jueves, 3 de abril de 2025

My favorite game - The Cardigans



Los amorosos

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

Jaime Sabines (México, 1926-1999)


lunes, 31 de marzo de 2025

Stand by me - Oasis




PORVENIR


Te llaman porvenir
porque no vienes nunca.
Te llaman: porvenir,
y esperan que tú llegues
como un animal manso
a comer en su mano.

Pero tú permaneces
más allá de las horas,
agazapado no se sabe dónde.
... Mañana!
Y mañana será otro día tranquilo
un día como hoy, jueves o martes,
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre.

Ángel González (Oviedo, 1925-Madrid, 2008)

jueves, 27 de marzo de 2025

Spitting off the edge of the world - Yeah Yeah Yeahs




Los hombres huecos

I

Somos los hombres huecos
somos los hombres rellenos
apoyados uno en otro
la mollera llena de paja. ¡Ay!
Nuestras voces resecas, cuando
susurramos juntos
son tranquilas y sin significado
como viento en hierba seca
o patas de ratas sobre cristal roto
en la bodega seca de nuestras provisiones

Figura sin forma, sombra sin color,
fuerza paralizada, gesto sin movimiento;
los que han cruzado
con los ojos derechos, al otro Reino de la muerte
nos recuerdan —si es que nos recuerdan— no como
perdidas almas violentas, sino sólo
como los hombres huecos
los hombres rellenados.

II

Ojos que no me atrevo a encontrar en sueños
en el reino de sueño de la muerte
esos ojos no aparecen:
ahí, los ojos son
luz del sol en la columna rota
ahí, hay un árbol meciéndose
y las voces son
en el canto del viento
más lejanas y más solemnes
que una estrella que se apaga.

No me acerque yo más
en el reino de sueño de la muerte
revístame yo también
de tan deliberados disfraces
pelaje de rata, piel de cuervo, palos cruzados
en un campo
comportándome igual que el viento
sin acercarme más…

No ese encuentro final
en el reino crepuscular.

T.S. Elliot (EEUU, 1888-Londres, 1965)

Traducción de José María Valverde

domingo, 23 de marzo de 2025

Hail to the king - Avenged sevenfold




Acta

En nombre de quienes lavan ropa ajena
(y expulsan de la blancura la mugre ajena).

En nombre de quienes cuidan hijos ajenos
(y venden su fuerza de trabajo
en forma de amor maternal y humillaciones) .

En nombre de quienes habitan en vivienda ajena
(que ya no es vientre amable sino una tumba o cárcel).

En nombre de quienes comen mendrugos ajenos
(y aún los mastican con sentimiento de ladrón).

En nombre de quienes viven en un país ajeno
(las casas y las fábricas y los comercios
y las calles y las ciudades y los pueblos
y los ríos y los lagos y los volcanes y los montes
son siempre de otros
y por eso está allí la policía y la guardia
cuidándolos contra nosotros).

En nombre de quienes lo único que tienen
es hambre explotación enfermedades
sed de justicia y de agua
persecuciones condenas
soledad abandono opresión muerte.

Yo acuso a la propiedad privada
de privarnos de todo.

Roque Dalton (El Salvador, 1935-1975)

miércoles, 19 de marzo de 2025

Siempre estás allí - Barón Rojo




En mayo de 1983 se publicaba el tercer álbum de Barón Rojo, disco que estaba llamado a ser la consagración total del grupo y su lanzamiento a nivel internacional.

Tras el rotundo éxito de sus dos primeros trabajos, especialmente del segundo "Volumen brutal", del que se llegaron a vender más de 200.000 copias (una auténtica barbaridad si pensamos en un grupo de rock en español en la España de los 80).

Tras su actuación en 1982 en el festival de Reading y algunos conciertos en Inglaterra y América Latina, se pensó que era el momento de dar el salto al mercado internacional y demostrar que un grupo de rock español podía competir y alcanzar el nivel de los más grandes y, para ello, el primer paso era grabar el disco en un estudio de gran nivel que permitiera alcanzar un sonido digno de lo que eran, el mejor grupo de rock del país y lanzarse a conquistar el planeta entero.

"Metalmorfosis" se grabó en Battery Studios, en Londres, donde habían grabado grupos de la talla de Deff Leppard y Iron Maiden. En realidad eran los mismos míticos estudios Morgan que, en los años 70, habían acogido grabaciones de Led Zeppelin, Jethro Tull, Elton John y Black Sabbath, entre otros muchos, y que habían sido comprados por el holding de empresas Zomba, del que formaba parte Robert John Lange, productor de AC DC.

Era una forma de matar dos pájaros de un tiro, conseguir un sonido con calidad y conseguir abrirse paso en una de las grandes empresas que, en ese momento, controlaban buena parte del mercado internacional del rock.

El objetivo se cumplió a medias, pues aunque el sonido está al nivel de los mejores discos de heavy metal de la época y, posiblemente, sea el mejor disco de Barón Rojo, consiguiendo un gran éxito en nuestro país, gira y concierto multitudinarios incluidos, la repercusión internacional, por diversas razones que otro día trataremos en detalle, no estuvo a la altura esperada.

Aunque siguieron grabando discos con gran éxito, aunque ninguno alcanzó el éxito de Metalmorfosis ni Volumen brutal, lo cierto es que el Albatros del Barón fue, poco a poco, perdiendo altura en su vuelo hasta que a finales de 1989 se recogió definitivamente en su hangar a coger polvo soñando con lo que pudo ser y no fue.

