martes, 20 de noviembre de 2018

Baby can i hold you – Tracy Chapman



Fortuna

Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.
No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos.
  


                             Ida Vitale (Montevideo, 1923)


En las Elecciones Generales celebradas en España el 19 de Noviembre de 1933 pudieron, por primera vez, ejercer su derecho al voto las mujeres.

Después de una larga lucha de mucha gente se consiguió lo que hoy en día nos parece normal, hasta entonces lo normal era todo lo contrario.

Aún quedan muchas cosas consideradas normales que no debieran serlo; la lucha continua.

La entrada de hoy, hecha integramente por mujeres, es un homenaje a todas las mujeres del mundo y del tiempo, que se atrevieron a levantar la voz y salirse del camino marcado para reclamar justicia y libertad.

¡Salud y que las mujeres sean las que gobiernen el mundo!


viernes, 16 de noviembre de 2018

Crises - Mike Oldfield



¿PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA?


"Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva, ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado, ni a la Iglesia, que tiene otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraria a nadie no es filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene éste uso: denunciar la bajeza del pensamiento en todas sus formas.

¿Existe alguna disciplina fuera de la filosofía que se proponga la crítica de todas las mistificaciones, sea cual sea su origen o su fin? Denunciar todas las ficciones sin las que las fuerzas reactivas (del resentimiento y la mala conciencia) no podrían prevalecer. Denunciar en la mistificación esa mezcla de bajeza y de estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y sus autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hacer hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la Moral o la Religión. Combatir el resentimiento y la mala conciencia que ocupan el lugar del pensamiento. ¿Quién a excepción de la filosofía se interesa por ello? La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa desmitificadora. Y, a éste respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean la estupidez y la bajeza serían mucho mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impidiera ir todo lo lejos que querrían. Le prohíbe respectivamente, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía. No les son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los prohíbe?

¿Quién les obliga (a los filósofos) a enmascararse, a adoptar aires nobles e inteligentes, aires de pensador? Ciertamente existe una mistificación propia de la filosofía; la imagen dogmática del pensamiento y la caricatura de la crítica lo demuestran. Pero la mistificación de la filosofía empieza a partir del momento en que ésta renuncia a su papel… desmitificador, y tiene en cuenta los poderes establecidos: cuando renuncia a detestar la estupidez, a denunciar la bajeza. (…) desde Lucrecio hasta los filósofos del siglo XVIII supieron del arte del pensar, un arte crítico. Supieron decirles a los hombres lo que ocultaba su mala conciencia y su resentimiento. Supieron oponerse a los valores y los poderes establecidos aunque no fuera más que por la imagen del hombre libre. Después de Lucrecio ¿cómo es posible aún pensar para qué sirve la filosofía?"

Gilles Deleuze («Nietzsche y la filosofía»)


martes, 13 de noviembre de 2018

Breaking the law - Judas Priest




Existen leyes injustas: ¿debemos estar contentos de cumplirlas, trabajar para sustituirlas, y obedecerlas hasta cuando lo hayamos logrado, o debemos incumplirlas desde el primer momento? Las personas, bajo un gobierno como el presente, piensan por lo general que deben esperar hasta haber convencido a la mayoría para cambiarlas. Creen que si oponen resistencia, el remedio sería peor que la enfermedad. Pero es culpa del gobierno que el remedio sea peor que la enfermedad. Es él quien lo hace peor. ¿Por qué no está más apto para prever y hacer una reforma? ¿Por qué no valora a su minoría sabia? ¿Por qué grita y se resiste antes de ser herido? ¿Por qué no estimula a sus ciudadanos a que analicen sus faltas y lo hagan mejor de lo que él lo haría con ellos? ¿Por qué siempre crucifica a Cristo, excomulga a Copérnico y a Lutero y declara rebeldes a Washington y a Franklin? [...] Si un hombre que no tiene propiedad se niega sólo en una ocasión a pagar nueve chelines al Estado, es puesto en prisión por un término ilimitado por ley que yo conozca, y recluido a la discreción de aquellos que lo pusieron allí; pero si le roba noventa veces nueve chelines al Estado, es pronto puesto de nuevo en libertad. [...] En cuanto a adoptar las formas que el Estado ha entregado para remediar el mal, yo no sé nada de tales formas. Necesitan mucho tiempo, y la vida se habrá acabado para entonces. Tengo otras cosas que hacer. Yo vine a este mundo no propiamente a convertirlo en un buen lugar para vivir, sino a vivir en él, ya sea bueno o malo. Una persona no tiene que realizarlo todo, sino algo; y puesto que no puede realizarlo todo, no es preciso que vaya haciendo peticiones al gobernador o al legislador más de lo que ellos me las tienen que hacer a mí. ¿Y si ellos no escuchan mi petición, qué tengo que hacer? En este caso el Estado no tiene contestación.

