martes, 18 de enero de 2022

The price you pay - Bruce Springsteen




¿PONIÉNDOME VIEJO?

Te estás volviendo viejo -me dijeron-, has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario.

No, respondí; no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio. He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí mismo, he dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad. No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías. He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas, almas y corazones, no es por amargura es simplemente por salud.

Dejé las noches de fiestas por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de usar maquillaje para ocultar mis heridas, ahora llevo un libro que embellece mi mente. Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla.

No, no me estoy poniendo viejo. Llevo en el alma, lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre. Llevo en las manos, la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables, para aquellos que solo buscan la frivolidad de lo material.

Llevo en mi rostro, la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza, llevo en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar. No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo selectivo, apostando mi tiempo a lo intangible, reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado.

Me estoy volviendo más prudente, he dejado los arrebatos que nada enseñan, estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino.

No, no es que me esté volviendo viejo, por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario.

No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento.

No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco.

No, no me estoy poniendo viejo, estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.

Víctor Hugo  (Francia 1802-1885)

viernes, 14 de enero de 2022

Gitana - Derby Motoreta’s Burrito Kachimba



Romance de la pena negra

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?

Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!
¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.

Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!

                   Federico García Lorca 


lunes, 10 de enero de 2022

Mejor - Los Brincos




 




 El futuro 


Y sé muy bien que no estarás.

No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.

Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.

No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.

                                           Julio Cortázar


jueves, 6 de enero de 2022

The lion sleeps tonight - The Tokens




Carta a los Reyes Magos

A los Reyes d’Oriente les pío,
yo les pío una cosa mu güena:
¡Que no lloren los niños! ¡que no!
por la curpa de nuestra torpeza,
que na más nus jagan pucherinos
cuando quieran estrujá la teta,
que no lloren por otras custiones
porque asina se quean sin juerza.

¡Que no lloren ni jagan pucheros!
por la jambre que azote su tierra,
que hay condumio pa tos, y de sobra,
na más farta una miaja e concencia
pa mercá un quilino e garbanzos,
enlialo con nuestra vergüenza
y mandalo con mucho cariño
pa onde hay niños que sufren miseria.

¡Que no lloren los niños! ¡que no!
por la farta de delicaeza,
por sé hijos na más d’unos padres
que no tién corazón ni concencia
y s’enfuscan metiendo cizaña
y s’enzarzan en fieras peleas
y arremeten contra’l chiriveje
por su mala bebía y su pena.

¡Que no lloren ni jagan pucheros!
que su llanto me jierve’n las venas,
que no lloren porque haiga presonas
qu’embargaos por su mala ralea
quien jacernos volá en peazos
y disparan a tontas y a ciegas
pa pintá del coló de la sangre
una fría y jedionda frontera.

¡Que no lloren los niños! ¡que no!
que se riyan con toas sus juerzas,
que regüervan, qu’estrocen, que chillen
y alevanten doló de caeza,
porque asina se ve qu’están juertes
y no hay cosa que más nus alegra
qu’esa risa que nus trae añoranza
d’argún tiempo de nuestra inocencia.

Al Melchó, con su barba tan branca,
al Gaspá, a la lus de la estrella,
y a ese Rey que a mí de nuevino
me dio mieo su jeró tan negra,
a esos Reyes d’Oriente les pío
más que un ruego una desigencia:
¡Que no lloren los niños! ¡que no!
porque asina se quean sin juerza.

          Javier Feijóo (Badajoz, 1960)

lunes, 3 de enero de 2022

Wishin' and hopin' - Dusty Springfield




“En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una persona amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada o todo”.

Ángeles Caso (Gijón, 1959)

viernes, 31 de diciembre de 2021

The bug - Dire Straits




En 1991, Dire Straits publicaba su sexto album de estudio, y que resultaría ser el último, llamado "On every street". La canción que suena fue el último sencillo lanzado por la banda en su pais de origen, por lo que nos encontramos ante el final de una banda mítica y ante el principio de una leyenda.

