miércoles, 7 de mayo de 2014

Take this waltz - Leonard Cohen



 Pequeño vals vienés

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.
Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.



Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

                                     Federico García Lorca




Federico no murió cerca de su casa durante la guerra en España, a Federico lo fusilaron los fachas en algún lugar de la carretera entre Víznar y Alfacar, por abogar contra la injusticia social, el desequilibrio económico y, básicamente, por  no pensar como ellos.

Antonio Machado no se fué con su familia a Francia, se vió obligado a viajar, enfermo, para salvar su vida y poner a salvo a su familia de los fachas que querían matarlo. Su viaje no fué una decisión personal, fué una huida.

Ya no tienen suficiente con el dinero, ahora pretenden blanquear la historia.


domingo, 4 de mayo de 2014

Simple man - Lynyrd Skynyrd




Este texto corresponde a unos fragmentos extraidos de un escrito de Ernesto Guevara realizado en el Congo en mayo de 1965 tras recibir una llamada telefónica desde Buenos Aires en la que le anuncian que su madre, Celia, está muy enferma y que debe prepararse para lo peor. El Che pasó un mes sumido en la incertidumbre y el pesar, hasta que llegó la confirmación del fatal desenlace. En ese tiempo escribió esto que, a continuación podemos leer:

"Me lo dijo como se deben decir estas cosas a un hombre fuerte, a un responsable, y lo agradecí. No me mintió preocupación o dolor y traté de no mostrar ni lo uno ni lo otro. ¡Fue tan simple!
Además había que esperar la confirmación para estar oficialmente triste. Me pregunté si se podía llorar un poquito. No, no debía ser, porque el jefe es impersonal; no es que se le niegue el derecho a sentir, simplemente, no debe mostrar que siente lo de él; lo de sus soldados, tal vez.
—Fue un amigo de la familia, le telefonearon avisándole que estaba muy grave, pero yo salí ese día.
—Grave, ¿de muerte?
—Sí.
—No dejes de avisarme cualquier cosa.
En cuanto lo sepa, pero no hay esperanzas. Creo.
Ya se había ido el mensajero de la muerte y no tenía confirmación. Esperar era todo lo que cabía. Con la noticia oficial decidiría si tenía derecho o no a mostrar mi tristeza. Me inclinaba a creer que no.
...

Tenía deseos de fumar y saqué la pipa. Estaba, como siempre, en mi bolsillo. Yo no perdía mis pipas, como los soldados. Es que era muy importante para mí tenerla. En los caminos del humo se puede remontar cualquier distancia, diría que se pueden creer los propios planes y soñar con la victoria sin que parezca un sueño; solo una realidad vaporosa por la distancia y las brumas que hay siempre en los caminos del humo. Muy buena compañera es la pipa; ¿cómo perder una cosa tan necesaria? Qué brutos.
No eran tan brutos; tenían actividad y cansancio de actividad. No hace falta pensar entonces y ¿para qué sirve una pipa sin pensar? Pero se puede soñar. Sí, se puede soñar, pero la pipa es importante cuando se sueña a lo lejos; hacia un futuro cuyo único camino es el humo o un pasado tan lejano que hay necesidad de usar el mismo sendero. Pero los anhelos cercanos se sienten con otra parte del cuerpo, tienen pies vigorosos y vista joven; no necesitan el auxilio del humo. Ellos la perdían porque no les era imprescindible, no se pierden las cosas imprescindibles.
¿Tendría algo más de ese tipo? El pañuelo de gasa. Eso era distinto; me lo dio ella por si

jueves, 1 de mayo de 2014

Whiskey in the jar - Metallica




© El Roto


No discutas, no disientas,
no utilices tu cerebro
pon en pausa la esperanza,
modo de espera a tus sueños.

El pasado no ha ocurrido,

el futuro aún está lejos
y el presente, ya lo ves,
todos estamos durmiendo.

¿Revolución? ¿rebeldía?

calla y trágate el engaño,
¿te amotinas? ¡que osadía!
forma parte del rebaño.

Quédate en casa tranquilo
y no salgas a la calle
manten a flote el sistema
con tu miedo y con tu hambre.


Baja la frente y trabaja
no pienses en el futuro
© El Roto
no puedes darte de baja
eres ladrillo en el muro.

