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viernes, 21 de agosto de 2015

The whale has swallowed me - Inlavables



Un halcón del cielo que había seguido burlonamente la galleta del palo mayor, bajando desde su hogar natural entre las estrellas, picó la bandera e incomodó allí a Tashtego: por casualidad, ese pájaro interpuso su ancha ala móvil entre el martillo y la madera, y, sintiendo, abajo, en su estertor de muerte, plantó allí su martillo como helado; y así el pájaro del cielo, con gritos arcangélicos, y con su pico imperial vuelto hacia arriba, y toda su forma cautiva envuelta en la bandera de Ahab, se hundió con el barco, que, como Satán, no quiso bajar al infierno hasta haber arrastrado consigo una parte viva del cielo, poniéndosela por casco.

Entonces, pequeñas aves volaron gritando sobre el abismo aún entreabierto; una tétrica rompiente blanca chocó contra sus bordes abruptos; después, todo se desplomó, y el gran sudario del mar siguió meciéndose como se mecía hace cinco mil años.

Moby Dick (Herman Melville)



viernes, 13 de marzo de 2015

Buscando a Moby Dick - Pablo Guerrero





Vamos con la entrada de "Hecho en Extremadura" correspondiente al mes de Marzo, y lo hacemos con uno de los grandes, un poeta que canta canciones, un cantautor que hace poesía.

Moby Dick, la obra de Herman Melville, que durante muchos años estuvo considerada una simple novela de aventuras para adolescentes, se ha convertido en uno de los libros imprescindibles de la literatura universal.

Cargada de simbolismos, se puede atribuir a la ballena blanca la representación del mal que arrasa con todo lo que se pone en su camino, el capitan Ahab puede verse como el egoísmo humano hecho hombre, cargado de sed de venganza  y  de la crueldad que lleva implícita en su condición natural, tambien como el intento de controlar la naturaleza. 

Podría verse como el enfrentamiento del hombre con sus miedos para vencer esos temores que atormentan su existencia, incluso algunas veces se habla de que la verdadera lucha de Ahab es contra Dios que, por otra parte, no deja de ser uno de los miedos del hombre, y una necesidad, desde el principio de los tiempos. La gran ballena blanca puede que sea un símbolo de la persecución, por parte del hombre, de un sueño que a veces, puede derivar en obsesión.

Lo cierto es que el espíritu de Moby Dick sobrevuela esta bella canción del extremeño Pablo Guerrero. Espero que la disfrutéis.


"Todo lo que más enloquece y atormenta; todo lo que remueve la hez de las cosas, toda verdad que contiene malicia, todo lo que resquebraja los nervios y endurece el cerebro, todos los sutiles demonismos de vida y pensamiento, todos los males, para el demente Ahab, estaban personificados visiblemente, y se podían alcanzar prácticamente en Moby Dick. Sobre la blanca joroba de la ballena amontonaba la suma universal del odio y la cólera que había sentado toda su raza desde Adán para acá, y luego, como si su pecho fuera un mortero, le disparaba encima la ardiente granada de su corazón"

                                                                                       Herman Melville (Moby Dick)


martes, 19 de agosto de 2014

Manic Monday – The Bangles





"Llamadme Ismael. Hace unos años —no importa cuánto hace exactamente—, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un noviembre húmedo y lloviznoso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondría me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustitutivo de la pistola y la bala. Con floreo filosófico, Catón se arroja sobre su espada; yo, calladamente, me meto en el barco. No hay nada sorprendente en esto. Aunque no lo sepan, casi todos los hombres, en una o en otra ocasión, abrigan sentimientos muy parecidos a los míos respecto al océano."

                     Moby Dick (Herman Melville)