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jueves, 25 de abril de 2013

Desfado - Ana Moura




Me gusta el fútbol, y aunque naciera como deporte y no deja de ser un juego, lo cierto es que se ha convertido en un gran negocio, y la dimensión que ha alcanzado hace que, a veces, nos olvidemos de lo que debería ser, y puede que contribuya a formar opiniones e imagenes que no se corresponden con la realidad  como la imagen que puede crear de un pais, para bien o para mal. Por ejemplo nuestra selección de futbol, en los últimos años, genera una imagen de España, claramente positiva.

Un ejemplo de lo contrario pueden ser los portugueses que, en los últimos años, han llegado al Real Madrid y que de ninguna manera pueden, ni de hecho lo hacen, representar a un pais tan extraordinario como Portugal. Porque Portugal no es Mourihno, ni Cristiano Ronaldo, ni Pepe, ni el llamado "clan de los portugueses" o, al menos, no es sólo eso.

Portugal es Luis de Camões, es Fernando Pessoa, es António Lobo Antunes, es José Saramago, es Manoel de Oliveira, es Joaquim de Almeida y María de Medeiros, es Dulce Pontes y Madredeus,es Lisboa con su Chiado, su Barrio Alto y la costa de Estoril, es Oporto con su vino y su casco histórico, es saudade, fado y Amália Rodrigues.

Portugal es revolución de los claveles, es bacalao dorado y cerdo a la alentejana, es tomarse una bica o un galão en un bar mirando al mar en cualquiera de sus magníficas playas, visitar Elvas o Vilareal de Santo Antonio, Marvão medieval, Torre de Belém, Sintra, Portimao, Grândola vila morena.

Y tambien, ¿por qué no?, es Benfica, Sporting de Lisboa, Oporto, Figo, Eusebio, Carlos Lópes y Rosa Mota. Pero sobretodo Portugal es personas, anhelos, deseos, esperanzas sueños, de una gente con la que, a pesar de todo, tenemos muchas más cosas en común que con, por ejemplo, los todopoderosos y orgullosos alemanes.


Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un grandola en el corazón.

                        Luis Pastor

lunes, 21 de junio de 2010

Fado de la luna - Acetre



"No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona"

"Actualmente los laboratorios invierten más en mejorar y producir viagra y en desarrollar mejores prótesis mamarias que en medicamentos para el Alzheimer. Ésto provocará -en el curso de unos años- que más gente de la tercera edad tendrá mejores erecciones y senos más prominentes, pero no recordarán para que los tienen"

"El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. A las cuatro de la madrugada, cuando la promesa de un nuevo día aún venía por tierras de Francia, se levantaba del catre y salía al campo, llevando hasta el pasto la media docena de cerdas de cuya fertilidad se alimentaban él y la mujer.
Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del desmame eran vendidos a los vecinos de la aldea. Azinhaga era su nombre, en la provincia del Ribatejo. Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos, y eran analfabetos uno y otro.........Muchos años después, escribiendo por primera vez sobre éste mi abuelo Jerónimo y ésta mi abuela Josefa (me ha faltado decir que ella había sido, según cuantos la conocieron de joven, de una belleza inusual), tuve conciencia de que estaba transformando las personas comunes que habían sido en personajes literarios y que ésa era, probablemente, la manera de no olvidarlos, dibujando y volviendo a dibujar sus rostros con el lápiz siempre cambiante del recuerdo, coloreando e iluminando la monotonía de un cotidiano opaco y sin horizontes, como quien va recreando sobre el inestable mapa de la memoria, la irrealidad sobrenatural del país en que decidió pasar a vivir."

José Saramago (Azinhaga,Portugal,1922 - Lanzarote,2010)


¡HASTA SIEMPRE, MAESTRO!