Henry David Thoreau («Desobediencia Civil»,1848)


sábado, 10 de noviembre de 2018

Running scared - Roy Orbison



UNA DROGA MORTAL

Me fui poniendo ciego con la vida
porque me fue gustando,

lo confieso.

Enamorarme de sus trucos más viejos:
las tardes, los paseos,
las citas en los bares,
comer fuera de casa,

charlar con los amigos,
probar lo prohibido,
amar sin compromiso,
liarme y desliarme.

Tener sueños de gloria
y utopías de una existencia mejor,
más razonable.
Gritar contra lo injusto
y ponerme del lado
del que no es nadie.

Había un no sé qué
por cargar lo que me echaran,
comerme el mundo
en un instante
y tropezar tantas veces
en la misma piedra.

Con el paso del tiempo
me he ido quitando
de muchos de esos vicios,
de todo aquello que ya no es necesario
y que es casi todo.

Por la borda he tirado
manías y prejuicios,
ambiciones que no valen la pena.

A pesar de los años
no me he desenganchado
de esta droga tan dura
que es vivir con un tiempo prestado
mientras el deseo me mata.


Francisco M. Ortega Palomares



miércoles, 7 de noviembre de 2018

Dance me to the end of love - Leonard Cohen



Hoy se cumplen 2 años de la muerte de Leonard Cohen y el blog quiere dedicarle un recuerdo al gran artista canadiense.

En su último disco de estudio "You want it darker", publicado en 2016 unas semanas antes de su muerte, nos habla de oscuridad, de despedida, de final del camino, y se convierte en el adios de Cohen al mundo.

En Julio de 2016 moría Marianne Ihlen, musa y el gran amor de Leonard Cohen. Este, avisado unos días antes de la situación de Marianne, le escribió unas palabras que se convirtieron en la última carta de amor del poeta y músico.

Me gustaría que esa carta y la canción de la entrada de hoy, sean un homenaje a Cohen y a todos los que en su vida han amado y bailado, deseando que la música y el baile no acaben nunca, que, como el amor y la poesía, sean eternos.


«Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el  camino.»                                                                                                                      
                                                                      Leonard

sábado, 3 de noviembre de 2018

Ohio - Crosby, Stills, Nash & Young




DULCE ET DECORUM EST

Torcidos, como viejos mendigos bajo sus hatos,
renqueando, tosiendo como brujas, maldecíamos a través del lodo,
hasta que donde alumbraban las luces de las bengalas nos dimos la vuelta
y hacia nuestra lejana posición empezamos a caminar afanosamente.
Los hombres marchaban dormidos. Muchos habían perdido sus botas

pero abrumados avanzaban sobre zapatos de sangre. Todos cojos, todos ciegos;
borrachos de fatiga, sordos incluso al silbido de las balas

que los cansados cañones de calibre 5.9 disparaban detrás de nosotros.

