ruinas, que el cuerpo de tu hijo en pedazos...
Por ahora olvida el orgullo
tu supervivencia es más importante.
Quiero ir a casa, pero el hogar es la boca de un tiburón
el hogar es el cañón de una pistola
y nadie dejaría su hogar
a no ser que el hogar te persiguiera hasta la costa
a no ser que el hogar te dijera
que dejaras lo que no puedas dejar atrás,
aunque sea humano.
Nadie deja el hogar hasta que el hogar
es una voz híumeda en tu oído
que te dice
vete, aléjate corriendo de mí, no sé en qué
me he convertido.

Warsan Shire  (Kenia, 1988)


En este tiempo de regresos me gustaría que la entrada de hoy sea un homenaje para todos los que esperan el regreso de alguien, para todos los que regresan, para todos los que no pueden regresar pero algún día esperan hacerlo y sobre todo para los que nunca podrán regresar porque, obligados a dejar su casa, alguien o algo les arrebató esa posibilidad, para siempre.


viernes, 14 de diciembre de 2018

The show must go on - Queen




El pasado miércoles fuí, por fin, a ver Bohemian Rhapsody, aprovechando el día del espectador (a ver cuando se dan cuenta los señores que establecen el precio de los cines que si bajaran estos, la afluencia sería mayor todos los días y sus beneficios, muy posiblemente, aumentarían).

Más allá de la fidelidad de la película con la historia real y de que sea una versión más o menos edulcorada de la vida personal de una leyenda de la música rock, lo cierto es que si eres fan de Queen, el film supone un baño de música y de mito que te pone un nudo en la garganta y te da un masaje reconfortante para el alma.

Decía Galileo Galilei que la génesis del genio está en la pasión, y pasión desbordada es lo que ponía Farrokh Bulsara en su vida y en su música. Esa pasión lo llevó a convertirse en una leyenda del rock llamada Freddie Mercury.

El tema que ambienta la entrada de hoy puede considerarse su epitafio y fue compuesta por el guitarrista Brian May en 1991 cuando la enfermedad dejaba claras muestras de que  se llevaría a Freddie a la tumba.

El grupo quiso que fuera un homenaje en vida a su cantante y líder y que contara con la participación de su talento y su portentosa voz.

La canción salió al mercado seis semanas antes de la muerte de Mercury y en el lado B del disco figuraba "Keep yourself alive" (Mantente vivo) que fué el primer sencillo que lanzó Queen en 1973.

De esta manera se cerraba el círculo, el primer gran éxito de la banda y el último en que les acompañaría la voz de Farrokh. Entre ambos, una carrera que consiguió que Mercury viva para siempre, que Queen forme parte esencial de la música rock y que, lo que podría considerarse un lema en la vida de un mito, dé lugar a un temazo como el que suena.

¡Salud y  que el espectáculo continue..., por siempre!

lunes, 10 de diciembre de 2018

I am what i am - Gloria Gaynor




¿Qué cuántos años tengo?

¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo
otros “que estoy en el apogeo”.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!…
¡Estás muy viejo, ya no podrás!…
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
y otras… es un remanso de paz, como el atardecer en la playa..
¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas…
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más!
Pues lo que importa: ¡es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos
¿Qué cuántos años tengo?
¡Eso!… ¿A quién le importa?
Tengo los años necesarios para perder ya el miedo
y hacer lo que quiero y siento!

Qué importa cuántos años tengo.
o cuántos espero, si con los años que tengo,
¡¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!!

José Saramago (1922-2010)


viernes, 7 de diciembre de 2018

(I don't know why) but i do - Clarence Henry




«Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde el corazón te lleve.»

Susanna Tamaro (Donde el corazón te lleve)


lunes, 3 de diciembre de 2018

Barracuda - Heart



Comenzamos semana, y con ella encaramos la recta final del año, con corazón, que es el que ponen las hermanas Wilson en su nombre y sobre todo en su música. Esa energía y esa pasión espero que nos sirva para afrontar la vorágine navideña que se avecina y de la que resulta difícil escapar.

Cuando a principios de los 70 las hermanas Ann y Nancy Wilson formaron el grupo Heart no imaginaban que,  cuarenta años después, serían incluidas en el Salón de la Fama del Rockandroll con todos los honores y con todo merecimiento. Desde ese día han alternado periodos de éxito y de mucha actividad con otros más grises y de menos energía. Los únicos miembros que han permanecido siempre en el  grupo son las hermanas Wilson.

El tema que suena hoy en el blog forma parte del álbum "Little Queen" de 1978, que fué el primero que grabaron con la compañía Portrait tras abandonar su anterior sello discográfico Mushroom. Ann y Nancy se enteraron de que dicha compañía había propagado el rumor de que ambas eran amantes para conseguir aumentar la venta de discos.

