domingo, 22 de abril de 2018

Lithium - Nirvana



El cajero de un supermercado recomienda a una señora mayor que debería traer su propia bolsa, pues las bolsas de plástico degradan el medio ambiente. “Es que en mis tiempos no había esta moda verde, responde la señora”.

El empleado le contesta: “Esa es la herencia que nos han dejado la gente de su generación, que no protegieron el medio ambiente”.

En nuestros tiempos, responde la señora, las botellas de leche, de gaseosa o de cerveza se devolvían a la tienda. Y ésta las enviaba de nuevo a la fábrica, que tras esterilizarlas las llenaba de nuevo. Así, realmente las reciclaban. Pero llevas razón, no teníamos esta moda verde en nuestros tiempos.

Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros. Pero llevas razón, no teníamos esta moda verde en nuestros días.

No usábamos máquinas secadoras, pues la energía solar y la eólica se encargaban de secar nuestra ropa. Vestíamos la ropa de nuestros hermanos mayores en lugar de llevar siempre modelitos nuevos. Pero llevas razón: no había una moda verde en nuestros días.

Teníamos una sola televisión, en lugar de una en cada habitación. En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros. Cuando empaquetábamos algo frágil usábamos periódicos arrugados para protegerlo en lugar de bolitas de plástico.

Hacíamos ejercicio trabajando, por lo que no necesitábamos ir a un gimnasio a correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad. Y bebíamos del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua. Pero llevas razón: no había en esos tiempos una moda verde.

Usábamos el tranvía o el autobús y los jóvenes iban a la escuela andando o en bicicleta, en lugar de usar a su mamá como taxista. Teníamos un enchufe en cada habitación, no una regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima. Pero llevas razón: no teníamos esa maravillosa moda verde en nuestros tiempos.


Este relato lo encontré el otro día en internet, no sé el autor, y me parece que sirve para ilustrar el espíritu de las palabras del profesor Jorge Riechmann el pasado 14 de Abril en Cáceres, en la manifestación contra la mina de litio que pretenden poner en marcha a escasos 2 Kilómetros de la Plaza Mayor (el desatino es mayúsculo).

El profesor Riechman hizo hincapié en la idea de que de nada sirve gritar "no a la mina" si no cambiamos el estilo de vida. "Hay que evitar el derroche consumista y vivir bien con menos si no queremos ser la última generación sobre la Tierra" aseguró.

Pues eso, que hemos de cambiar nuestra forma de vida, volver a los orígenes y vivir de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Salud y ¡NO A LA MINA NI AQUÍ NI EN LA CHINA!
 

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