Vivir es nuestro delito
la pena, sobrevivir, 
no limitemos la lucha
a "me gusta" y "compartir"

Que el temor no nos detenga
ni la apatía nos agache,
ante su inmoralidad,
rebelión, luchar, escrache.

Inundemos las aceras
los bulevares, las plazas,
que no nos puedan callar
¡abajo la ley mordaza!

Despertemos y mandemos
la sumisión al carajo,
para que caiga el de arriba
ha de moverse el de abajo.

Tenemos que gritar basta!,
fuera esa actitud servil,
contra la ley del dinero
desobediencia civil.

                     Comandante Ternura


domingo, 27 de abril de 2014

Painter man - The Creation



Corría el año 1969 cuando en la emisora Europawelle Saar de la antigua RFA (República Federal Alemana) sonaba esta canción que formaba parte de un concurso musical. El oyente que acertara el título de la canción y el grupo que la interpretaba, recibiría como premio ese mismo disco. Como en aquellos años no existía internet ni, obviamente, el correo electrónico, la participación en el concurso se realizaba mediante el envío de una tarjeta postal.

Günter Zettl era un joven de 18 años que residía en el pequeño pueblo de Waren an der Müritz, perteneciente a la extinta RDA (República Democrática Alemana). Como todos los jóvenes de la época, y de todas las épocas, Günter buscaba continuamente música que llevarse al oído y al alma, y a pesar de estar prohibido sintonizar emisoras occidentales, lo cierto es que era un oyente asiduo de la mencionada emisora de radio que realizaba semanalmente su concurso musical. 

El día que nos ocupa, Günter reconoció inmediatamente la melodía de su, casualmente, grupo favorito y decidió participar en el concurso para lo cual envió una tarjeta con su respuesta y sus datos personales. Siguió escuchando habitualmente la emisora y cómo no recibió ninguna noticia se olvidó del asunto y siguió con su vida.

Con el tiempo estudió, empezó a pensar por sí mismo y se dió cuenta de la realidad y, tras varios años de intentarlo, en 1983 le dejaron salir de la RDA y se instaló en la Alemania Occidental.

Por fín en 1989, la historia se llevó por delante el "muro de la verguenza", y los acontecimientos por todos conocidos, acabaron con la división alemana. Las cosas poco a poco, fueron cambiando y hace unos tres años, el amigo Günter decidió solicitar los archivos que la STASI (policía secreta de la Alemania Oriental) guardaba sobre él y se encontró, entre otras cosas, con la tarjeta postal del concurso que había sido confiscada y que, por tanto, nunca había llegado a su destino.

Aunque en un principio pensó guardarla como recuerdo, al final se decidió a enviarla nuevamente a la emisora y, en Septiembre de 2013, 45 años después, la Europawelle Saar decidió premiar la tarjeta de Günter y le hizo llegar el "Painter Man" del grupo británico "The Creation", que el locutor del programa de la época conservaba en su colección musical.

The Creation, por cierto, contaba entre sus integrantes con Ron Wood, que tras varias experiencias musicales (The Faces, entre ellas) acabaría formando parte de los míticos Rolling Stones.

Curiosa historia, que escuché el otro día en RNE, que llamó mi atención y que pone de manifiesto que la música es capaz de evitar muros y barreras de todo tipo, uniendo a todas las personas, sean de donde sean y vengan de donde vengan, venciendo incluso al tiempo. El muro de Berlín cayó, pero aún quedan otros muchos muros que habrá que echar abajo y no todos son de ladrillo y, tal vez precisamente por eso, van a ser más difíciles de derribar, pero con tiempo y con la voluntad del hombre, más pronto que tarde, caerán sin remedio.


martes, 22 de abril de 2014

Wherever you will go - The Calling





Himno a la Vida (
Gebet an das Leben, 1882) 
 
¡Sin duda un amigo ama a su amigo
como yo te amo a ti, vida llena de enigmas!
Lo mismo si me has hecho gritar de gozo que llorar,
lo mismo si me has dado sufrimiento que placer,


yo te amo con tu felicidad y tu aflicción:
y si es necesario que me aniquiles,
me arrancaré de tus brazos con dolor,
como se arranca el amigo del pecho de su amigo.