“¡Gas, gas! ¡Rápido, muchachos!”; un éxtasis de desconcierto, 
poniéndonos los toscos cascos justo a tiempo;
pero alguien aún estaba gritando y tropezando

y ardía retorciéndose, como ahogándose en cal viva…
Borroso, a través de los empañados cristales de la máscara y de la tenue luz verde,
como en un mar verde le vi ahogarse.
En todas mis pesadillas, ante mi impotente mirada,
se desploma boqueando, agonizando, asfixiándose.


Si en algún sofocante sueño tú también puedes caminar
tras la carreta en la que lo pusimos,
y mirar sus blancos ojos moviéndose

en su desmayada cara, como un endemoniado.
Si pudieses escuchar a cada traqueteo
el gorgoteo de la sangre saliendo de sus destrozados pulmones,

repugnante como el cáncer, nauseabundo como el vómito
de horrorosas, incurables llagas en lenguas inocentes,
amigo mío, no volverías a decir con ese alto idealismo
a los ardientes jóvenes sedientos de gloria
la vieja mentira: “Dulce et decorum est pro patria mori”.


                           Wilfred Owen (Poeta y soldado,1893-1918)

martes, 30 de octubre de 2018

She will be loved - Maroon 5




Gracias a ti...
Gracias a ti
cada uno de mis días es un mundo limpio y perfumado que huele a melón.
Gracias a ti
todos los frutos se ofrecen a mi mano como si yo fuera el sol.

Gracias a ti sólo pruebo la miel de la esperanza.
Gracias a ti late mi corazón.
Gracias a ti
mis noches más solitarias son como un kilim de Anatolia
que sonríe desde la pared.
Gracias a ti 
al final de mi camino, sin llegar a mi ciudad,
he descansado en una rosaleda.

Gracias a ti, 
no dejo entrar a la muerte que con sus cantos llama a mi puerta 
vestida con sus más sutiles ropajes y me invita al gran descanso.

Nâzim Hikmet
(Turquía, 1902-1963) 


viernes, 26 de octubre de 2018

Ride the river - J.J. Cale & Eric Clapton




Ergo sum

A los cincuenta y dos años sigo pensando lo mismo que a los siete.
Que las nubes son grandes, los monopolios enormes, los vietnamitas chiquitos e invencibles.
A los cincuenta y dos años sigo pensando lo mismo que Carlos Marx,
con la única diferencia de que le copio un poco pero lo digo más bonito.
A los cincuenta y dos años, me planto

en medio de los hombres y les espeto que me engañaron a los siete años, a los diecisiete y casi a los veintisiete.
A los cincuenta y dos años, escribo
y no escarmiento y me dedico exclusivamente a pasear, a leer, a trasladar maletas de un país a otro, y a conspirar.
(Esto lo digo para confundir a la policía.)
A los cincuenta y dos años sigo enamorado de Carmencita, de Merche, de Carmela y de la Niña de los Peines.
A los cincuenta y dos años, Málaga.
Y escribo como un autómata, corrijo como un robot, y publico lo que pienso (es un decir).
A los cincuenta y dos años, ni tengo bicicleta, ni televisor, ni ganas de dormir, ni cuenta vulgar y corriente.
A los cincuenta y dos años, chufas.
A los cincuenta y dos años, escucho el agua de los montes, el fuego de los campos y el ruido de las batallas.
Y sigo pidiendo la paz y, de momento, me la conceden en parte; y la palabra, y me mutilan la lengua.
A los cincuenta y dos años, los caramelos son de más vivos colores y la bandera, más desteñida.
Y me dedico fundamentalmente a silbar, a deambular y a pensar que existo puesto que pienso que existo


Blas de Otero (Bilbao, 1916- Majadahonda, 1979)


martes, 23 de octubre de 2018

Boulevard of broken dreams - Green Day




Hazte quien eres y hazlo fervorosamente. Y hazlo entregado a eso y en solidaridad con los demás porque sin los demás no somos nadie.

Este sistema está disgregado ya, corrompido y está realmente en desmantelamiento.


