Sandra, uno mira hacia el norte el este el oeste el sur y
comprueba una vez más que no hay salida, que no hay
para dónde tomar, que todo está perdido
Entonces uno echa a un lado sus armas
y muestra en alto una bandera blanca
o un sábana blanca
o una hoja de papel blanco
o una toalla blanca
o un cartón blanco o una baraja blanca o un paño de cocina blanco,
lo que pueda
Y uno apaga las luces y sale con las manos en alto diciendo:
“No puedo más, amor de mi vida, me entrego”.
comprueba una vez más que no hay salida, que no hay
para dónde tomar, que todo está perdido
Entonces uno echa a un lado sus armas
y muestra en alto una bandera blanca
o un sábana blanca
o una hoja de papel blanco
o una toalla blanca
o un cartón blanco o una baraja blanca o un paño de cocina blanco,
lo que pueda
Y uno apaga las luces y sale con las manos en alto diciendo:
“No puedo más, amor de mi vida, me entrego”.
Félix Luis Viera (Cuba, 1945)

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