Con todas mis fuerzas te abrazo:
¡deja que tu llama encienda mi espíritu
y que, en el ardor de la lucha,
encuentre yo la solución al enigma de tu ser!

¡Pensar y vivir durante milenios,
arroja plenamente tu contenido!
Si ya no te queda ninguna felicidad que darme,
¡bien! ¡Aún tienes — tu sufrimiento!


             Letra: Lou Andreas-Salomé
             Música: Friedrich Nietzsche



viernes, 18 de abril de 2014

The man who sold the world - David Bowie




"Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: «Me niego a admitir el fin del hombre». No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra."


Fragmento del discurso de Gabriel García Márquez en la ceremonia de recogida del Premio Nobel de Literatura (Estocolmo, 1982)



Llueve sobre Macondo. Son las lágrimas de José Arcadio Buendía y toda su estirpe, de Florentino Ariza y Fermina Daza y su amor postergado, de Eréndira y su  desalmada abuela, de Melquiades y su clan de gitanos, del coronel y su carta ansiada , de Santiago Nasar y su muerte anunciada y no evitada. Seguirán llorando y recorriendo sus cien años de soledad, en busca de su oportunidad. Es el llanto por su creador, por el contador de historias, sin el cual el mundo es, desde hoy, un poco más real, un poco menos mágico, más triste, peor.


lunes, 14 de abril de 2014

The partisan - Leonard Cohen



“Fue un día profundamente alegre muchos que ya éramos viejos no recordábamos otro más alegre, un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños.
Mi amigo Antonio Ballesteros y yo izamos en el Ayuntamiento la bandera tricolor. Se cantó La Marsellesa; sonaron los compases del Himno de Riego. La Internacional no había sonado todavía. Era muy legítimo nuestro regocijo. La República había venido por sus cabales, de un modo perfecto, como resultado de unas elecciones. Todo un régimen caía sin sangre, para asombro del mundo. Ni siquiera el crimen profético de un loco, que hubiera eliminado a un traidor, turbó la paz de aquellas horas. La República salía de las urnas acabada y perfecta, como Minerva de la cabeza de Júpiter.
Así recuerdo yo el 14 de abril de 1931.”

                               Antonio Machado (Sevilla, 1875- Colliure, 1939)


Sirvan estas palabras de D. Antonio Machado y esta canción de Leonard Cohen como homenaje a todos los que han dado su vida, y/o sus años, en defensa de la libertad, de la voluntad del pueblo, a todos los que, aunque vencidos la mayoría de las veces, nos enseñaron el camino a seguir para conseguir acabar con los que viven de la miseria de las personas, y que hacen un uso deshonesto del poder que tienen y de la posición que ocupan.

© Carlos Tena (periodista)
La wikipedia define la palabra partisano como guerrillero que se opone a un ejército de ocupación. A lo largo de la historia, los partisanos se han visto obligados a actuar, por ejemplo, en varios paises de Europa contra la invasión nazi y en España contra las tropas de Franco que acabaron con la primavera de la II República española. 

Ahora, un invisible ejército de banqueros, políticos, especuladores bursátiles,  economistas carroñeros de la miseria y vividores reales, enarbolan la bandera de lo que llaman mercados e invaden la vida de las personas, condenándolas a la lucha por la supervivencia, mientras amasan grandes fortunas, a costa del sufrimiento del pueblo.

Aunque no sea un ejército al uso, lo cierto es que es un enemigo bastante poderoso y contra el que se requiere una guerrilla muy organizada. Seamos pues una guerrilla organizada, luchando contra el poder del dinero, contra el poderoso que no hace un uso digno de su poder, seamos pues, partisanos contra los mercados y contra el sistema, reviviendo la primavera que inundó la vida de este pais aquel 14 de Abril de 1931.

