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viernes, 8 de diciembre de 2017

Sister golden hair - América




La semana pálida

Rubia rubia
era la mujer que desapareció entre los adoquines
tan leves que se les habría creído hojas
tan grandes que se hubiera dicho que eran casas

Era me acuerdo bien un lunes
día en que el jabón hace llorar a los astrónomos

El martes la volví a ver
semejante a un diario desplegado
flotando al viento del Olimpo
Después de una sonrisa que humeó como una lámpara
saludó a su hermana la fuente
y regresó a su castillo

El miércoles desnuda pálida y ceñida de rosas
pasó como un pañuelo
sin mirar las sombras de sus semejantes
que se estiraban como el mar


El jueves no vi más que sus ojos 
signos siempre abiertos para todas las catástrofes
Uno desapareció detrás de algún cerebro
el otro se lo tragó una pastilla de jabón

El viernes cuando se ama
es el día de los deseos
Pero ella se alejó gritando
Tilburi tilburi mi flauta se ha perdido
Ve a buscarla bajo la nieve o en el mar

El sábado la esperaba con una raíz en la mano
dispuesto a quemar en su honor
los astros y la noche que me separaban de ella
pero ella se había perdido como su flauta
como un día sin amor

Y esperé el domingo
pero el domingo no llegó
y permanecí en el fondo de la chimenea
como un árbol perdido.

                               Benjamin Péret


lunes, 27 de octubre de 2014

A horse with no name - America




En 1972, el grupo América, formado por hijos de militares estadounidenses destinados en Gran Bretaña, sacó al mercado el disco con el mismo título que el nombre del grupo y que contenía la canción que suena en la entrada de hoy.

En realidad, el album se editó un poco antes en Europa, donde pasó sin pena ni gloria y, posteriormente se añadirían algunos temas entre los que estaba este caballo sin nombre que, cuando fué compuesto por Dewey Bunnell, se llamaba "Desert song".

Con un estilo bastante parecido a Crosby, Stills, Nash & Young, el grupo tuvo algunos problemas con este tema pues en muchas radios estadounidenses, ya sabemos cómo funciona la moral de los "americanos", estuvo vetado pues se consideraba como un canto a las drogas y sus efectos. Tal vez ese veto, paradójicamente, contribuyó a su popularidad.

Mirando la letra de la canción lo cierto es que podría entenderse como un canto a los "viajes" provocados por el, entonces de moda, LSD y a los efectos de la heroina que ya era conocida como "caballo". Tambien es lógico pensar que es cierta la versión que siempre dió Bunnell, acerca de que su inspiración llegó rememorando los viajes que, de niño, había realizado a los desiertos de Arizona y Nuevo Méjico.

Hay algunas interpretaciones que aluden al viaje realizado por el pueblo comanche a través del desierto empujado por el hombre blanco. Incluso algunos párrafos de su letra nos pueden hacer pensar en un viaje interior, en una búsqueda de nosotros mismos imbuidos por el espíritu y el hechizo que provocarían la soledad y la inmensidad del desierto.

Sea cual sea la interpretación que demos cada uno, lo bueno es dejarse llevar por la música de América y que el viaje resulte agradable a la mente y provechoso al espíritu.