El tema de hoy es una de las grandes baladas del heavy nacional y es un homenaje a esos seguidores que acompañan al grupo allá donde vayan, que portan unos valores que representan, más allá del amor al heavy y a sus ídolos, una auténtica forma de entender la vida.

¡Salud y larga vida al rock and roll!


sábado, 15 de marzo de 2025

Emborracharme - Lori Meyers




Lo difícil

Enamorarse es fácil.

Uno puede enamorarse
-sin demasiado esfuerzo-
varias veces al día,
a nada
que se lo proponga
y se mueva un poco por ahí;
y si es verano,
mi te cuento.

Enamorarse no tiene
mayor mérito.
Lo realmente difícil
-no conozco
ningún caso-
es salir entero
de una historia de amor.

Karmelo C. Iribarren (San Sebastián, 1959)

martes, 11 de marzo de 2025

Radio free Europe - REM



Europa

Vieja señora de la polka y de Mahler,
yo vengo buscando a la madre de Rembrandt,
a la que creó a Goethe y a los carnavales,
la que tumbó a tiranos e inventó la imprenta.

No soy de la Europa de los tercios de Flandes,
de la banca suiza ni el tercer imperio,
la que mató a sus hijos en el campo de Marte
y tenía respuesta para cada misterio.

Vengo del secreto de la Monalisa,
de los días azules de Antonio Machado,
le rezo a los templos que no tienen prisa
y siempre perdonan mi mayor pecado.

Yo soy de la Europa de los cabarets,
la que nunca quemó ni a libros ni a herejes
ni decidió las guerras a la hora del té
o fabricó la troika del tejemaneje.

Yo soy europeo del mayo francés
de abril, de Portugal, de los claveles,
de quienes no llegan a fin de mes
pero dan la cara cada quince eme.

Más de Fellini que del Vaticano,
prefiero el sirtaki a bailar la oca,
un vals de Viena y no alzar la mano
y al lado del Támesis besarte en la boca.

Alma de clochard y de buquinista,
soy una novela de Georges Simenon.
sólo amo las banderas de los anarquistas
y el sí de las niñas que antes dicen no.

Soy el pianista del ghetto judío,
un moro en Venecia, un turco en el Rhin,
y viajo en el tren donde iban los mios
que ahora de nuevo se tienen que ir.

Yo soy la Alhambra y los puentes de Praga,
un helado que sabe a menta y limón,
un jipi que vende pulseras de alpaca
frente al banco central de la corrupción.

Te regalaré el anillo del nibelungo,
la tiara del Papa, las islas del Sena,
con tal de que cambies el rumbo del mundo
y el sueño de Europa merezca la pena.

Juan José Téllez (Algeciras, 1958)

jueves, 6 de marzo de 2025

Words - F.R. David




La poesía es una lengua minorizada

Comenzaría por el espesor. Su acidez, su ph.

Camina igual que una mujer:
entre la masacre de lo invisible
y el campo de concentración de la visibilidad.

Ladra estilo y final, 
una épica hospitalaria.

En el poema el lenguaje
se hace oídos sordos a sí mismo,
en él las palabras amplían
su círculo de amistades.

Hay que masturbar el abecedario
hasta que balbucee cosas
aparentemente inconexas.

Caja de cambios del habla,
gestos de otro orden.
La sonrisa del mosquito dentro de la piedra de ámbar.

No se trata de que no comprendas árabe.
No entiendes
poesía.

                                                                                                                                Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977)

domingo, 2 de marzo de 2025

All apologies - Nirvana




Me gusta la gente simple

Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado
la gente de casa pobre
y corazón millonario.

La que todavía suda,
la que se rompe las manos,
la que se juega la vida 
por el pan de sus hermanos.

Me gusta la gente simple
que al vino le llama vino,
la que al pan le llama pan
y enemigo al enemigo.

La que se da por entero 
y no tiene intermediarios
la que comparte conmigo 
el respeto a los milagros.

Me gusta la gente simple,
que se levanta temprano,
porque hay que limpiar la calle,
pintar el frente al mercado,
bajar del camión la fruta,
repartir los telegramas,
servir el café, la sopa, pescar,
embolsar la papa,
cortar el árbol preciso 
para hacer una guitarra
con la que un día el cantor, 
caminará por la patria
contando la gente simple,
que sin ella no hay nada,
ni siquiera la milonga
que en el mundo me declara.

Me gusta la gente simple
que hace la silla y la mesa,
los zapatos de mi madre,
el vestido de Teresa.

La que ríe fácilmente,
la que fácilmente llora,
la que inocente confía
que un día cambien las cosas.

Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado.

Facundo Cabral (La Plata,1937 - Ciudad de Guatemala, 2011)

jueves, 27 de febrero de 2025

Pretty fly (for a white guy) - The Offspring




Benditos los ignotos

Benditos los ignotos,
los que no tienen página
en internet, ni perfil
que los retrate en Facebook,
ni artículo que hable
de ellos en Wikipedia.

Los que no tienen blog.
Ni siquiera correo
electrónico, todo
les llega, si les llega,
con un ritmo más lento.

Tienen pocos amigos.
No exponen sus instantes.
No desgastan las cosas
ni el lenguaje. Net
para ellos es malla
que detiene la plata de los peces.

Benditos los que viven
como cuando nacieron
y pasan la mañana oyendo el olmo
que creció junto al río
sin que nadie
lo plantara.

Benditos los ignotos,
los que tienen
todavía
intimidad.

Juan Antonio González Iglesias (Salamanca, 1964)