Tiene una letra aparentemente simple pero cargada de metáfora al afirmar que, en la vida, a veces ganamos y somos el parabrisas y otras veces perdemos y nos convertimos en ese bicho que muere aplastado contra el cristal del coche.

Buscando información de este tema me encontré con una historia que no me resisto a intentar resumir. Arturo Pérez Reverte, en su etapa de corresponsal de Televisión Española, cubrió varios conflictos bélicos y en 1992 se encontraba en la guerra de los Balcanes. Todos los días enviaba sus crónicas intentando reflejar el horror de una vergonzosa guerra que se libraba en el corazón de Europa y, al mismo tiempo, evitando incluir imágenes demasiado explícitas sobre el conflicto.

El ahora miembro de la Real Academia Española de la Lengua, cuenta que un buen día, tanto él como sus compañeros cámaras y fotógrafos, asqueados por la situación y hartos de que nadie hiciera nada para parar aquella ignominiosa contienda, decidieron enviar una crónica que contenía aquellas imágenes que, por pudor o decoro, habían eliminado en anteriores reportajes. Por supuesto no fue emitida y diversas plataformas de internet censuraron el video por "infringir sus políticas sobre contenido violento o explícito".

Las imágenes iban acompañadas de este temazo de los sultanes del swing que, al parecer el propio Pérez Reverte seleccionó para tal fin dado que era una de las músicas que ponían, a todo volumen para no oir los disparos de los francotiradores, en sus deplazamientos a toda velocidad por las carreteras de la península balcánica,  para llegar a la televisión bosnia y retransmitir sus crónicas.

Desgraciadamente la historia de la humanidad sobre la Tierra ha estado marcada por innumerables conflictos y contiendas en los que, desgraciadamente, la mayoría resulta ser el bicho aplastado contra el cristal para que, unos pocos sean el parabrisas que resulta vencedor y, casi siempre, saca algún beneficio económico para oprobio y vergüenza de la raza humana.

Acualmente, libramos una batalla global contra ese otro bicho que desde hace casi dos años ha puesto patas arriba nuestra forma de vida y muchos de nuestros estándares y patrones. Esperemos que resulte ganadora la humanidad y, que esta palabra pase de designar a calificar al hombre en su conjunto.

¡Salud, no a las guerras y sí a la raza humana!

Os deseo, de corazón, un año normal, el más normal que os podáis imaginar.
 
¡Salud y república!

martes, 28 de diciembre de 2021

Long cool woman in a black dress - The Hollies




"¿Te acuerdas del delantal de la abuela?

La principal función del delantal de la abuela era proteger el vestido que estaba debajo. Pero además, servía como guante para retirar, sin quemarse, la sartén caliente del fuego.

Era una maravilla secando las lágrimas de los niños y, en ciertas ocasiones, limpiando sus caritas sucias. El delantal servía para transportar desde el gallinero los huevos y a veces, también los pollitos. Se utilizaba para recoger los frutos que caían de los árboles al terminar el verano. Cuando llegaban visitas, el delantal de la abuela servía de refugio a los niños tímidos y, cuando hacía frío, la abuela se envolvía los brazos en él.

Aquel viejo delantal, agitado sobre el fuego, oficiaba de fuelle. Y él era el que cargaba con las patatas y la leña hasta la cocina. Servía también de canasto para llevar las verduras desde la huerta. Cuando se acercaba la hora de comer, la abuela salía a la puerta y agitaba el delantal, y entonces los hombres que estaban en los campos comprendían de inmediato que el almuerzo estaba listo. La abuela también lo usaba para colocar en la ventana la torta recién sacada del horno, para que se enfriara.

