Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posible dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir:
La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.
La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas.
Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada.
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores.
Desde los inicios, en 1968, y hasta 1975, Peter Gabriel fue miembro fundador, voz, líder y alma mater de Génesis, grupo formado en el colegio británico Chaterhouse, por un grupo de adolescentes de apenas 16 años.
En 1974 publicaron su disco "The lamb lies down on Broadway", trabajo conceptual cuyas letras fueron compuestas por Peter para lograr la coherencia que un sólo autor podía dar a la idea del disco. El resto de la banda se encargó de la composición musical.
Les quedó un gran trabajo y en noviembre de 1974 salía a la luz, pero ocho meses antes de que comenzara la gira de presentación, Peter Gabriel anunciaba que al terminar esta, abandonaría el grupo. Durante las sesiones de grabación sus continuos viajes para atender a su mujer, que estaba embarazada, parecieron no gustar del todo al resto de la banda y, en cierta forma, Gabriel se sentía encerrado dentro de la maquinaria de un grupo de rock que le impedía disfrutar plenamente de su vida familiar.
Tras dos años retirado del mundo de la música, vuelve en 1977, en solitario, con el disco llamado Peter Gabriel que contiene, entre otras, la canción que suena en la entrada de hoy.
Solsbury es una colina, a las afueras de Bath, donde Peter nos habla de una experiencia mística que, de alguna manera, retrata sus últimos días en Génesis y su salida que entiende como una liberación y un regreso a casa, se reencuentra consigo mismo y surge un nuevo Peter Gabriel.
No sé si esta teoría ha sido confirmada por el propio Gabriel o queda como eso, una teoría, forjada por la mente de algún entendido musical escudriñando exhaustivamente las letras del genial artista inglés.
Sea como fuere, espero que disfrutéis de este tema y que nunca os sintáis atrapad@s en vuestra propia vida y podáis volar libres y ser vosotr@s mism@s.
Al acercarse el WOMAD, en realidad comienza hoy mismo, vamos a rendir nuestro anual homenaje a ese maravilloso festival y al ambiente que lo rodea que lo convierte en único.
Otros años hemos comentado que, bajo su influencia, han surgido en la ciudad y en Extremadura multitud de grupos, incluso ha sonado alguno en el blog, a los que podríamos considerar como hijos del WOMAD.
En la entrada de hoy vamos a alabar al padre ... al padre y creador ... (poco laica me ha quedado la expresión), al hombre que ideó el proyecto que representa el Mundo de las Músicas, las Artes y la Danza. Ese hombre es Peter Gabriel, que en 1982 alumbro la idea de celebrar un gran festival donde estuviera representada una gran muestra de las disciplinas artísticas que el ser humano desarrolla desde los albores del hombre y, al mismo tiempo, promover la convivencia y tolerancia entre culturas que, desgraciadamente, no han sido muy practicadas por ese mismo hombre desde el principio de los tiempos.
Peter Gabriel fundó en 1967 el grupo Génesis donde, además de ser el compositor de la mayoría de los temas, era la voz y tocaba la flauta. En 1975 abandonó el grupo y comenzó su carrera en solitario. En 1980 publicó el album llamado "Peter Gabriel" y la canción que suena hoy forma parte de él.
Músico muy comprometido e implicado políticamente, siempre entendió la música y el status que esta le ha proporcionado, como instrumentos para luchar contra las injusticias y atropellos de los derechos humanos. Ese activismo y esa conciencia social le llevaron a componer esta canción, dedicada a uno de los líderes de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, Steve Biko. El 12 de Septiembre de 1977, a consecuencia de las gravísimas lesiones cerebrales producidas por un retén policial de la ciudad de Port Elizabeth, Steve Biko murió tras un traslado de 1.500 Kms en condiciones deplorables y totalmente innecesario. Las autoridades achacaron su muerte a una huelga de hambre pero finalmente se conoció la verdad.
En 1987, el cineasta británico Richard Attenborough, en su película "Grita Libertad" nos contó la historia de este luchador anti-apartheid. Está claro que la música en particular y todo el arte en general, además de aliviar y satisfacer el alma, puede despertar conciencias y denunciar los abusos de los poderosos y posicionarse del lado de los débiles. Bertolt Brecht decía, no sin razón, que el arte no es un espejo para reflejar la realidad sino un martillo para darle forma. Disfrutad de este fantástico tema y del WOMAD sin desistir de denunciar y luchar contra las injusticias, cada uno con los elementos a su alcance y en la medida de sus posibilidades. ¡Salud, Cáceres es WOMAD!