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martes, 23 de septiembre de 2025

If you tolerate this your children will be next - Manic Street Preachers



En el tronco de un olivo

Porque no tejo lana,
y a diario estoy en peligro de ser detenido,
y mi casa es siempre allanada.

Para registrar y ‘limpiar’,
porque no puedo comprar un pedazo de papel,
dejaré constancia de mis sufrimientos
y de todos mis secretos
en un olivo
en el patio
de mi casa.

Deberé tallar mi historia y los capítulos de mi tragedia,
deberé tallar mis suspiros
en mi arboleda y en las tumbas de mis muertos;
deberé tallar
toda la amargura que he probado,
para que sea borrada por algo de la felicidad por venir
deberé tallar el número de cada título de propiedad
de nuestra tierra usurpada

La ubicación en el mapa de mi aldea.
Las casas que hicieron derribar,
mis árboles arrancados
Y cada flor que fue aplastada.
Y los nombres de cada uno de los torturadores
que quebraron los nervios y causaron mi miseria.
Los nombres de todas las prisiones,
y cada tipo de esposas
que se cerraron alrededor de mis muñecas,
los archivos de mis carceleros,
cada maldición
derramada sobre mi cabeza.

Deberé tallar
al suelo ensangrentado de deir yassin
y kafr qasim, arraigado en mi memoria.

Deberé tallar:
hemos llegado a la cima de nuestra tragedia.
Nos ha absorbido y nosotros la hemos absorbido.
Deberé tallar todo lo que me diga el sol,
y lo que me susurra la luna,
y lo que me cuenta la alondra
cerca del pozo
abandonado por los amantes.

Y para recordarlo todo,
deberé tallar
todos los capítulos de mi tragedia,
todas las etapas del desastre,
de principio
a fin,
en el olivo
en el patio
de mi casa.

Tawfiq Zayyad (Nazaret, 1929-Jordania, 1994)

martes, 30 de marzo de 2021

Motorcycle emptiness - Manic Street Preachers




Oración a la justicia

Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada,
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras,
aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.

   María Elena Walsh (Argentina, 1930-2011)