Con la rabia y el cabreo de esa noticia escribieron "Barracuda", temazo en el que describen a sus anteriores promotores musicales como seres hipócritas, ávidos de dinero y sin escrúpulos que son capaces de atacar a cualquiera y a todo lo que se ponga en su camino al olor del dinero, igual que hacen las barracudas al olor de la sangre.

En venganza Mushroom Records las demandó y sacó al mercado el disco "Magazine" con grabaciones que Heart habían desechado de su primer disco.

"Escribimos Barracuda a finales de los 70 como un ataque mordaz contra la naturaleza corporativa y sin alma del negocio de la música, especialmente para las mujeres" declararon en 2008 las hermanas rebeldes y cañeras de Heart.

Muchos años después cuando el Partido Republicano  de Estados Unidos utilizó la canción para la campaña de Sarah Palin, las Wilson protestaron alegando que la candidata no representaba, de ninguna manera, a las mujeres norteamericanas.

La canción, como todos las clásicos, ha tenido numerosas versiones por parte de gente muy diversa y el mensaje de que las mujeres tienen muchas más dificultades que los hombres para moverse en este mundo de depredadores, desgraciadamente sigue muy vigente, tal vez más aún que en los años en que fué compuesta.

¡Salud, que disfrutéis del temazo de hoy y que su energía os ayude a escapar de una pieza, y con vuestros principios intactos, de las barracudas que, a buen seguro, os encontraréis en el camino!
 

viernes, 30 de noviembre de 2018

MK Ultra - Muse




« ¡Ya empezó! ¡Un motín!, pensó. Por fin, los proles se sacudían el yugo; pero cuando llegó al sitio de la aglomeración vio que una multitud de doscientas o trescientas mujeres se agolpaban sobre los puestos de un mercado callejero con expresiones tan trágicas como si fueran las pasajeras de un barco en trance de hundirse. En aquel momento, la desesperación general se quebró en innumerables peleas individuales. Por lo visto, en uno de los puestos habían estado vendiendo sartenes de lata. Eran utensilios muy malos, pero los cacharros de cocina eran siempre de casi imposible adquisición. Por fin, había llegado una provisión inesperadamente. Las mujeres que lograron adquirir alguna sartén fueron atacadas por las demás y trataban de escaparse con sus trofeos mientras que las otras las rodeaban y acusaban de favoritismo a la vendedora. Aseguraban que tenía más en reserva.

Aumentaron los chillidos. Dos mujeres, una de ellas con el pelo suelto, se habían apoderado de la misma sartén y cada una intentaba quitársela a la otra. Tiraron cada una por su lado hasta que se rompió el mango. Winston las miró con asco. Sin embargo, ¡qué energías tan aterradoras había percibido él bajo aquella gritería! Y, en total, no eran más que dos o tres centenares de gargantas. ¿Por qué no protestarían así por cada cosa de verdadera importancia?

Escribió: Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema.»
...
«...En realidad, se sabía muy poco de los proles. Y no era necesario saber mucho de ellos. Mientras continuaran trabajando y teniendo hijos, sus demás actividades carecían de importancia. Dejándoles en libertad como ganado suelto en la pampa de la Argentina, tenían un estilo de vida que parecía serles natural. Se regían por normas ancestrales. Nacían, crecían en el arroyo, empezaban a trabajar a los doce años, pasaban por un breve período de belleza y deseo sexual, se casaban a los veinte años, empezaban a envejecer a los treinta y se morían casi todos ellos hacia los sesenta años. El duro trabajo físico, el cuidado del hogar y de los hijos, las mezquinas peleas entre vecinos, el cine, el fútbol, la cerveza y sobre todo, el juego, llenaban su horizonte mental. No era dificil mantenerlos a raya. Unos cuantos agentes de la Policía del Pensamiento circulaban entre ellos, esparciendo rumores falsos y eliminando a los pocos considerados capaces de convertirse en peligrosos; pero no se intentaba adoctrinarlos con la ideología del Partido. No era deseable que los proles tuvieran sentimientos políticos intensos. Todo lo que se les pedía era un patriotismo primitivo al que se recurría en caso de necesidad para que trabajaran horas extraordinarias o aceptaran raciones más pequeñas. E incluso cuando cundía entre ellos el descontento, como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, por carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente."

        Fragmentos de "1984" de George Orwell

El proyecto MK Ultra era un programa de la CIA, ilegal y secreto (como casi todo lo que hace la CIA) basado en el control mental y destinado a encontrar nuevas sustancias y procedimientos para utilizarlos en interrogatorios como método de tortura para conseguir que el torturado confesara lo que ellos quisieran (que fuera la verdad era secundario).Se supone que comenzó en la década de los 50 y que dejó de utilizarse en 1973, pero ¡vaya usted a saber!

El diccionario de la Real Academia de la Lengua define distopía como "Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana".

