martes, 19 de septiembre de 2017

Don't fear the reaper - Blue Öyster Cult




-¿Por qué tienes que cargar con ese maldito saco de piedras? ¿Por Dios? ¿Porque sí? Por Dios... Está bien, te daré información de primera mano acerca de Dios: A Dios le gusta observar, es un bromista. Piénsalo: dota al hombre de instintos. Os da esta extraordinaria virtud ¿y qué hace luego? Los utiliza para pasárselo en grande, para reírse de vosotros al ver cómo quebrantáis las reglas. Él dispone las reglas y el tablero. Y es un auténtico tramposo: Mira pero no toques, toca pero no pruebes. Prueba... pero no saborees. ¿Y mientras os lleva como marionetas de un lado a otro qué hace él? ¡Se descojona! ¡Se parte el culo de risa! ¡Es un payaso! ¡Es un sádico! ¡Es el peor casero del mundo! ¿Y adoráis eso? ¡Nunca!

-Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo ¿verdad?

-¿Por qué no? Yo tengo los pies en el mundo desde que comenzó este puto juego. He alimentado todas las sensaciones que el hombre ha querido experimentar. Siempre me he ocupado de lo que quería y nunca le he juzgado. ¿Por qué? Porque nunca le he rechazado a pesar de todas sus imperfecciones. ¡Soy un devoto del hombre! Soy un humanista, puede que el último humanista. ¿Quién en su sano juicio, Kevin, podría atreverse a negar que el siglo XX ha sido mío por completo? ¡Todo mío, Kevin! Todo mío, mío. Estoy pletórico. Ha llegado mi oportunidad.

               John Milton (Al Pacino - The Devil's Advocate)

viernes, 15 de septiembre de 2017

Close to you - The Carpenters



El desayuno

Me gustas cuando dices tonterías,

cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre

y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños 

y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».


           Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950)


martes, 12 de septiembre de 2017

Suicide blonde - INXS



La habitación del suicida


Seguramente crees que la habitación estaba vacía.
Pues no. Había tres sillas bien firmes.
Una lámpara buena contra la oscuridad.
Un escritorio, en el escritorio una cartera, periódicos.
Un buda despreocupado. Un cristo pensativo.
Siete elefantes para la buena suerte y en el cajón una agenda.
¿Crees que no estaban en ella nuestras direcciones?


Seguramente crees que no había libros, cuadros ni discos.
Pues sí. Había una reanimante trompeta en unas manos negras.
Saskia con una flor cordial.
Alegría, divina chispa.
Odiseo sobre el estante durmiendo un sueño reparador
tras las fatigas del canto quinto.
Moralistas,apellidos estampados con sílabas doradas
sobre lomos bellamente curtidos.
Los políticos justo al lado se mantenían erguidos.


No parecía que de esta habitación no hubiera salida,
al menos por la puerta,
o que no tuviera alguna perspectiva, al menos desde la ventana.

Las gafas para ver a lo lejos estaban en el alféizar.
Zumbaba una mosca, o sea que aún vivía.

Seguramente crees que cuando menos la carta algo aclaraba.
Y si yo te dijera que no había ninguna carta.
Tantos de nosotros, amigos, y todos cupimos
en un sobre vacío apoyado en un vaso.



                                                              Wislawa Szymborska (Polonia, 1923-2012)


jueves, 7 de septiembre de 2017

Come on up to the house - Tom Waits




Cuando regrese a la casa familiar

Cuando regrese, yo sé, que no colgaré la ropa
en los cansados armarios de la casa familiar.
Estaré solo unos días o tal vez, algunas horas
que viviré intensamente y me tendré que marchar.

Cuando regrese, yo sé, que me sentaré a la sombra

de los árboles antiguos de la casa familiar
y allí vendrán mis amigos, mis compañeros de otrora,
algunos, porque los otros, quién sabe donde andarán.

Cuando regrese, yo sé, que ya no estará el abuelo
con su tos y sus rezongos, en la casa familiar;
caminando por el patio, caminando por el tiempo,
elaborando el consejo que siempre me supo dar.

Cuando regrese, yo sé, que me sentaré a la mesa
en la silla de mi padre en la casa familiar
y beberé de su vino y sentiré su presencia
sobre la enorme tristeza de ya no verlo jamás.

Cuando regrese, yo sé, que cantarán las chicharras
en la somnolienta siesta de la casa familiar;
con su monótona fiesta revivirán en mi alma
horas bellas de la infancia que de pronto volverán.

Cuando regrese, yo sé, que mi madre emocionada
me pedirá que me quede en la casa familiar.....
Pero ya soy del camino, del tiempo y de la distancia
y con dolor en el alma... sé que me voy a marchar.


Alberto Cortez


viernes, 1 de septiembre de 2017

Ashes to ashes - Faith no more




Cierro los ojos tan sólo por un momento y el momento ya se ha esfumado. Todos mis sueños, pasaron ante mis ojos, como un reflejo. Polvo en el viento, todo lo que son, es polvo en el viento. La misma vieja canción, sólo es una gota de agua en un mar infinito. Todo lo que construimos, se acaba desmoronando, en el suelo, aunque no lo queramos admitir. Polvo en el viento, sólo somos polvo en el viento. No te enganches, nada dura para siempre, excepto la tierra y el cielo. Se nos escapa, ni todo tu dinero logrará comprar un sólo minuto más. Polvo en el viento, todo lo que somos es polvo en el viento. Polvo en el viento, todo es polvo en el viento.


