He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente se aplicó a las simétricas porfías del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente. No me abandona. Siempre está a mi lado la sombra de haber sido un desdichado.
Aunque pensaba cerrar el blog durante el mes de agosto para que estuviera como casi toda España, he pensado dedicar este mes, canicular y vacuo, a canciones que están inspiradas en obras literarias. Acompaña a la canción un fragmento de la obra referenciada.
Comenzamos con el tema que suena, que se inspira en el soma que ayuda al mundo feliz de Aldous Huxley.
¡Salud y que encontréis vuestro soma!
«No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea, y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto; está a salvo; nunca está enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas, ni hijos, ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma»
“Los
dos partidos que se han concordado para turnarse pacíficamente en el Poder son
dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el presupuesto.
Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve; no mejorarán en lo más mínimo
las condiciones de vida de esta infeliz raza, pobrísima y analfabeta. Pasarán
unos tras otros dejando todo como hoy se halla, y llevarán a España a un estado
de consunción que, de fijo, ha de acabar en muerte. No acometerán ni el problema
religioso, ni el económico, ni el educativo; no harán más que burocracia pura,
caciquismo, estéril trabajo de recomendaciones, favores a los amigotes,
legislar sin ninguna eficacia práctica, y adelante con los farolitos”
Los Episodios Nacionales, 1912 (Benito Pérez Galdós)
Es evidente que, en algunas cosas, estamos igual que hace más de un siglo...