Siempre que se hace un ranking, de lo que sea, es obvio que el criterio del que lo elabora influye en lo que se incluye en esa lista, y lo que queda fuera de ella, así como en la posición que va a ocupar dentro de esa clasificación, especialmente si el criterio usado no es puramente estadístico ni claramente contrastable.
Me encontré este listado de las palabras más bellas del castellano que, lógicamente, no comparto en su totalidad y, por eso, voy a poner las que me parecen que merecen estar aunque no tengo claro la posición. Entiendo que unas están incluidas por la palabra en sí y otras por su significado y/o por lo que representan en un sentido literal o metafórico.
Para no polemizar ni pretender que prevalezca mi criterio las voy a poner en orden alfabético que, este sí, no es un criterio subjetivo ni discutible.
Arrebol: cuando las nubes adquieren un color rojo al ser iluminadas por los rayos del sol.
Ataraxia: imperturbabilidad, serenidad.
Bonhomía: afabilidad, sencillez, bondad y honradez en el carácter y en el comportamiento.
Compasión: sentimiento de pena, de ternura y de identificación ante los males de alguien.
Elocuencia: el arte de hablar de modo eficaz para deleitar o conmover.
Efervescencia: burbujas en cualquier clase de líquido.
Efímero: de corta duración.
Epifanía: un momento de sorpresiva revelación.
Etéreo: extremadamente delicado y ligero, algo fuera de este mundo.
Incandescencia: luz producida por altas temperaturas.
Inconmensurable: enorme, que no puede medirse.
Inefable: algo tan increíble que no puede ser expresado en palabras.
Inmarcesible: que no puede marchitarse.
Iridiscencia: fenómeno óptico donde el tono de la luz varía creando pequeños arcoiris.
Limerencia: estado mental involuntario, propio de la atracción involuntaria de una persona hacia otra.
Luminiscencia: propiedad de un cuerpo de emitir una luz débil pero visible en la oscuridad.
Melancolía: tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que quien la padece no encuentre gusto ni devoción en nada.
Melífluo: un sonido excesivamente dulce, suave o delicado.
Nefelibata: dicho de una persona soñadora que no se apercibe de la realidad.
Nostalgia: pena de verse ausente de la patria o de los amigos.
Ósculo: beso de respeto o afecto.
Perenne: continuo, incesante, que no tiene intermisión.
Petricor: nombre que recibe el olor que produce la lluvia al caer sobre suelo seco.
Resiliencia: capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.
Sempiterno: que durará siempre; que habiendo tenido principio no tendrá fin.
Serendipia: Hallazgo afortunado e inesperadoque se produce cuando se está buscando otra cosa distinta.
Muy posiblemente os sobren algunas y os faltarán muchas, pero entre más de 93.000 entradas que tiene el diccionario de la RAE, es muy complicado elegir unas cuantas y, más aún, establecer una clasificación entre ellas. Quedaos con la palabra y su poder, esperando que se imponga, siempre, a la violencia.
¡Salud, música y palabras, para tod@s!

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