Una canción sobre el fin del mundo El día del fin del mundo Una abeja circunvuela un trébol, Un pescador repara una red resplandeciente. Marsopas felices saltan en el mar, Por las canaletas gorriones jóvenes juegan Y a la serpiente es arrancada la piel dorada como debe ser siempre. El día del fin del mundo Las mujeres caminan a través de los campos bajo sus sombrillas, Un borracho se amodorra en el borde de un prado, Vendedores ambulantes de hortalizas gritan en la calle Y un bote de color amarillo que navega se acerca a la isla, La voz de un violín persiste en el aire Y se insinúa en una noche estrellada. Y los que esperaban rayos y truenos Están decepcionados. Y los que esperaban señales y triunfos de los arcángeles No creen que está sucediendo ahora. Mientras el sol y la luna están por encima, Mientras el abejorro visita una rosa, Mientras los niños sonrosados nacen Nadie cree que está sucediendo ahora. Sólo un hombre viejo de pelo blanco, que sería un profeta Sin embargo, no es un profeta, porque él está muy ocupado, Repite mientras envuelve sus tomates: No habrá otro fin del mundo, No habrá otro fin del mundo. Czeslaw Milosz (Lituania, 1911-Polonia, 2004) |
jueves, 30 de abril de 2026
It's the end of the world as we know it - REM
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