La distopía que nos propone George Orwell en "1984", publicado en 1948, describe una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana pero, ¿es ficticia?. Tal vez lo fuera en el momento de su publicación, pero a día de hoy en los inicios del siglo XXI, ¿podemos considerarla ficticia o era una descripción de un futuro relativamente lejano y que constituye nuestro presente?

Un auténtico visionario  el señor George Orwell...


¡Salud, música y que seamos siempre conscientes de que todos juntos tenemos la fuerza para mejorar las cosas, para cambiar el mundo!


martes, 27 de noviembre de 2018

Don`t speak - No Doubt




Hace tiempo

Recuerdo que una vez, cuando era niña,
me pareció que el mundo era un desierto.
Los pájaros nos habían abandonado para siempre:

las estrellas no tenían sentido,
y el mar no estaba ya en su sitio,
como si todo hubiera sido un sueño equivocado.

Sé que una vez, cuando era niña,
el mundo fue una tumba, un enorme agujero,
un socavón que se tragó a la vida,
un embudo por el que huyó el futuro.

Es cierto que una vez, allá, en la infancia,
oí el silencio como un grito de arena.
Se callaron las almas, los ríos y mis sienes,
se me calló la sangre, como si de improviso,
sin entender por qué, me hubiesen apagado.

Y el mundo ya no estaba, sólo quedaba yo:
un asombro tan triste como la triste muerte,
una extrañeza rara, húmeda, pegajosa.
Y un odio lacerante, una rabia homicida
que, paciente, ascendía hasta el pecho,
llegaba hasta los dientes haciéndolos crujir.

Es verdad, fue hace tiempo, cuando todo empezaba,
cuando el mundo tenía la dimensión de un hombre,
y yo estaba segura de que un día mi padre volvería
y mientras él cantaba ante su caballete
se quedarían quietos los barcos en el puerto
y la luna saldría con su cara de nata.

Pero no volvió nunca.
Sólo quedan sus cuadros,
sus paisajes, sus barcas,
la luz mediterránea que había en sus pinceles
y una niña que espera en un muelle lejano
y una mujer que sabe que los muertos no mueren.


Francisca Aguirre Benito (Alicante, 1930)
Premio Nacional de las Letras Españolas 2018


viernes, 23 de noviembre de 2018

While my guitar gently weeps - George Harrison




El 22 de Noviembre de 1968 se publicó el álbum blanco de The Beatles llamado así pues su portada es totalmente blanca y sólo aparece el nombre de la banda en relieve (en las primeras ediciones se incluía un nº de serie que correspondía con su orden de fabricación).

Es el noveno disco de estudio de los chicos de Liverpool y se grabó entre Mayo y Octubre del 68. Las canciones, en su gran mayoría habían sido compuestas entre Marzo y Abril del mismo año en un curso de meditación trascendental que realizaron en India.

El periodo de grabación resultó bastante ajetreado, George Martin se fué de vacaciones durante un tiempo, el ingeniero de sonido dimitió, Ringo Star abandonó la banda durante unos días (de hecho en "Dear prudence" y en algún tema más  la batería que suena es tocada por Paul McCartney) y las disputas y discusiones fueron frecuentes entre los cuatro miembros del grupo. De hecho, a pesar de que posteriormente publicaron tres discos más, esos días constituyen el principio del fin de The Beatles y en 1970 se separarían definitivamente pasando a ser historia viva del rock and roll.

Durante las sesiones de grabación comenzó a aparecer por el estudio la nueva novia de Lennon, Yoko Ono, que, en opinión de muchos, resultó ser el factor definitivo para el final de una de las bandas, si no la , más grandes de la historia.

El disco se lanzó como doble álbum y está considerado como el más atrevido de la discografía del grupo pues toca diversos estilos de música convirtiéndose en un disco mítico.

La canción que suena en la entrada de hoy fué compuesta por George Harrison y la segunda guitarra está tocada por Eric Clapton que fué invitado por George a la grabación. Aunque en un principio Clapton se mostró un poco renuente a participar en el proyecto, finalmente accedió y luego la guitarra con la que grabó el tema se la regaló a Harrison que la bautizó con el nombre de Lucy.

Aunque la versión de hoy no es la del disco y es cierto que falta Lennon y MCCartney, creo que la banda que la interpreta no está nada mal si tenemos en cuenta que está formada por George Harrison y Ringo Star acompañados por Eric Clapton y Jeff Lyne a la guitarra, Ray Cooper y Phil Collins a la batería, Mark King al bajo y Elton John y Jool Holland al piano. Es de un concierto de 1987 realizado para The Princes Trust (organización benéfica del Reino Unido fundada por el príncipe Carlos en 1976).

Como curiosidad, si queréis podéis escuchar aquí  una versión acústica de George Harrison que vió la luz muchos años después y que, posiblemente sea como la concibió en el momento de su composición el beatle discreto (mi preferido, por cierto).

¡Salud y que al ritmo del llanto suave de su guitarra disfrutéis de un tema y de un álbum históricos!