¿Qué es la sabiduría? El arte de vivir. No el arte de hacer cosas. El arte de vivir.Se puede vivir sin hacer muchas cosas. Y se pueden hacer muchas cosas sin saber vivir. La mayoría de la gente que ahora uno ve por la calle, sabe hacer muchas cosas, se mueve todo el día, está agitada todo el día y no sabe vivir.
Porque hemos sustituido los valores éticos por el interés monetario.

Hoy en gran parte, el hombre de una ciudad civilizada y urbanizada es un servidor del sistema y de las máquinas cuando, sencillamente, podría vivir mejor.

Porque lo que no está claro son los fines. ¿Cuáles son los fines de la vida? ¿Para qué vivimos? ¿Para qué estamos vivos? Estamos vivos para vivir, para hacernos, para realizarnos, para dar cada uno de nosotros todo lo que puede dar porque así tendrá todo lo que puede recibir.

La muerte es la compañera de la vida. El día que nacemos empezamos a morir. Y hay que saber eso y hay que saber disfrutarlo y hay que saber vivirlo y hay mucho que hacer.

Pero para eso, para empezar, hace falta libertad. Y tener libertad, no es libertad de expresión, lo que hay que tener es libertad de pensamiento. La educación que hay ahora es muy clara, es una educación para crear, no hombres y mujeres libres, sino productores y consumidores, nada más. No hay libertad si el pensamiento no es libre. Los jóvenes tienen que pensar por su cuenta, no asumir lo que les dan, y mucho menos ahora con la educación que reciben.


El poder existente, que hoy es el poder económico, domina los medios de información y no piensan para nada en lo que le ocultan. La gente hoy juzga, sobre todo, por lo que ve en la televisión o por lo que lee en los periódicos.

Si no tenemos libertad de pensamiento no tenemos libertad de expresión, y no nos educan para la libertad de pensamiento. Y cuando tengamos eso, podremos pensar en los fines de la vida. Porque el fin de la vida no es aumentar en dinero y en gasto y en diversión. No es eso. Es ganar en satisfacción personal, en ser más lo que uno es.

Las batallas hay que darlas independientemente de su resultado. 


                                          José Luis Sampedro (1917-2013)


Sirva este puñado de lúcidas reflexiones como homenaje a la figura de José Luis Sampedro (y a todos los que se atreven a pensar y salirse del camino marcado), pensador, filósofo, hombre de bien y acertado analista del sistema que nos ha tocado sufrir. Economista que abogaba por una economía "más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos".

¡Salud y que aprendamos y enseñemos a pensar para que la razón y la humanidad se impongan al neoliberalismo depredador que nos acosa y que el hombre libre transite por las grandes avenidas de la justicia y la dignidad y abandone para siempre los bulevares de las esperanzas quebradas y los sueños rotos por el poder del dinero y sus secuaces!


viernes, 19 de octubre de 2018

The rain song - Led Zeppelin




Lluvia

La lluvia está cansada de llover
yo/cansado de verla en mi ventana

es como si lavara las promesas
y el goce de vivir y la esperanza

la lluvia que acribilla los silencios
es un telón sin tiempo y sin colores
y a tal punto oscurece los espacios
que puede confundirse con la noche

ojalá que el sagrado manantial
aburrido suspenda el manso riego
y gracias a la brisa nos sequemos
a la espera del próximo aguacero

lo extraño es que no sólo lllueve afuera
otra lluvia enigmática y sin agua
nos toma de sorpresa/y de sorpresa
llueve en el corazón/ llueve en el alma



                           Mario Benedetti (1920-2009)




Almas y gotas de lluvia

Las gotas de lluvia caen y arrugan al mar,
entonces desaparecen, y mueren por completo.
Uno no sabría que han caído del cielo
si no lo cuentan las arrugas del mar.

Así las almas caen y arrugan la vida,
desaparecen en el mar de los sentidos.
Y uno podría no saber que las almas han existido
si no es por las arrugas en el rostro de la vida.

Sidney Lanier (1842-1881)