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sábado, 28 de diciembre de 2024

I will remember - Toto




Lo nuestro


Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.

El barrio que fue las orillas.

Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos,
porque son mito y esplendor.

Los seis volúmenes de Schopenhauer,
que no acabaremos de leer.

El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.

El oriente, que sin duda no existe para el afghano, el persa o el tártaro.

Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar durante un cuarto de hora.

Las cambiantes formas de la memoria, que está hecha de olvido.

Los idiomas que apenas desciframos.

Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.

Los amigos que no pueden faltarnos, porque se han muerto.

El ilimitado nombre de Shakespeare.

La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.

El ajedrez y el álgebra, que no sé.

Jorge L. Borges

miércoles, 22 de abril de 2020

Hold the line - Toto




Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

un tiempo para nacer,

y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar,
y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar,
y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir,
y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar,
y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto,
y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras,
y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse,
y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar,
y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar,
y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar,
y un tiempo para coser;
un tiempo para callar,
y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar,
y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra,
y un tiempo para la paz.


Eclesiastés 3, 1-8


lunes, 16 de enero de 2017

Africa - Toto



Mujer y madre africana

Mientras el sol ardiente
quema impetuoso tu rostro
que tratas de proteger con tus manos.

Mientras la arena
quema tus pies desnudos
que hunden sus pasos
con la esperanza de dejar huella
de una historia infinita.

Mientras el cántaro rebosante de agua
encorva tu espalda pero no tu corazón,
deseoso de apagar la sed
de los que amas.

Mientras tu vientre
esconde, nutre y protege
el enésimo fruto de tu anhelo,
de un amor más verdadero y humano...

Otros, extraños y lejanos a ti,
a tu mundo y a tus problemas,
que nunca te han visto
ni saben quién eres...
Otros hacen programas
para dirigir tu futuro
y deciden según sus esquemas
cómo y cuándo tendrás que ser Madre.


Otros, usurpando tu derecho de palabra,pensamiento y opinión,
codifican según sus intereses tu silencio,
pisotean tu dignidad de mujer
e ignoran tu privilegio
de Madre de la Humanidad.


Entonces,
mientras el sol ardiente
quema impetuoso tu rostro,
una fuerza nueva te nace dentro
y te empuja a apresurar el paso
para dar vida a tu sueño milenario
de justicia y liberación.

Elisa Kidané (Eritrea, 1956)