Aunque quizás hoy en día ya no hay abuelas que tengan que proteger el vestido, dado que hoy hay muchos, y tenemos máquinas que los laven, los mangos de las sartenes ya no queman, las caritas de los niños las lavamos con toallitas húmedas, el fuego lo avivamos girando un mando y el polvo lo quitamos con bayetas ecológicas...En recuerdo de todas esas abuelas, yo tengo colgado en mi cocina un DELANTAL, que me recuerda a esas personas tan queridas y que tantas cosas fueron capaces de hacer con él con todo su cariño. 
Por ellas".

Desconozco el autor de este texto que encontré por internet pero me gustaría que fuera un homenaje a una generación de mujeres que, tras una vida dura de resistencia y lucha para sacar adelante a los suyos, forma parte del sector más castigado por la pandemia que nos asola desde hace casi dos años.

Vaya desde aquí mi agradecimiento y admiración a esas abuelas que, sin ser superhéroes, están dotadas  de superpoderes e hicieron de su delantal, su capa. Con su mirada llena de amor y sus manos plenas de ternura, nos hacían olvidar nuestras penas al ver su rostro sonriente, guardándose para sí las amarguras de una vida dedicada a los demás.

¡Salud y honor para esas grandiosas mujeres vestidas, generalmente, de negro!

viernes, 24 de diciembre de 2021

Christmas lights - Coldplay




Solsticio de invierno

En el cielo del amanecer brillaba con fuerza aquel insólito lucero que la gente común contemplaba con asombro, pero el capitán sabía que era uno de los satélites de comunicaciones que permitían a su ejército mantener la supremacía en aquella guerra interminable.

–Mi capitán –transmitió el cabo–. Aquí solo hay varios civiles refugiados, unos pastores que han perdido el rebaño por el impacto de un obús y una mujer a punto de dar a luz.

El capitán, desde la torreta del carro, observaba el establo con los prismáticos.

–Registradlo todo con cuidado.

–Mi capitán –transmitió otra vez el cabo–, también hay un perturbado, vestido con una túnica blanca, que dice que va a nacer un salvador y otras cosas raras.

–A ese me lo traéis bien sujeto.

–Mi capitán –añadió el cabo, con la voz alterada–, la mujer se ha puesto de parto.

–Bienvenido al infierno –murmuró el capitán, con lástima.

A la luz del alba, aparecieron en la loma cercana las figuras de tres camellos cargados de bultos y montados por jinetes de raras vestiduras, y el capitán los observaba acercarse, indeciso
.
–Abrid fuego –ordenó al fin–. No quiero sorpresas.

José María Merino (A Coruña, 1941)

 

Las desgracias provocadas por la codicia y el egoismo del ser humano no paran, aunque sea Navidad. 

Las luces que ponemos en las calles y las casas, en lugar de iluminar, nos ciegan y tapan aquello que no queremos ver.

En un día como hoy, dos luces brillan especialmente en mi pensamiento. La pequeña Claudia alcanza la mayoría de edad y un buen amigo celebraría hoy su cumpleaños.

A la pequeña Claudia la voy a llenar de besos y para tí, querido amigo, un abrazo eterno allá donde estés.

 ¡Feliz Navidad a todas las personas de bien!


miércoles, 22 de diciembre de 2021

Satisfied man - Molly Hatchet



Pobrezas


Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.

Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.


Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.

                           Eduardo Galeano 
(Montevideo, 1940-2015)

domingo, 19 de diciembre de 2021

Mueve tus caderas - Burning





Canción para una discoteca

No tenemos fe
al otro lado de esta vida
sólo espera el rock and roll
lo dice la calavera que hay entre mis manos
baila, baila el rock and roll
para el rock el tiempo y la vida son una miseria
el alcohol y el haschisch no dicen nada de la vida
sexo, drogas y rock and roll
el sol no brilla por el hombre,
lo mismo que el sexo y las drogas;
la muerte es la cuna del rock and roll.
Baila hasta que la muerte te llame
y diga suavemente entra
entra en el reino del rock and roll.

Leopoldo María Panero