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sábado, 17 de febrero de 2018

Feelin' alright - Traffic




EMBRIÁGUENSE

Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso. 

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense. Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:

“¡Es hora de embriagarse!"

Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriáguense, embriáguense sin cesar!

De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.

                              Charles Baudelaire


domingo, 14 de julio de 2013

Hijos de Cain - Barón Rojo



 ABEL Y CAÍN

              I

Raza de Abel, traga y dormita;
Dios te sonríe complacido


Raza de Caín, en el fango
Cae y miserablemente muere.

Raza de Abel, tu sacrificio
¡Le huele bien al Serafín!

Raza de Caín, tu suplicio
¿Tendrá un final alguna vez?

Raza de Abel, mira tus siembras
y tus rebaños prosperar;

Raza de Caín, tus entrañas
Aúllan hambrientas como un can.

Raza de Abel, caldea tu vientre
Junto a la lumbre patriarcal;

Raza de Caín, en tu antro,
Pobre chacal, ¡tiembla de frío!

Raza de Abel, ¡ama y pulula!
Tu oro también produce hijos;


Raza de Caín, corazón ígneo,
Cuídate de esos apetitos.

Raza de Abel, creces y engordas
¡Como chinche en la madera!

Raza de Caín, por los caminos,
Lleva a tu gente temerosa.


                       II
¡Ah, raza de Abel, tu carroña
Abonará el humeante suelo!

Raza de Caín, tu tarea
Todavía no la cumpliste;

Raza de Abel, mira tu oprobio:
¡El chuzo al hierro venció!

Raza de Caín, sube al cielo,
¡Y arroja a Dios sobre la tierra!


                                 Charles Baudelaire

Hay cosas que, a fuerza de escucharlas, una y mil veces, las aceptamos como verdaderos dogmas de fé, hasta que un día se nos ocurre analizar objetivamente los hechos y nos damos cuenta que hemos vivido una mentira que nos han contado desde la cuna. La mayoría de las veces, los que nos han contado ese cuento, lo hacen sin ser conscientes de hacerlo, por que no se han planteado su veracidad, la escuchan desde niños. Pero algunas veces, los que nos mienten, lo hacen a sabiendas, para tenernos desinformados, aborregados y narcotizados, fagocitados por el sistema, para que su puesto y sus prebendas sigan  siendo vitalicios... Todo en este mundo, todo, es susceptible de ser cuestionado y observado desde otro punto de vista, mejor, peor o igual, pero distinto y que seguro aporta otra forma de pensar y de hacer las cosas. Una vez conocidas todas las opciones, podremos optar por la nuestra, con conciencia, información y honestidad, y elegir a quién queremos creer, a quién queremos seguir y de quién queremos ser hijos.


martes, 20 de diciembre de 2011

Sympathy for the devil - The Rolling Stones




La destrucción

A mi lado sin tregua el Demonio se agita;
en torno de mi flota como un aire impalpable;
lo trago y noto cómo abrasa mis pulmones
de un deseo llenándolos culpable e infinito.

Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte,
de la más seductora mujer las apariencias,
y acudiendo a especiosos pretextos de adulón
mis labios acostumbra a filtros depravados.

Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
de las hondas y solas planicies del Hastío,

Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡y el sangriento aparato que en la Destrucción vive!

                               Charles Baudelaire (1821-1867)