Me gustaría que esta entrada fuera también un homenaje a un hombre, un segundo padre para mí, que nació en los días en que el sueño de la primavera republicana tocaba a su fin y comenzaba una larga y oscura pesadilla invernal de 40 años. Nos dejó un mes de Abril de hace ya cinco años. No mucho antes, la enfermedad le había arrebatado sus recuerdos. El suyo, y su espíritu, perdurarán eternamente en el corazón de todos los que le conocimos y amamos.


viernes, 11 de abril de 2014

When the night comes - Joe Cocker




"¡...Ah pequeño! veo que te estás fijando en mis manos...¿quieres que te cuente la historia de la mano derecha y la mano izquierda? ¿el combate del bien y del mal?...aquí está escrito odio. Fué con la mano izquierda que Caín asestó el golpe fatal a su hermano Abel, ...aquí está escrito amor... mirad estos dedos, queridos hermanos, tienen venas que corren hasta el alma del hombre, la mano derecha es la mano del amor. Ahora mirad, y os mostraré el triunfo de la vida. Estos dedos están siempre luchando, los unos con los otros. Fijaos, ahora el odio de la mano izquierda ¡lucha, parece que el amor va a perder!. Pero, un momento, ¡todo ha cambiado, el amor gana! !Si, hermanos, ha ganado el amor! Y el odio de la mano izquierda, ¡ha caido fuera de combate!"

                                             Harry Powell, el Predicador (The night of the hunter, 1955)



"Sólo hay una manera de poner término al mal, y es el devolver bien por mal."  
                                            León Tolstói

"Sólo tenemos una historia. Todas las novelas, la poesía entera, están edificadas sobre la lucha interminable entre el bien y el mal que tiene lugar en nuestro interior"
                                                     John Steinbeck              


domingo, 6 de abril de 2014

More than a feeling - Boston




"El tiempo es una lluvia paciente y amarilla que apaga poco a poco los fuegos más violentos. Pero hay hogueras que arden bajo la tierra, grietas de la memoria tan secas y profundas que ni siquiera el diluvio de la muerte bastará, tal vez, para borrarlas. Uno trata de acostumbrarse a convivir con ellas, amontona silencios y óxido encima del recuerdo y, cuando cree que ya todo lo ha olvidado, basta una simple carta, una fotografía para que salte en mil pedazos la lámina del hielo del olvido"                                 


                         La lluvia amarilla (Julio Llamazares)


De vez en cuando, ciertos olores que desde niño no he vuelto a sentir, regresan a mí. No a la nariz, como un olor propiamente dicho, sino al cerebro de la nariz; olores vagos y precisos al mismo tiempo: olor de otoño, de determinadas tiendas, el olor al principio del invierno, del inicio del frío (... ). Sentir de nuevo aquel olor me gusta mucho, pero no es posible volver a evocarlo con un esfuerzo de voluntad. Sin embargo, a veces sucede que de golpe, por alguna misteriosa razón, la memoria de este olor regresa a mí.

Saul Steinberg


Es innegable la capacidad que tienen tanto la música como el olfato de evocar recuerdos y transportarnos en el tiempo, revivir situaciones y momentos agradables o episodios que mejor quisiéramos no haber vivido. Tal vez los recuerdos de nuestra infancia esten fijados en nuestra memoria, preferentemente a través de los olores y la música nos lleve a etapas posteriores de nuestra vida.

¿Cuál de ellos tiene mayor capacidad para trasladarnos en el tiempo al mundo de las sensaciones y los sentimientos? No lo sé, pero un amigo mío (gracias Agustín por la frase) dice que la música le hace recordar lo que el olfato no puede. Yo tambien pienso que , aunque es innegable el poder de evocación de los olores, posiblemente sea la música la que nos proporcione un mayor poder de recuerdo.

jueves, 3 de abril de 2014

Allí donde solíamos gritar - Love of lesbian



© Guy Le Querrec, 1989

Desearía que supieras nadar
como los delfines,
aunque nada
nos mantendrá juntos
podemos vencerles

durante toda la vida

¡Oh! podemos ser héroes

sólo por un día.

Yo seré el Rey
tu serás la Reina,
aunque nada
les alejará,
podemos ser héroes
sólo por un día,
podemos ser nosotros
sólo por un día

 
Yo puedo recordar,
yo recuerdo
estar de pie en el muro,

y las metralletas

dispararon sobre nuestras cabezas

y nos besamos

como si nada pudiera caer

y la vergüenza
estaba en el otro lado

¡Oh! podemos vencerles

durante toda la vida

entonces podemos ser héroes

sólo por un día

                                                                                            Héroes (David Bowie)