                                     Dust in the wind (Kansas)

lunes, 28 de agosto de 2017

Move over - Janis Joplin




¡Ya era hora, Janis! Nos gustaría que no demoraras tanto tus visitas, sabes que se te quiere por aquí. Hace pocos días te recordamos al leer un artículo sobre el Festival de Woodstock , del que se han cumplido recientemente 48 años.

La última vez que paseaste por el blog venías acompañada por Bobby, ¿ha venido contigo hoy? ...pues entonces es que no se merecía ni tu compañía ni tu amor.

Sí, ya sabemos que todos los hombres son iguales, que les cuesta mantener un compromiso y que dan mil vueltas antes de reconocer que se sienten bien junto a tí y que quieren mantener una relación. No te preocupes por que tienes todo nuestro amor y ese hombre con el que sueñas, llegará algún día, no lo dudes. Te respetará, te amará y estará siempre contigo sin hacerte sufrir, de todo corazón es lo que deseamos para tí, Janis, porque te lo mereces.

Pero bueno, lo importante es que estás de nuevo con nosotros y nos haces disfrutar con tu música y tu blues, desgarrados y poderosos como tu voz. Ya sabes que eres la dueña de un pedacito de nuestro corazón y que nos haces sentir bien con el sonido de tu voz y el calor de tus sentimientos.

No se me ocurre nada mejor que hacer, a finales de agosto de este caluroso verano , que disfrutar tu presencia y dejarse atrapar por tu música y tu rebeldía.

Hoy nos cantas un tema de tu último disco, de hecho cuando se publicó, tu cuerpo ya no estaba con nosotros, pero tu alma y tu espíritu habitarán eternamente la tierra mientras alguien en algún lugar escuche tu música. 

¡Te queremos, Janis¡ Vuelve pronto, te esperamos para que nos regales tu voz y nos abras tu alma.


miércoles, 23 de agosto de 2017

Total eclipse of the heart - Bonnie Tyler



EL ECLIPSE


Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido, aceptó que ya nada podría salvarlo.

La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos V condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar, se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.


Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.


-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

Dos horas después, el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.


Augusto Monterroso (1921-2003)


domingo, 20 de agosto de 2017

I got you baby - Sony & Cher




La noche cíclica

Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras:

los astros y los hombres vuelven cíclicamente;
los átomos fatales repetirán la urgente
Afrodita de oro, los tebanos, las ágoras.

En edades futuras oprimirá el centauro
con el casco solípedo el pecho del lapita;
cuando Roma sea polvo, gemirá en la infinita
noche de su palacio fétido el minotauro.

Volverá toda noche de insomnio: minuciosa.
La mano que esto escribe renacerá del mismo
vientre. Férreos ejércitos construirán el abismo.
(David Hume de Edimburgo dijo la misma cosa).

No sé si volveremos en un ciclo segundo
como vuelven las cifras de una fracción periódica;
pero sé que una oscura rotación pitagórica
noche a noche me deja en un lugar del mundo

que es de los arrabales. Una esquina remota
que puede ser del Norte, del Sur o del Oeste,
pero que tiene siempre una tapia celeste,
una higuera sombría y una vereda rota.

Ahí está Buenos Aires. El tiempo que a los hombres

trae el amor o el oro, a mí apenas me deja
esta rosa apagada, esta vana madeja
de calles que repiten los pretéritos nombres

de mi sangre: Laprida, Cabrera, Soler, Suárez...
Nombres en que retumban (ya secretas) las dianas,
las repúblicas, los caballos y las mañanas,
las felices victorias, las muertes militares.

Las plazas agravadas por la noche sin dueño
son los patios profundos de un árido palacio
y las calles unánimes que engendran el espacio
son corredores de vago miedo y de sueño.

Vuelve la noche cóncava que descifró Anaxágoras;
vuelve a mi carne humana la eternidad constante
y el recuerdo ¿el proyecto? de un poema incesante:
«Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras...»


                      Jorge Luis Borges (1899-1986)


miércoles, 16 de agosto de 2017

Can't help falling in love with you - Elvis Presley




NO ES NADA DE TU CUERPO

No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.

No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.

No son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.

No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.

Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.

No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.


                     Jaime Sabines


sábado, 12 de agosto de 2017

Han caído los dos - Radio Futura



                                                                                   
                                                                                   Un sueño dentro de un sueño

Toma este beso sobre tu frente!
Y, me despido de ti ahora,
No queda nada por confesar.
No se equivoca quien estima
que mis días han sido un sueño;
aún si la esperanza ha volado
en una noche, o en un día,
en una visión, o en ninguna,
¿es por ello menor la partida?
Todo lo que vemos o imaginamos
es sólo un sueño dentro de un sueño.

Me paro entre el bramido
de una costa atormentada por las olas,
y sostengo en mi mano
granos de la dorada arena.
¡Qué pocos! Sin embargo como se arrastran
entre mis dedos hacia lo profundo,
mientras lloro, ¡Mientras lloro!
¡Oh, Dios! ¿No puedo aferrarlos
con más fuerza?
¡Oh, Dios! ¿No puedo salvar
uno de la implacable marea?
¿Es todo lo que vemos o imaginamos
un sueño dentro de un sueño?

Edgar Allan Poe (1809-1849)